Para el dia Lunes 24 de Enero El grupo que le corresponde llevar los casos de Anemia deberan llevarlos para practicar en total 65 si los llevan en una presentacion mejor
Espero Respuestas
Dra Nunez

INICIA FORO SOBRE LEUCEMIAS
AGRADESCO AL GRUPO QUE PARTICIPO EN ANEMIAS, LOS QUE YA TRABAJARON EL EL ANTERIOR TRABAJEN POR GRUPO Y NO INDIVIDUALMENTE E INGRESEN EINORMACION
DRA NUNEZ

SINDY MUÑOZ

Jenniffer Ruiz
0506199000105


Leucemia Eosinofílica Crónica
La leucemia eosinofílica crónica (LEC) o sindrome hipereosinofilico (SHE) es un trastorno mieloproliferativo crónico de etiología desconocida en el cual la proliferación clonal de precursores eosinofílicos resulta en un aumento persistente de eosinófilos en la sangre, médula ósea y tejidos periféricos. En la LEC, el recuento de eosinófilos es igual o mayor de 1,5 × 109/L en la sangre.[ Para hacer un diagnóstico de la LEC, debe existir alguna prueba de clonalidad de los eosinófilos o un aumento de los blastocitos en la sangre o médula ósea. En muchos casos, sin embargo, es imposible probar la clonalidad de los eosinófilos, en cuyo caso, si no hay un aumento de blastocitos se prefiere un diagnóstico de síndrome hipereosinofílico idiopático (HES). Debido a la dificultad que presenta el distinguir la LEC del SHI, y a lo poco común, se desconoce la verdadera incidencia de esta enfermedad. En alrededor de 10% de los pacientes, la eosinofilia se localiza de forma incidental. En otros casos, encontramos síntomas constitucionales como:
· Fiebre.
· Fatigua.
· Tos.
· Angioedema.
· Dolores musculares.
· Prurito.
· Diarrea.
No se ha identificado en la LEC anomalía citogenética alguna o genético molecular específica.
Criterios diagnósticos: 1) eosinofilia periférica >1500/uL durante más de 6 meses, 2) ausencia de causa que justifique la eosinofilia, 3) signos y síntomas de afectación orgánica (fibrosis endocárdica, organomegalia…). Si los estudios moleculares o citogenéticos demuestran clonalidad se clasifica como leucemia eosinofílica crónica, y si no hay clonalidad como síndrome hipereosinofílico.
MORFOLOGÍA
Eosinofilia persistente en sangre periférica. Eosinófilos maduros con escasas formas inmaduras. La médula ósea es hipercelular por hiperplasia eosinofílica y la maduración es correcta. Si hay cambios dispoyéticos, maduración eosinofílica anormal con aumento de las formas inmaduras se clasifica como leucemia eosinofílica crónica.
INMUNOFENOTIPO
Mantienen los antígenos mieloides normales.
GENÉTICA
Debe realizarse siempre estudio citogenético para descartar presencia de cromosoma Ph.

HALLAZGOS CLÍNICOS
SHE afecta predominantemente a varones (9:1), entre 20-50 años. Los síntomas mayores se relacionan con la fibrosis endomiocárdica y cardiomegalia restrictiva resultante. Supervivencia variable, pero en la mayoría de los casos se trata de una enfermedad crónica.
EQUIVALENTE NO NEOPLÁSICA
Eosinófilo
DESCRIPCION DEL TRATAMIENTO
Se desconoce el tratamiento óptimo de la LEC, en parte por lo poco común que resulta este trastorno mieloproliferativo crónico y lo variable de su curso clínico, el cual puede oscilar entre décadas de enfermedad estable a casos que evolucionan rápidamente a una leucemia aguda. Los estudios de casos indican que entre las opciones de tratamiento están el trasplante de médula ósea e interferón α.
El tratamiento del SHI incluye lo siguiente:

· Corticosteroides.
· Sustancias quimioterapéuticas como la hidroxiurea, ciclofosfamida y vincristina.
· Interferón α.

Informes de casos dan cuenta de una respuesta sintomática ante el mesilato de imatinib en aquellos pacientes de SHI que no han respondido ante las opciones convencionales. El mesilato de imatinib actúa como inhibidor de una fusión novedosa de tirosina cinasa, de fusión α FIP1L1-PDGFR que resulta como consecuencia de la supresión del cromosoma intersticial. El SHI con desplazamiento de tirosina cinasa de fusión α FIP1L1-PDGFR ha mostrado responder ante dosis bajas del mesilato de imatinib.


Leucemias

Las leucemias son cánceres de las células sanguíneas.
Las leucemias habitualmente afectan a los glóbulos blancos. La causa de la mayoría de los tipos de leucemia aún se desconoce. Los virus causan algunas leucemias en animales, como los gatos. Se sospecha que el virus HTLV-I (virus linfotrópico de la célula T humana tipo I), que es similar al virus que provoca el SIDA, puede ser la causa de un tipo raro de leucemia en humanos, llamada leucemia de célula T del adulto. La exposición a la radiación y a ciertas sustancias químicas, como el benceno, y el uso de algunos fármacos anticancerosos incrementan el riesgo de padecer leucemia. Además, quienes presentan ciertos trastornos genéticos, como el síndrome de Down y el síndrome de Fanconi, son más propensos a padecer leucemia.
Los glóbulos blancos se originan a partir de las células madre en la médula ósea. La leucemia se presenta cuando el proceso de maduración de la célula madre a glóbulo blanco se distorsiona y produce un cambio canceroso. El cambio a menudo supone una alteración en el orden de ciertas partes de algunos cromosomas (el complejo material genético de la célula) llamado reordenación. Debido a que las reordenaciones cromosómicas (o translocación de cromosomas) perturba el control normal de la división celular, las células afectadas se multiplican sin cesar, volviéndose cancerosas. Finalmente ocupan toda la médula ósea y reemplazan a las células que producen las células sanguíneas normales. Estas células leucémicas (cancerosas) también pueden invadir otros órganos, como el hígado, el bazo, los ganglios linfáticos, los riñones y el cerebro.
Existen cuatro tipos principales de leucemia, denominados en función de la velocidad de progresión y del tipo de glóbulo blanco al que afectan. Las leucemias agudas progresan rápidamente; las leucemias crónicas se desarrollan de forma lenta. Las leucemias linfáticas afectan a los linfocitos; las leucemias mieloides (mielocíticas) afectan a los mielocitos. Los mielocitos se transforman en granulocitos, otra manera de denominar a los neutrófilos.
Leucemia linfática aguda
La leucemia linfática aguda (linfoblástica), una enfermedad que puede poner en peligro la vida, hace que las células que normalmente se transforman en linfocitos se tornen cancerosas y rápidamente reemplacen a las células normales que se encuentran en la médula ósea.
La leucemia linfática aguda, el cáncer más frecuente en los niños, abarca el 25 por ciento de todos los cánceres en niños menores de 15 años.
Generalmente afecta a los niños entre los 3 y los 5 años de edad pero también se presenta en los adolescentes y, con menos frecuencia, en los adultos.
Las células muy inmaduras que normalmente se transforman en linfocitos se tornan cancerosas. Estas células leucémicas se acumulan en la médula ósea, destruyendo y reemplazando células que producen células sanguíneas normales. Se liberan en el flujo sanguíneo y son transportadas al hígado, al bazo, a los ganglios linfáticos, al cerebro, a los riñones y a los órganos reproductores, donde continúan creciendo y dividiéndose. Pueden irritar la membrana que recubre el cerebro, causando meningitis y pueden causar anemia, insuficiencia hepática y renal y dañar otros órganos.
Síntomas
Los primeros síntomas aparecen habitualmente porque la médula ósea es incapaz de producir suficientes células sanguíneas normales. Estos síntomas son debilidad y ahogo, como consecuencia de la falta de glóbulos rojos (anemia), infección y fiebre, causadas por una escasez de glóbulos blancos normales, y hemorragia, causada por una falta de plaquetas.
En algunas personas, una infección grave constituye el primer trastorno, pero en otras, su manifestación es más sutil, con debilidad progresiva, fatiga y palidez. La hemorragia se presenta como sangrado de nariz, encías que sangran con facilidad, manchas superficiales de tipo púrpura o tendencia a las magulladuras. Las células leucémicas que se encuentran en el cerebro pueden causar dolor de cabeza, vómitos e irritabilidad, y la médula ósea puede causar dolor óseo y articular.

ELIAS FERNANDO PERDOMO
0501-1990-05325
PATOLOGIA SISTEMICA


¿Qué es la Leucemia?
La leucemia es un cáncer en la médula ósea y la sangre y es el tipo más común de cáncer infantil. La médula ósea es el tejido esponjoso y suave en el centro del hueso y produce los tres tipos de células sanguíneas: los glóbulos blancos que combaten las infecciones, los glóbulos rojos que transportan el oxígeno al cuerpo y las plaquetas que ayudan a la coagulación para evitar sangramientos.
Cuando un niño tiene leucemia, la médula ósea comienza a generar células sanguíneas que no maduran adecuadamente. Estas células inmaduras continúan reproduciéndose, rodeando a las células sanas. Normalmente las células sanas se reproducen sólo cuando tienen espacio suficiente.
Adicionalmente, el cuerpo regula la producción de células enviando señales para comenzar o parar la reproducción o para que éstas mueran. Cuando la leucemia está presente, las células leucémicas pueden enviar señales falsas a las células normales para que no se reproduzcan; al mismo tiempo, las células leucémicas no responden a la señal de parar de reproducirse. Todavía no se entiende cómo sucede esto.
La mayoría de las leucemias en niños resultan por una mutación de uno o varios genes que permiten que las células leucémicas se reproduzcan.
Algunos factores como las infecciones con ciertos virus, químicos o medicamentos han sido asociados con el desarrollo de la leucemia. Raras enfermedades hereditarias que afectan la producción de médula ósea también predisponen a algunas personas a desarrollar leucemia. Sin embargo, poco se conoce sobre las causas actuales de la gran mayoría de casos de leucemia infantil.

¿Quién es diagnosticado con Leucemia?
La leucemia puede ocurrir a cualquier edad, pero es más comúnmente vista en niños de 2 a 6 años de edad. Ocurre ligeramente más a menudo en hombres que en mujeres. Los niños de origen caucásico son más propensos a tener leucemia que los niños de otras razas. Los niños con ataxia-telangectasia corren el riesgo de desarrollar leucemia y linfomas. Los niños con Síndrome de Down tienen un mayor riesgo de desarrollar leucemia que los niños con ciertos síndromes genéticos raros, incluyendo: Anemia Fanconi, Síndrome de Bloom, Síndrome de Shwachman-Diamond y Síndrome de Kostmann. Sin embargo, muchas leucemias ocurren de igual forma en niños sanos con anormalidades no reconocibles.


¿Cuáles son los mayores tipos de Leucemia?
Los mayores tipos de leucemia que ocurren en niños son:
  • Leucemia Linfoblástica Aguda
  • Leucemia Mieloide Aguda
  • Síndrome Mielodisplásico
  • Leucemia Mieloide Crónica
  • Leucemia Mielomonocitica Juvenil

Leucemia Linfoblástica Aguda
Alrededor del 80% de todas las leucemias infantiles son por leucemia linfoblástica aguda, también denominada Linfocito Agudo o Leucemia Linfoide. La leucemia linfoblástica aguda afecta las formas inmaduras de glóbulos blancos llamados linfocitos. Existen dos tipos básicos de linfocitos, linfocitos-B y linfocitos-T y sus formas inmaduras son la fuente de dos consecuentes de leucemia linfoblástica aguda, Leucemia Linfoblástica Aguda Estirpe T o Leucemia Linfoblástica Aguda pre-B. El trabajo de los linfocitos es identificar y combatir sustancias extrañas, bacterias y virus en el cuerpo. En la Leucemia Linfoblástica Aguda, la médula ósea produce demasiados linfocitos inmaduros (llamados linfloblastos), los cuales no maduran correctamente. Los linfoblastos se reproducen en exceso y limitan el normal crecimiento de las células sanguíneas. Las células sanguíneas inmaduras (blastos) no tienen la capacidad de combatir infecciones.



Leucemias Mieloides
Las leucemias mieloides se encuentran entre el 15 al 20% de las leucemias infantiles. La leucemia mielogena aguda, es también llamada mieloide aguda o leucemia mieloblastica aguda. Existen varios subtipos de leucemia mieloide aguda, los cuales están clasificados por su apariencia bajo el microscopio, por las proteínas sobre la superficie de las células (inmunofenotipo), los cambios en el número o estructura de los cromosomas (citogenéticas o cariotipo) y por las mutaciones en ciertos genes.
Los subtipos de leucemia mieloide aguda son:


  • Leucemia Indiferenciada Aguda
  • Leucemia Granulocitica Aguda
  • Leucemia Promielocitica Aguda
  • Leucemia Mielomonocitica Aguda
  • Leucemia Monoblastica Aguda
  • Eritroleucemia Aguda
  • Leucemia Megacarioblastica Aguda

Cada uno de estos tipos de leucemia origina las células precursoras o jóvenes que están supuestas a formar células sanguíneas maduras normales. En la leucemia granulocitica aguda, la médula produce demasiados precursores de granulocitos (llamados mieloblastos), un tipo de glóbulos blancos, que cuando maduran, combaten infecciones, particularmente las bacterianas. Con la leucemia mieloblastica, sin embargo, no pueden madurar y en consecuencia no pueden combatir infecciones. Es así como la sobreproducción de mieloblastos rodea las otras células sanguíneas.
En la leucemia promielocitica, los promielocitos que están sólo un poco más maduros que los mieloblastos bloquean las células de médula normales. En la leucemia monoblastica aguda las células leucemicas, el monoblasto, es el precursor del monolito, otro tipo de infección –combate los glóbulos blancos. La leucemia mielomonocitica consiste en células con características tanto de monoblastos como de mieloblastos. En contraste, la eritroleucemia es un cáncer de los glóbulos rojos jóvenes llamados eritoblastos, y la leucemia megacarioblastica aguda es una leucemia que implica a las plaquetas en formación, llamadas megacarioblastos.




¿Cuáles son los signos y síntomas de la leucemia?
Los signos y síntomas más comunes de la leucemia son:


  • Anemia
  • Sangramiento y/o moretones
  • Infecciones recurrentes
  • Dolor en los huesos y las articulaciones
  • Dolor abdominal
  • Nódulos linfáticos inflamados
  • Dificultad respiratoria


  • Anemia
  • La anemia se origina cuando los glóbulos rojos normales son incapaces de reproducirse debido a la sobrepoblación de células leucemicas que rodea el espacio de la médula ósea. El niño podría parecer cansado, pálido, y podría presentar una respiración rápida para compensar la disminución en la capacidad de transportar Oxígeno a la sangre. El conteo del número de glóbulos rojos en la sangre (expresado como Hemoglobina o Hematocrito) estará por debajo de lo normal.


  • Sangramiento y/o moretones
  • Cuando la médula no puede producir suficientes plaquetas, puede ocurrir un sangramiento, especialmente cuando el número de plaquetas es menor que 10-20.000/mm3. Las plaquetas bajas pueden causar moretones fácilmente en el niño.


  • Fiebre y persistencia de infecciones inusuales
  • El niño con leucemia muestra a menudo síntomas de infección no específicos tales como fiebre y fatiga. Aunque el conteo sanguíneo de un niño con leucemia podría mostrar un mayor número de glóbulos blancos, estas células son inmaduras y normalmente no combaten infecciones. Como resultado, el niño podría tener dificultad para recuperarse de una infección infantil común o podría desarrollar infecciones inusuales.


  • Dolor en los huesos y articulaciones
  • El dolor en los huesos y articulaciones es otro síntoma común de la leucemia; este dolor es usualmente el resultado de una médula ósea que está rodeada por blastos leucemicos.


  • Dolor abdominal
  • El dolor abdominal también podría ser un síntoma de leucemia. Las células leucemicas pueden acumularse en los riñones, hígado, bazo o intestinos, causando un ensanchamiento de estos órganos. El dolor en el abdomen puede causar pérdida de apetito y de peso en el niño.
  • Nódulos linfáticos inflamados
  • Los nódulos linfáticos filtran la sangre. Las células leucemicas a menudo se acumulan en los nódulos, causando inflamación. La inflamación se produce en los nódulos linfáticos debajo de los brazos, en la ingle, pecho y en el cuello. Algunas veces es difícil distinguir los nódulos linfáticos de leucemia de aquellos que forman parte normal de la respuesta del cuerpo ante una infección o alergia.


  • Dificultad respiratoria (disnea)
  • En leucemia, especialmente en la leucemia linfoblastica aguda de células T, las células pueden agruparse en el timo una glándula ubicada debajo del hueso del pecho alrededor de la garganta. Esta masa de células puede producir dificultad respiratoria. Cualquier sibilancia, tos y/o respiración dolorosa o forzada requiere de atención médica inmediata.


¿Cómo se diagnostica la Leucemia en el niño?
El diagnóstico de la leucemia está basado en una historia médica completa y en el examen físico, además de las siguientes pruebas:



    • Conteo sanguíneo completo
    • Biopsia y aspirado de médula ósea
    • Punción lumbar
    • Radiografía de pecho

    • Los exámenes de sangre
    • Pueden ser hechos para evaluar el hígado, los riñones y cómo está coagulando la sangre, además para conducir los estudios genéticos. La sangre puede ser extraída de una vena a través de una aguja o de una línea venosa central. Cuando se utiliza una línea venosa central, se inserta un tubo plástico o catéter dentro de una vena importante en el pecho, cuello o brazo. Esta también es una manera común de administrar quimioterapia. El uso de una línea central evita una gran cantidad de pinchazos de aguja.
    • Aspirado de Médula Ósea y Biopsia
    • Esto implica insertar una aguja dentro de un hueso de la pelvis o de la columna vertebral y extraer alrededor de 2 cucharaditas de médula ósea para ser examinada. Los estudios de médula ósea requieren medicinas que causan molestias y usualmente sedación o anestesia general.
    • Punciones espinales
    • Esto implica que se inserte una aguja dentro de la parte baja de la espalda, entre los huesos de la columna vertebral o hueso de la espalda, para extraer el líquido que rodea el cerebro y la columna vertebral. La misma aguja puede ser utilizada para administrar medicinas para prevenir o tratar la leucemia en el cerebro o la columna vertebral (quimioterapia intratecal).
    • Radiografía de pecho
    • Esta se toma para ver si existe alguna masa de células en el timo que pueda afectar la respiración


¿Cómo se trata la Leucemia?
Usualmente la terapia comienza tratando los signos y síntomas que su niño presenta tales como anemia, sangramiento y/o infección. Adicionalmente, el tratamiento de leucemia puede incluir algunos o todos de los siguientes tratamientos:

    • Quimioterapia
    • Quimioterapia o medicación intratecal
    • Radioterapia
    • Transplante de Sangre y Médula Ósea
    • Medicamentos de terapia biológica
    • Transfusiones sanguíneas
    • Antibióticos

    • Quimioterapia
    • Se trata de medicinas que ayudan a combatir el cáncer. Se administran en forma oral, por vía venosa, en el músculo o en forma subcutánea. La quimioterapia intratecal se inyecta directamente al líquido vertebral para prevenir o tratar la leucemia en el cerebro y en la columna vertebral.


    • Quimioterapia/Medicamentos Intratecales
    • Este procedimiento implica administrar medicamentos a través de una aguja en el espacio lleno de líquido que rodea la columna vertebral.


    • Radioterapia
    • Utiliza ondas de alta energía tales como Rayos X para destruir o reducir las células cancerígenas. Algunas veces se utiliza para tratar la leucemia en el sistema nervioso central o en otras partes del cuerpo tales como los ojos o los testículos.


    • Transplante de Sangre y Médula Ósea
    • Este procedimiento consiste en tres pasos: 1) Recolección de células progenitoras sanas de un donante que no padezca de cáncer, o del paciente mismo; 2) administración de altas dosis de quimioterapia y posiblemente radioterapia para destruir cualquier remanente de células leucemicas; y 3) infusión de las células progenitoras sanas a través de una línea intravenosa para que comiencen a producirse células sanguíneas normales. El transplante de células progenitoras o de médula ósea se utiliza comúnmente para tratar la leucemia linfoblastica aguda que no presenta respuesta ante la quimioterapia.


    • Terapia biológica
    • Consiste en altas dosis de hormonas o de otras proteínas producidas normalmente por el cuerpo humano; las compañías farmacéuticas producen estas sustancias. Se utilizan para prevenir o tratar daños causados por los tratamiento para la leucemia a otros sistemas del cuerpo.


    • Transfusiones de productos sanguíneos
    • Algunas veces se utilizan para pacientes que sufren de anemia y quienes no pueden producir sus propios glóbulos rojos. Las plaquetas comúnmente se transfunden cuando el conteo de plaquetas está bajo. Los glóbulos blancos se transfunden ocasionalmente para tratar infecciones severas que no responden al uso de antibióticos. El plasma, líquido que forma parte de la sangre en el que se encuentran suspendidas las células sanguíneas, se transfunde en pacientes que no son capaces de producir proteínas que coagulan la sangre.


    • Antibióticos
    • Se usan para prevenir o tratar infecciones.


Etapas del tratamiento
El tratamiento de la leucemia toma meses o años y se realiza en tres o más etapas, según se describe a continuación:

    • Inducción
    • La inducción se refiere al primer mes o un poco más de tratamiento en el cual se administra una combinación de drogas quimioterapéuticas para reducir el número de células leucemicas en la médula hasta menos de 1 en 20 (5%) y además para abrir espacio para el regreso de nuevos glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas normales. Cuando esto sucede, se dice que la leucemia está en “remisión”. Esta fase podría durar aproximadamente un mes y puede ser repetida si no se logra la meta.
    • Consolidación
    • En la leucemia linfoblastica aguda, la consolidación implica uno o dos meses de tratamiento con drogas. Durante esta fase, las células leucemicas todavía están presentes en el cuerpo aunque podrían no ser detectadas en una prueba sanguínea o examen de médula ósea.
    • Intensificación
    • En la leucemia linfoblastica aguda, la intensificación consiste en repetir combinaciones de quimioterapia similares a las utilizadas en la inducción y la consolidación por varios meses posteriores a éstas. Podría implicar un transplante de células progenitoras o de médula ósea, o quimioterapia de alta dosis. El tratamiento para la leucemia mieloide aguda a menudo llega hasta este punto.
    • Mantención
    • Esta etapa del tratamiento adicional reduce el número de células leucemicas a través del uso de ciclos repetidos de quimioterapia menos intensa cada 28 días durante 18 meses posteriores en niñas o 30 meses en niños. Se requiere que los pacientes continúen acudiendo a la institución regularmente para determinar la respuesta al tratamiento, detectar alguna enfermedad recurrente y manejar cualquier efecto colateral del tratamiento.


Efectos tardíos / Sobrevivientes de cáncer
Algunos niños que han sido tratados por cáncer podrían presentar complicaciones después de varios años. Nuestro Programa provee información acerca de los potenciales efectos a largo plazo del tratamiento específico que su niño recibió, incluyendo formas de monitorearlos y tratarlos.


Referencia
http://contacto.med.puc.cl/oncologia_pediatrica/leucemia.html





KAREN HERNÁNDEZ - 0107198900327- PATOLOGIA SISTEMICA


Importantes implicaciones terapéuticas
El estudio dirigido por Marcos Malumbres, del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), demuestra que el microRNA miR-203 tiene una función destacada en las leucemias en aquellas que está presente el cromosoma Philadelphia. En éstas, miR-203 se inactiva mediante mecanismos epigenéticos, lo que es necesario para el crecimiento de los tumores al permitir que se genere suficiente proteína BCR-ABL oncogénica, indispensable para la progresión de estas leucemias. De esta manera los tumores consiguen crecer adecuadamente eliminando de las células el miR-203.
La relevancia de este mecanismo aumenta si se consideran las implicaciones terapéuticas. Dado que los tumores necesitan eliminar este microRNA, los investigadores María José Bueno, Ignacio Pérez de Castro y Marta Gómez de Cedrón examinaron las consecuencias de recuperar miR-203 en las células tumorales. Cuando se recupera este microRNA en los tumores, BCR-ABL desaparece debido a que miR-203 impide la producción de esta proteína oncogénica. Como consecuencia, las células tumorales dejan de proliferar. Como indica Marcos Malumbres "nuestros resultados sugieren que miR-203 funciona como un supresor de tumores y que la recuperación de este microRNA en los tumores puede tener efectos terapéuticos un determinadas leucemias agudas y crónicas".
Actualmente estas leucemias se tratan principalmente con unos agentes quimioterapéuticos que inhiben la actividad bioquímica de BCR-ABL. Sin embargo, frecuentemente el tumor genera mutaciones en la molécula BCR-ABL que la hace resistente a esos tratamientos. Como concluye Marcos Malumbres "las nuevas estrategias terapéuticas que se pueden derivar de estos resultados pueden ser particularmente beneficiosas para los pacientes que son resistentes a los tratamientos actuales con los inhibidores, ya que incluso las formas resistentes de BCR-ABL pueden ser eliminadas por el microRNA".
Este estudio plantea dos nuevas opciones terapéuticas. La primera se basa en la utilización de dos fármacos epigenéticos ya disponibles: 5-alfa-citidina e inhibdores de las histonas de cetilasas. La segunda opción será en el futuro la terapia génica, mediante la inyección directa en sangre de miR-203, lo que permitirá eliminar el gen de fusión BCR-ABL en todas las células tumorales.
Este trabajo ha sido posible gracias a la participación de varios miembros de los laboratorios del Marcos Malumbres (CNIO) y José Fernández-Piqueras (Universidad Autónoma de Madrid), siendo principalmente el resultado de la investigación de la tesis doctoral de María José Bueno. Los resultados de esta investigación se publican hoy en Cancer Cell, la revista con mayor impacto en investigación en Oncología, y se destacan de hecho en la portada del número que se publica hoy por la prestigiosa editorial Cell Press.
Bibliografía
http://www.laflecha.net/canales/ciencia/noticias/un-microrna-puede-controlar-el-desarrollo-de-las-leucemias-causadas-por-el-cromosoma-philadelphia

ANA HERNANDEZ - PATOLOGIA SISTEMICA

EN NUESTRO MEDIO; EN LA REVISTA MEDICA HONDUREÑA SE HAN HECHO CINCO PUBLICACIONES SOBRE LEUCEMIA HASTA EL 2008 ; TRES PRESENTACIONES DE CASOS, UNA REVISION BIBLIOGRAFICA SOBRE TRATAMIENTO DE LEUCEMIA Y EL OTRO ES UN TRABAJO CIENTIFICO ORIGINAL DE LEUCEMIAS EN EL HOSPITAL ESCUELA EN UN LAPSO DE CINCO AÑOS, ESTE FUE UN TRABAJO DE TESIS PRESENTADO POR MEDICO RESIDENTE DE IV AÑO DE ANATOMIA PATOLOGICA PARA OBTAR AL TITULO DE ESPECIALISTA EN ANATOMIA PATOLOGICA.

DEJO AQUI EL NOMBRE DEL ARTICULO Y EL LINK PARA QUE LO LEAN COMPLETO ESTA MUY BUENO.

CARACTERIZACION DE PACIENTES CON LEUCEMIA EN EL DEPARTAMENTO DE PATOLOGIA DEL HOSPITAL ESCUELA

http://webcache.googleusercontent.com/search?q=cache:http:www.bvs.hn/RMH/pdf/2008/pdf/Vol76-4-2008-4.pdf



Marlon Edgardo Flores Acosta, clase de patologia sistemica.

LAS LEUCEMIAS


I- INTRODUCCION


En su conjunto las leucemias, agudas y crónicas, sólo constituyen el 5% de todos los

cánceres. Pese a su relativa rareza las leucemias han sido muy estudiadas, debido a que tanto la

sangre como la médula ósea son de fácil acceso para el diagnóstico y para observar los efectos

terapéuticos.
Además estas enfermedades tienen modelos similares en los animales ya que existen
leucemias en roedores, en las aves, en los felinos, en el ganado bovino y en los monos.
Pero, pese al fácil acceso de los órganos afectados por la leucemia, todavía no se han logrado
efectivos progresos en la prevención de estas enfermedades, salvo en lo que se refiere a disminuir la
exposición del hombre a las radiaciones ionizantes y a las sustancias químicas tóxicas de la médula
ósea, como lo es el benceno.
Estos hechos contrastan fuertemente con nuestra capacidad para disminuir la aparición de
muchos cánceres sólidos, como el de pulmón o el de la laringe, por ejemplo, con la disminución del
tabaquismo. En esos cánceres sólidos los factores ambientales actuantes surgen del estilo de vida
personal, como la dieta, el tabaquismo, el alcoholismo, la conducta sexual, etc. Estas influencias
causales no son tan claras en las leucemias.
De todos modos los trabajos epidemiológicos realizados por investigaciones llevadas a cabo
en especies animales que padecen leucemias, han mejorado nuestro conocimiento sobre el origen,
curso y evolución de esta enfermedad. En ese sentido se observó que determinados trabajadores que
manejaban radiaciones, como los radiólogos, presentaban niveles acrecentados de esta enfermedad.
Esta observación se reforzó al comprobarse la aparición de elevadas tasas de leucemias en los
japoneses sobrevivientes de los bombardeos atómicos de Hiroshima y Nagasaki.
También se comprobó el origen virósico y, en consecuencia, transmisible de algunas
leucemias que afectaban animales, especialmente la leucemia aviaria. Al mismo tiempo se aislaron
cepas de ratones especialmente susceptibles a las leucemias, lo que hizo pensar en la existencia de
factores genéticos en la causa de esta enfermedad.
Sin embargo, el posible origen virósico o hereditario de las leucemias humanas no ha podido
ser demostrado y se vuelve a considerar el posible origen multifactorial de esta enfermedad, con
especial énfasis en los factores ambientales y particularmente en las exposiciones químicas.
Si esto fuera así las leucemias integrarían el grupo de todos los cánceres que actualmente se
consideran originados en acciones surgidas del medio ambiente. Lo más que se puede admitir es que
en las leucemias existiría un factor personal predisponente para su aparición.
FACTORES DE RIESGO
A- PREPONDERANTES
1- Radiaciones – Se admite que las radiaciones ionizantes pueden ser causa de leucemias. Este
exceso de riesgo está ahora decreciendo en virtud de las medidas de protección. La
exposición radiante puede hacerse al nivel de las fuentes nucleares, de la terapia médica y del
diagnóstico médico. Existen algunos caracteres de la exposición radiante: en primer lugar, la
incidencia parece estar en relación con la dosis recibida; en segundo lugar, existe un período
latente que oscila entre 2 y 20 años entre exposición y aparición de la enfermedad; y en tercer
término, parece ser que las variedades de leucemias no linfoideas son las que se presentan a
consecuencia de la irradiación.
Luego de los bombardeos atómicos de Hiroshima y Nagasaki todas las formas de leucemias,
excepto la leucemia linfoidea crónica, acrecentaron su incidencia en las poblaciones expuestas
a esos bombardeos. El pico de incidencia fue alcanzado entre los cinco y diez años de la
exposición, pero luego de 30 años la incidencia seguía siendo superior, aunque ligeramente, a
la esperada.
En cuanto a las radiaciones utilizadas en la práctica médica, aquellas personas que reciben
radiaciones por diferentes causas, tienen mayor riesgo de contraer leucemias.
Cabe señalar, también, que experimentalmente las radiaciones han generado leucemias en
varias especies animales.
2- Sustancias químicas – Diferentes sustancias químicas son tóxicas para la médula ósea y no
es improbable que provoquen leucemias. La exposición al Benzeno, un disolvente orgánico, ha
sido asociada muy estrechamente con el ulterior desarrollo de una leucemia. La exposición a
otras drogas como la Fenilbutazona, el Arsénico y el Cloramfenicol también han sido
señaladas como capaces de aumentar el riesgo de la enfermedad, aunque esta aseveración
no fue probada ulteriormente. Algunos agentes alguilantes, como el Melfalán y el Busulfán,
utilizados en quimioterapia, se consideran capaces de aumentar el riesgo para la leucemia.
3- Agentes infecciosos – Se ha insistido en el origen viral de algunas leucemias humanas como
se ha demostrado en algunas especies animales, como la leucemia aviaria.
Se estudió la existencia de los cuadros infecciosos padecidos por el enfermo antes de
presentarse la leucemia y e las infecciones sufridas por la madre durante la gestación, como la
influenza y la varicela, se estudió la posibilidad de contagio de la leucemia aviaria para los
veterinarios y el personal que maneja las aves, pero todos estos trabajos no confirmaron la
relación causal.
Tampoco pudo verificarse la posibilidad de que un enfermo trasmita la leucemia a su esposa o
a sus hijos, ni siquiera se ha desarrollado una leucemia en individuos que recibieron
transfusiones de sangre de dadores que luego presentaron una leucemia.
B- OTROS
4- Edad – Las leucemias varían ampliamente en su incidencia con la edad. Existe un pico en la
infancia de cerca de 5 por 100.000, entre los dos y cuatro años, luego la incidencia decrece en
el resto de la infancia.
A todas las edades la forma más frecuente de leucemia es la leucemia aguda, siendo de este
tipo casi todas las leucemias del niño y del adulto joven y casi las dos terceras partes de las
leucemias que afectan al hombre de edad.
5- Sexo – El hombre es más frecuentemente afectado por la leucemia que la mujer, sobre todo
por la leucemia linfoide crónica donde la relación es de 2 a 1. Este exceso masculino está
probablemente en relación con factores ocupacionales
.6- Raza – Esta enfermedad predomina en la raza blanca sobre la negra y destaca su incidencia
entre la población judía. En los negros la leucemia es poco común como lo demuestra la
información proporcionada por registros de cáncer de Africa. También es baja la incidencia en
las poblaciones asiáticas.
7- Factores genéticos – Se han observado pocos casos de acúmulos familiares de leucemias.
Lo mismo se puede decir de leucemias que afecten a gemelos: raramente afecta a los dos
gemelos. En algunas enfermedades que cursan con aberraciones cromosómicas se encontró
un cierto acrecentamiento de su frecuencia.
8- Recientemente el grupo de trabajo de la IARC (International Agency for Research on Cancer)
ha indicado que al parecer las exposiciones a campos magnéticos de baja frecuencia
(Extremely Low Frequency magnetic fields) residenciales están asociados a una duplicación de
los riesgos en la leucemia infantil, para campos de intensidad superior a 0.4 micro Tesla.
III- MEDIDAS PREVENTIVAS
Las perspectivas inmediatas para establecer medidas preventivas que evitaran la aparición de
la leucemia, no son buenas.
Los programas preventivos quedan limitados a la disminución de la exposición humana a las
fuentes de radiaciones ionizantes y a la exposición a sustancias químicas potencialmente
leucemógenas.
El control de las radiaciones utilizadas en Medicina y en Odontología se hace actualmente en
forma más cuidadosa que antes. Al mismo tiempo los aparatos modernos ofrecen una mayor
seguridad para los enfermos y para los técnicos. Lo mismo cabe decir del control a la exposición a
sustancias químicas como el benzeno y la gasolina.
Las leucemias, como casi todos los cánceres, se consideran actualmente como teniendo un
origen multifactorial en el que intervendrían agresiones ambientales y alteraciones de los mecanismos
de defensa del organismo.
http://www.medynet.com/usuarios/jraguilar/Manual%20de%20urgencias%20y%20Emergencias/leucemia.pdf Patologia Sistemica Isaac Marriaga Hernández 06011990 01478
Estudio caso-control sobre factores de riesgo de la leucemia infantil en Ciudad de La HabanaDra. Raisa Guzmán Piñeiro,1 Dr. Carlos Barceló Pérez,2 Dra. Niurka Taureaux Díaz,3 Dr. Gabriel Reyes Secades4 y Lic. Isabel Moncada Rodríguez5ResumenAnte hallazgos controversiales en la bibliografía, se realizaron investigaciones sobre la relación entre los campos electromagnéticos de baja frecuencia y la salud. El objetivo fue evaluar la posible asociación entre la exposición residencial a campos electromagnéticos por líneas de alta tensión y el riesgo de padecer leucemia durante la infancia en la Ciudad de La Habana en el período de 1995-2000. El universo estuvo constituido por el total de niños que fueron diagnosticados con la enfermedad. El componente ecológico del estudio permitió explorar las relaciones entre las tasas de afección e indicadores de electrificación del territorio. El componente caso-control se desarrolló para precisar causas atribuibles y controlar factores de confusión. Se seleccionó aleatoriamente igual número de individuos pareados 1:1 de la misma edad, escuela y sexo, como grupo control. Los datos se obtuvieron del Registro Nacional de Cáncer del Instituto de Oncología y Radioterapia. Los factores de sesgo estuvieron representados por el grado de movilidad del residente, la memoria, la prevaricación y factores coyunturales. Los campos electromagnéticos actuarían como factores de riesgo de leucemia infantil de acuerdo a los resultados de regresión en escala ecológica y en el estudio caso-control, por el empleo de correspondencias múltiples, análisis discriminante y regresión logística. Se constituyeron en otros factores de riesgo, el humo del tabaco en el embarazo, antecedentes de cáncer en familiares lejanos y la exposición a tóxicos ambientales.
Palabras clave





















: Campos electromagnéticos, líneas de alta tensión eléctrica, redes eléctricas, transformadores, cáncer, leucemia, tabaco, tóxicos ambientales, embarazo.

Introducción

La comunidad está expuesta a una compleja diversidad de campos electromagnéticos (CEM) de diferentes frecuencias, presentes en el medio ambiente local. La exposición es cada vez mayor, en la medida que la tecnología continúa avanzando y que se crean nuevas aplicaciones. La aceleración de las cargas eléctricas producen emisiones de campos electromagnéticos. Las frecuencias de transmisión comercial de potencia eléctrica corresponden a las conocidas como muy bajas -50/60 Hz (ELF)1,2 y las líneas aéreas de alta tensión constituyen una de las fuentes más relevantes de ELF.


Las ondas electromagnéticas interactúan con los humanos fundamentalmente a través de la transducción de la energía en calor, pero en las más bajas frecuencias se inducen corrientes de Foucault en los órganos de los seres vivos. En los últimos veinte años ha aumentado la preocupación de la población ante la posibilidad de que la exposición a campos eléctricos y magnéticos de frecuencias extremadamente bajas den lugar a efectos patológicos.En el hogar, la intensidad de los campos eléctricos y magnéticos dependerá de diversos factores, como la distancia a que se encuentren las líneas de suministro de la zona, el número y tipo de aparatos eléctricos que se utilicen, o la configuración y situación de los cables eléctricos en la vivienda. En la mayoría de los electrodomésticos utilizados, los campos eléctricos no suelen ser mayores de 500 V/m, en tanto que los campos magnéticos no sobrepasan, por lo general, los 150 µT. En ambos casos, estos niveles pueden ser bastante mayores a muy corta distancia, pero disminuyen rápidamente al alejarse.2-4La Organización Mundial de la Salud (OMS) está examinando los aspectos sanitarios de esta situación en el marco de su Proyecto Internacional sobre los Campos Electromagnéticos. Es necesario determinar claramente las posibles consecuencias sanitarias y, si se considera procedente, habrá que adoptar las medidas paliativas apropiadas. Los resultados de las investigaciones actuales son frecuentemente contradictorios en cuanto al significado clínico.2En Cuba los tumores malignos constituyen la segunda causa de muerte, mostrando la leucemia en menores de 15 años durante los años 1995 al 2000 una incidencia de 518 casos para una tasa de 3,7 x 100 000 habitantes,5-9 siendo Ciudad de La Habana la provincia de mayor incidencia y de mayor electrificación. Por esta razón, se propuso identificar la posible asociación entre la exposición residencial a campos electromagnéticos ELF y el riesgo de contraer leucemia durante la infancia en este período en la capital del país.MétodosPara alcanzar el objetivo propuesto se ha llevado a cabo un estudio epidemiológico combinado de componentes descriptivo, ecológico y de caso-control.Estudio descriptivo. Para considerar la situación nacional y en particular de la Ciudad de La Habana , se realizó una revisión de la incidencia de leucemia infantil según registros de la Oficina de Estadísticas de la Direcciones Nacional y Provincial de Salud Pública, valorando la tendencia temporal y las tasas brutas por provincias.Estudio ecológico. En todos los municipios de la ciudad se calcularon las tasas de incidencia de leucemia en el período 1995-2000 en pacientes de ambos sexos no mayores actualmente de 20 años, independientemente que hubieren logrado sobrevivir o no, incluidos en el Registro Nacional de Cáncer y que residiesen en el mismo sitio durante toda su vida. Se calcularon índices de electrificación urbana de los territorios, expresados como concentración de transformadores y de líneas de transmisión eléctrica de alta tensión según voltajes y presencia de fuentes incidentales de radiación de CEM en el área, con interés en los elementos que han permanecido estables en los últimos 10 años. Se establecieron regresiones con variable dependiente en la incidencia de leucemia infantil por territorio de residencia y variables explicativas relacionadas a las fuentes de radiación ELF. Los criterios para el empleo de modelos regresivos consideraron el análisis de la colinealidad de las variables independientes.Estudio caso-control. Para identificar el papel de las posibles causas atribuibles de la leucemia infantil en la Ciudad de La Habana; particularmente la exposición domiciliaria a radiaciones electromagnéticas del tipo ELF provenientes de las líneas de transmisión eléctricas aéreas de alta tensión, se efectuó un diseño pareado uno a uno, por edad, sexo y aula escolar. El universo se conformó con los siguientes criterios de inclusión: todos los casos diagnosticados de leucemia y asentados en el Registro Nacional de Cáncer (RNC) del Instituto de Oncología y Radioterapia (INOR) correspondientes a la Ciudad de La Habana en el período 1995-2000, de ambos sexos y con edades comprendidas entre 0 y 15 años al momento del diagnóstico, que hallan sobrevivido o no a la fecha y que hallan residido toda su vida en el mismo punto de la ciudad, en la condición de ausencia de cambios sustanciales de la configuración eléctrica de la vivienda y de las líneas de distribución del peridomicilio, así como la conservación de los electrodomésticos originales, sin cambios constructivos y de materiales desde el momento del diagnóstico de la leucemia en el caso.Se definió como criterio de inclusión para el control a individuos de análogo estrato de edad (años cumplidos), sexo y que acudiesen a la misma aula que el caso, en la condición de ausencia de cambios sustanciales de la configuración eléctrica de la vivienda y de las líneas de distribución del peridomicilio, así como la conservación de los electrodomésticos originales, sin cambios constructivos y de materiales desde el momento del diagnóstico de la leucemia en el caso. Además de que no padecieran la enfermedad y que no residiesen en la misma casa. Como criterio de exclusión de este grupo: individuos con antecedentes de enfermedad oncohematológica o infectocontagiosa. No obstante operar con el universo de casos, la imposibilidad de abarcar a todos los sanos de la población introduce un margen de incertidumbre en la estimación de las razones de disparidad. Considerando orientativo el estudio, se estableció el nivel de confianza en 90. Se supone que el 80 % de los casos y alrededor del 60 % de los sanos estarían expuestos a valores sobre un nivel de aceleración de incidencia admitiendo que el efecto no es de umbral. Detectar una razón de disparidad de 1,1 en el diseño condicionado, de acuerdo a McNemar, conlleva una potencia del 80 %, considerando un control por caso. .Para ajustar factores de confusión, se empleó regresión logística dicotómica múltiple condicionada y no condicionada, en dos variantes modelo múltiple general y modelos p
aso a paso













progresivo en la aproximación no condicional junto a un modelo selectivo para p < 0,25 en las variables independientes en la aproximación condicional. La bondad de ajuste se valoró por la máxima verosimilitud y se evaluó la colinealidad como criterio de validez.

El criterio OR fue asumido como condicional en los casos de no consistencia de los resultados de los modelos y no condicional en hallazgo posible de consistencias. Sesgos de memoria, movilidad, cambios de ambiente físico, prevaricación y factores coyunturales fueron considerados.

Resultados y discusión


Aproximación contextualCiudad de La Habana presenta el mayor número de casos de leucemia en el grupo de edades mayores o igual a 15 años y es la primera provincia del país en el número de fallecidos para todas las edades; lo cual pudiera deberse a la mayor concentración de población y/o a los factores de riesgo diferenciados en este territorio (mayor electrificación, urbanización e industrialización). La leucemia en Cuba ha presentado fluctuaciones con una propensión a incrementarse en el tiempo según los anuarios estadísticos del Ministerio de Salud Pública. Considerando la alta electrificación del territorio, es deseable esclarecer la influencia de los campos electromagnéticos como posible agente etiológico de leucemia infantil en la Ciudad de La Habana, lo cual justifica el enfoque ecológico en correspondencia al debate de la literatura.10-12,14-16Aproximación ecológicaPara la evaluación de las relaciones ecológicas se utilizó regresión lineal múltiple progresiva paso a paso, utilizando F de entrada de 0,05 y F de salida de 0,10 para la inclusión/exclusión de variables. La fortaleza de enlaces se explora a tenor de los coeficientes de correlación de orden cero (p0) y parciales, resultando satisfactoria al nivel 0,05. El modelo se parametriza según los coeficientes de regresión y errores típicos. La relación ecológica parece mejor definida en el caso de la densidad territorial de las líneas de 110 y 13,8 kV, observándose una discreta relación lineal proporcional entre los indicadores de electrificación por municipios (Kilómetros de líneas/área de 34,5 kV, 220 kV y el número total de transformadores) y las tasas de incidencia de leucemia infantil y juvenil, lo que se ilustra en la figura 1. Los transformadores contribuirían de manera débil, pero inversamente proporcional a la incidencia de leucemia. De acuerdo a los coeficientes de correlación múltiple (p), en el modelo de la metrópoli 23 % de las tasas son adscribibles a los índices de electrificación.
http://scielo.sld.cu/img/revistas/hie/v45n1/f0106107.jpg
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Fig. 1. Relación entre los indicadores de electrificación y las tasas de incidencia de leucemia infantil y juvenil.Aproximación caso-controlDel total de casos diagnosticados, las pérdidas muestrales representaron 11 % debido a la migración interna y externa, operándose con 110 sujetos de estudio. Al analizar la distribución de casos según sexo predominó el sexo femenino (54,4 %) sobre el masculino y la leucemia linfoblástica aguda (LLA ). Estos resultados coinciden con otros estudios, como el tipo de hemopatía más frecuente en la infancia,17 y muestran ser la segunda causa de muerte en este período de la vida.18 Las edades entre 8 y 14 años, concentran 63 % de la incidencia. Con antecedentes de síndrome de Down se encontraron 3,5 % de los casos y 0 % en los controles, las afecciones respiratorias estuvieron presentes en 45,6 % de los casos y en los controles 28,1 %, las enfermedades digestivas representaron 5,3 % de enfermos, y 1,8 % en los sanos, el cáncer en familiares cercanos fue de 38,6 % en los casos y 26,3 % en los controles, el cáncer en familiares lejanos se comportó con 56,1 % y 28,1 %, respectivamente; 66,7 % de los casos estuvieron expuestos a tabaquismo en el embarazo y luego del nacimiento 63,2 % y en los controles 45,6 % se expuso al tabaco antes de nacer y 61,4 % luego del nacimiento.Variables individuales (asociaciones crudas)Al analizar comparativamente los resultados de las razones de disparidad (OR) pareada y no pareada encontramos consistencia con los antecedentes de enfermedades respiratorias, digestivas, cáncer en familiares cercanos, cáncer en familiar lejano, crónicas no transmisibles, exposición a radiaciones ionizantes en el embarazo, en condiciones posparto a líneas eléctricas, a transformadores eléctricos, redes eléctricas protegidas o no, antecedentes personales de hepatitis, exposición a tóxicos ambientales y acudir a círculo infantil. Con la singularidad de que el antecedente de enfermedades crónicas no transmisibles en la familia tiene un comportamiento protectivo, el resto de las variables indican ser factores de riesgo (FR) por los valores que toma el OR. Se halló más riesgo para las variables enfermedades respiratorias, digestivas, cáncer en familiares cercanos, hepatitis, exposición posparto a radiaciones ionizantes, líneas y transformadores.Los factores de riesgo descritos para la aparición de leucemia se han relacionado con el estilo de vida (alimentación, fumar e ingerir bebidas alcohólicas en exceso). Los factores relacionados con el estilo de vida son los menos importantes en el riesgo de cáncer infantil.19 Los factores de riesgo genéticos hacen que los niños nazcan con un sistema inmunológico deficiente. Estos aspectos no fueron posibles de corroborar en los casos estudiados. Según la literatura, los niños con síndrome de Down tienen 15 veces más probabilidades que otros niños de contraer la LLA.19 -21 En el estudio, el síndrome de Down no parece haber influido en la aparición de leucemia.En cuanto a los factores de riesgo ambientales, han sido referidas las influencias de la radiación y los productos químicos del entorno.19,22 La exposición del feto a una radiación intensa dentro de los primeros meses puede implicar un riesgo hasta cinco veces mayor de contraer la enfermedad.19 En este estudio, al evaluar la acción independiente de los factores sobre la incidencia de leucemia, se corrobora el posible riesgo de los factores químicos ambientales, especialmente el humo del tabaco en el embarazo.Variables agrupadas o combinadasEl análisis de los enlaces de las variables, que reflejan los posibles factores de riesgo, se efectúa a la luz de la matriz de correlación de orden cero (p0) Las correlaciones de interés en la matriz de Pearson para casos y controles toman como valor de referencia una R ³ |0,2| significativa a 0,95 para la N estudiada. El 84 % de las correlaciones no resultan significantes de forma coincidente ni en los casos ni en los controles. Ello sugiere predominio de la ausencia de colinealidad entre los posibles factores de riesgo.En la situación de los casos, las más fuertes correlaciones obtenidas aparecen en grupos de variables, en lo fundamental relacionadas con el campo electromagnético y la exposición a tóxicos ambientales antes y después del embarazo. Para los controles las correlaciones más fuertes se dan en la exposición a equipos electrodomésticos totales (interpretado como nivel de vida) y las exposiciones a tóxicos ambientales antes y después del embarazo, seguido de la exposición a líneas eléctricas.Conclusiones

  • La incidencia y la mortalidad por leucemia tienen una tendencia creciente en el país, con mayor número de casos en la Ciudad de La Habana.
  • Los CEM actúan como factores de riesgo de leucemia infantil a la luz de los resultados de regresión en escala ecológica.
  • Los índices de electrificación se asocian a la incidencia de leucemia infantil en los municipios de Ciudad de La Habana, de acuerdo con el estudio caso-control, con el empleo de correspondencias múltiples, componentes principales, análisis discriminante y regresión logística.
  • Se conjugan los factores del campo de redes primaria y secundaria, más los antecedentes familiares de cáncer.
  • La estructura de las variables del campo en el ambiente físico de los casos difiere de la de los controles.
  • Más de la mitad de los enfermos son clasificados apropiadamente con el uso de los predictores “antecedentes de cáncer en familiares lejanos, exposición a redes eléctricas no protegidas y campos electromagnéticos en la vivienda”.
  • Factores físicos, biológicos y químicos se identifican como factores de riesgo individualizados de la leucemia infantil en la Ciudad de La Habana, mas al ajustar por factores de confusión, resultó que los OR de mayor importancia fueron:
    • En el modelo general, los campos electromagnéticos en la vivienda, humo del tabaco en el embarazo, antecedentes de cáncer en familiares lejanos y tóxicos ambientales.
    • En el modelo prenatal, los campos electromagnéticos de la vivienda, antecedentes de cáncer en familiares lejanos y exposición a humo del tabaco.
    • En el modelo posnatal, antecedentes de afecciones respiratorias, redes eléctricas y suma de electrodomésticos.
http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1561-30032007000100006

MARIA CEDILLO


LEUCEMIAS Se define como la proliferación neoplásica de células hematopoyéticas en una estirpe celular con posterior proliferación y expansión, cuya acumulación se acompaña de una disminución del tejido hematopoyético normal en médula ósea y posterior invasión de sangre periférica y otros tejidos. En las leucemias agudas la población celular predominante esta formada por células inmaduras (blastos), y en las crónicas la celularidad presenta un mayor estadio madurativo. Su diagnóstico se realiza mediante el examen de sangre periférica y de médula ósea. En cuanto a la etiopatogenia sean descrito ciertas cromosomopatías, radiaciones ionizantes, fármacos mielotóxicos (fenilbutazona, cloranfenicol y citostáticos), virus y ciertos factores genéticos (inactivación de genes supresores, activación de oncogenes). --
Clasificación de las leucemias agudas propuestas por la OMS.




































I.1. Leucemias mieloides agudas.

-. Leucemias mieloides agudas con anomalías citogéneticas recurrentes.


-. Leucemias mieloides agudas con rasgos mielodisplásicos severos multilínea previos a toda terapéutica.-. Leucemias mieloides agudas relacionadas con la terapéutica.-. Leucemias mieloides agudas referidas en la clasificación FAB ( M0 a M7) incluyendo la leucemia aguda a basófilos, la panmielosis con mielofibrosis y las leucemias agudas bifenotípicas.I.2. Leucemias linfoides agudas.-. Leucemia linfoblástica aguda de precursores de célula B.-. Leucemia linfoblástica aguda de precursores de célula T.-. Leucemia de Burkitt. 5--Como leucemias crónicas estudiaremos las:I.3. Leucemia mieloide crónica.La leucemia mieloide crónica (LMC) es una proliferación clonal con origen en una célula madre pluripotencial común a las tres series hematopoyéticas, ello viene apoyado por la presencia del cromosoma Ph considerándose como marcador citogenético de esta enfermedad, el cual se halla en células de la serie granulocítica, eritroide y megacariocítica.Tres son los rasgos que la caracterizan:-.Intensa proliferación de la serie granulocítica, que se manifiesta en sangre, médula y órganos hematopoyéticos (fundamentalmente en el bazo).-.Evolución típicamente bifásica, con una fase crónica prolongada de duración aproximada de 3 años y de fácil control y una fase final (aceleración y crisis blástica) de curso agresivo y resistente a tratamiento, de duración media de 2-4 meses.-.Presencia de un marcador cromosómico (cromosoma Filadelfia) y/o un oncogén específico (bcr/abl).I.4.Leucemia linfática crónica.La leucemia linfática crónica (LLC) es una enfermedad que se caracteriza por la proliferación clonal maligna de linfocitos B maduros. Es la leucemia más frecuente en pacientes adultos en los países occidentales. Es una enfermedad propia del anciano, con cierto predominio del varón sobre la mujer.
Gian Soriano SP200530002 LEUCEMIAS Se pueden clasificar segun su aparicion, aguda y cronica, y su linaje, mieloide y linfoide. la leucemia consiste en el crecimiento descontrolado de células madre incapaces de madurar adecuadamente y que llegan a invadir la mayor o la totalidad de la médula osea, tras lo cual alcanzan la sangre periférica. las leucemias agudas son una deficiencia hematologica maligna que provoca la alteracion en la proliferacion y diferenciacion de un grupo de celulas de estirpe mieloide o linfoide hasta reemplazar completamente la Se . La leucemia aguda es rápida y produce la acumulación en la medula ósea y en la sangre de células que aun no han madurado y por tanto no llevan a cabo su función e impiden la producción las plaquetas, los glóbulos blancos y los glóbulos rojos normales. Pocos glóbulos rojos producen anemia y pocos blancos indican el sistema inmunológico debilitado. Las plaquetas predisponen al sangrado. La forma crónica de la leucemia presenta un progreso mucho mas lento y de esta manera permite una mayor producción de células normales, es decir maduras y aptas para el funcionamiento. La leucemia linfocitica crónica es más común mientras que la leucemia mieloblastica aguda le sigue en segundo lugar. A nivel pedriatico es el principal cáncer sufrido por los niños. Los síntomas de la leucemia
  • Pueden ser la palidez causada por la anemia, el cansancio y la presencia intermitente de fiebre.
  • La presencia de fiebre es una de las causas que genera más culpa en los padres por la demora de la consulta, al ser muy común en los niños.
  • Puede presentarse falta de apetito y poca resistencia a la actividad física, o a los esfuerzos prolongados o intensos, la aparición de hematomas o manchas en la piel sin que se recuerde un traumatismo específico o también hematomas que no se explican por la dimensión del golpe.
  • Sangrados recurrentes, esto se da a causa de la deficiencia de las plaquetas, los sangrados pueden darse por nariz, boca o recto. El sangrado más peligroso es a nivel cerebral
  • Infecciones que se repiten o se adquieren de manera recurrente. Dolores generalizados en los huesos y en las articulaciones
espero les sirva compañeros....

Bibliografia: Color atlas of Hematology Thieme 2004 pg 90, http://www.editum.org/Los-Sintomas-De-La-Leucemia-Y-Tipos-De-Leucemia-p-70.html

Gabriela Funez Patologia Sistemica
Leucemias
Es un grupo de cánceres que empiezan en las células hematopoyéticas de la médula ósea. El término "leucemia" significa literalmente "sangre blanca". Los glóbulos blancos (leucocitos) son producidos en la médula ósea y el cuerpo los utiliza para combatir infecciones y otras sustancias extrañas. La leucemia lleva a un aumento incontrolable en el número de glóbulos blancos inmaduros (o blastocitos). Con el tiempo, estos blastocitos cancerosos llenan la médula ósea e impiden que se produzcan glóbulos rojos, plaquetas y glóbulos blancos maduros (leucocitos) saludables. Entonces, se pueden presentar síntomas potencialmente mortales. Los blastocitos se derraman fuera de la médula hacia el torrente sanguíneo y el sistema linfático. También pueden viajar al cerebro y a la médula espinal (el sistema nervioso central) y otras partes del cuerpo. Las leucemias se dividen en dos tipos mayores:
  • Aguda (la cual progresa rápidamente con muchos glóbulos blancos inmaduros)
  • Crónica (la cual progresa más lentamente y tiene glóbulos blancos más maduros)
1. Leucemia Linfoblastica aguda Normalmente, los glóbulos blancos defienden al cuerpo de las infecciones y lo protegen de las enfermedades. Pero en la leucemia, los glóbulos blancos se vuelven cancerosos y se multiplican en circunstancias en las que no deberían, produciendo en consecuencia una elevada cantidad de glóbulos blancos anormales, que después interfiere con el funcionamiento de los órganos. Si se producen demasiados linfoblastos (un tipo de glóbulos blancos), un niño desarrollará leucemia linfoblástica, o linfoide, aguda. Este tipo de leucemia afecta a cerca de un 60% de los niños con este cáncer. Los niños de 2 a 8 años son los más frecuentemente afectados, pero todos los grupos de edad pueden desarrollar la leucemia linfoblástica aguda. Gracias a los avances en los tratamientos y los ensayos clínicos, las perspectivas para los niños con leucemia linfoblástica aguda son esperanzadoras. Con tratamiento, se cura un 85%. Causas La causa que provoca la leucemia linfoblástica aguda no se conoce. Sin embargo, hay ciertos factores de riesgo que podrían incrementar la probabilidad de que un niño la contraiga. Los niños con un gemelo idéntico al que se le haya diagnosticado la enfermedad antes de los 6 años tienen entre un 20% y un 25% de probabilidades de desarrollar leucemia linfoblástica aguda. Los mellizos y otros hermanos de niños con leucemia tienen también un riesgo entre dos y cuatro veces mayor que la media de contraer esta enfermedad. Los niños que han heredado ciertos problemas genéticos (como el síndrome de Li-Fraumeni, el síndrome de Down, el síndrome Klinefelter, la neurofibromatosis, la ataxia telangiectasia o la anemia de Fanconi) también tienen un riesgo mayor de desarrollar leucemia, al igual que los que toman medicamentos supresores del sistema inmunitario después de un trasplante de órganos. Los niños que han recibido radiación o quimioterapia por otros tipos de cánceres tienen también un riesgo mayor, generalmente en los 8 primeros años de tratamiento. En la mayoría de los casos, sin embargo, ni los padres ni los niños tienen control alguno sobre los factores que desencadenan la leucemia. Los estudios actuales están investigando la posibilidad de que algunos factores ambientales puedan predisponer a un niño a desarrollar la enfermedad. Por ejemplo, la exposición prenatal a radiaciones (como rayos X) puede desencadenar la enfermedad en un feto que se esté desarrollando. Las mujeres embarazadas (o las que sospechan que pueden estarlo) deben informar a su médico antes de someterse a pruebas o procedimientos médicos que impliquen radiación 2. Leucemia Linfoblastica Crónica El pronóstico de los pacientes con LLC es sumamente variable. En la actualidad, la mediana de supervivencia de los enfermos con LLC, globalmente considerados, es de cerca de 10 años; ello contrasta con una mediana de supervivencia de alrededor de 5 años registrada en series antiguas. Este incremento en la mediana de supervivencia se debe fundamentalmente al diagnóstico más precoz de la enfermedad (y, por tanto, con mejor pronóstico), al incremento de la esperanza de vida de la población en general y, tal vez, al mejor manejo terapéutico de los pacientes con este tipo de leucemia. Los principales factores pronósticos de la LLC se resumen en la [[http://www.conganat.org/linfo.tortosa/conf/cap4/llc.htm#TABLA 2|Tabla 2]], donde se dividen en factores clásicos, cuyo valor se halla plenamente establecido, y factores nuevos, el interés de los cuales debiera de confirmarse con más estudios. La esperanza de vida depende fundamentalmente de la masa tumoral. Así, los enfermos con estadios avanzados, infiltración difusa de la médula ósea, recuentos de linfocitos en sangre periférica altos y que aumentan rápidamente, tienen una esperanza de vida inferior a los 5 años. Por el contrario, aquellos pacientes con estadios precoces de la enfermedad, escasa infiltración de la médula ósea, y cifras bajas y estables de linfocitos en sangre periférica, pueden vivir tanto como los sujetos de su misma edad y sexo no afectos de LLC. Los factores pronósticos más importantes son los estadios clínicos [[http://www.conganat.org/linfo.tortosa/conf/cap4/llc.htm#TABLA 3|(Tabla 3)]]. Los estadios clínicos, sin embargo, tienen una serie de inconvenientes tales como: 1) el origen de las citopenias (p. ej., por infiltración medular, autoinmune, hiperesplenismo) no se tiene en cuenta; ello es una limitación puesto que los enfermos en estadio avanzado debido a una alta masa tumoral, con infiltración difusa de la medula ósea, tienen peor pronóstico que aquellos con estadios avanzados de mecanismo inmune. 2) dentro de cada estadio se incluyen enfermos de pronóstico heterogéneo. 3) los estadios clínicos no permiten predecir qué enfermos van a permanecer estables (enfermedad quiescente o smoldering





































































) y cuales van a progresar. En este sentido existen una serie de factores que añaden valor pronóstico a los estadios clínicos. Tales parámetros permiten identificar aquellos enfermos que tienen altas probabilidades de progresar en un espacio relativamente corto de tiempo y, por tanto, con peor pronóstico. De ellos, los más importantes son el grado de infiltración de la médula ósea (p. ej., porcentaje de linfocitos en el aspirado > 80% o patrón infiltrativo difuso en la biopsia), un tiempo de duplicación linfocitario rápido (< 12 meses) y unos niveles altos de CD23 o beta-2-microglobulina en suero.
El diagnóstico de LLC no implica necesariamente que deba instaurarse tratamiento. En efecto, existe un grupo de enfermos con poca masa tumoral (estadio A, estadio O; infiltración poco intensa de la médula ósea, recuentos linfocitarios en sangre bajos y estables) cuya esperanza de vida no se ve sustancialmente acortada por la enfermedad. Tales enfermos no deben ser tratados a no ser que presenten síntomas o que su enfermedad progrese a un estadio más avanzado. De forma similar, en enfermos con enfermedad avanzada pero asintomáticos el tratamiento puede demorarse hasta que se observen signos o síntomas de progresión. Indicaciones terapéuticas En general, el tratamiento citostático se considera indicado cuando existe cualquiera de los siguientes datos: síntomas generales (fiebre de causa no infecciosa, perdida significativa de peso, sudoración nocturna), anemia o plaquetopenia crecientes debidas a la infiltración linfoide de la médula ósea, adenopatías de tamaño grande o creciente, gran esplenomegalia o en aumento, citopenia autoinmune que no responde a los corticoides y rápido incremento de los linfocitos en sangre periférica (p. ej., tiempo de duplicación linfocitario < 12 meses). La existencia de una leucocitosis, por muy marcada que esta sea, no suele considerarse como un criterio para iniciar tratamiento a no ser que, junto a la misma, exista alguno de los criterios antes apuntados. Ello se explica por la rareza del síndrome leucostásico en la LLC. Con todo, si una cifra de leucocitos es superior a 300.000 por mm3 es prudente iniciar tratamiento, puesto que a partir de esta cifra si se han descrito algunos casos esporádicos de síndrome leucostásico. 3. La leucemia mieloide aguda (LMA) En adultos es un tipo de cáncer por el cual la médula ósea produce mieloblastos (un tipo de glóbulo blanco), glóbulos rojos o plaquetas anormales. La leucemia mieloide aguda (LMA) en adultos es un cáncer de la sangre y la médula ósea. Este tipo de cáncer generalmente empeora rápidamente si no se administra tratamiento. Es el tipo más común de leucemia aguda en adultos. La LMA se conoce también como leucemia mielógena aguda, leucemia mieloblástica aguda, leucemia granulocítica aguda y leucemia no linfocítica aguda. Normalmente, la médula ósea produce células madre sanguíneas (células inmaduras) que, con el tiempo, se convierten en células sanguíneas maduras. Una célula madre sanguínea se puede convertir en una célula madre mieloide o una célula madre linfoide. La célula madre linfoide se convierte en un glóbulo blanco. La célula madre mieloide se convierte en uno de los tres tipos siguientes de células sanguíneas maduras: · Glóbulos rojos que transportan oxígeno y otros materiales a todos los tejidos del cuerpo. · Glóbulos blancos como defensa contra infecciones y enfermedades. · Plaquetas que ayudan a prevenir hemorragias mediante la formación de coágulos de sangre. En la LMA las células madre mieloides generalmente se transforman en un tipo de glóbulos blancos inmaduros llamados mieloblastos (o blastocitos mieloides). Los mieloblastos en la LMA son anormales y no se convierten en glóbulos blancos sanos. En la LMA, a veces hay demasiadas células madre que se desarrollan y convierten en glóbulos rojos o plaquetas anormales. Estos glóbulos blancos, glóbulos rojos o plaquetas anormales también se llaman células o blastocitos leucémicos. Las células leucémicas se acumulan en la médula ósea y la sangre y dejan menos lugar para los glóbulos blancos, glóbulos rojos y plaquetas sanos. Cuando ocurre esto, se puede presentar infección , anemia o sangrado fácil. Las células leucémicas pueden propagarse fuera de la sangre a otras partes del cuerpo, como el sistema nervioso central(cerebro y médula espinal), la piel y las encías. Este sumario se refiere a la LMA en adultos. Para obtener más información sobre otros tipos de leucemia, consultar los siguientes sumarios del PDQ: · Hay diferentes subtipos de LMA. La mayoría de los subtipos de la LMA se basan en el grado de madurez (desarrollo) de las células cancerosas en el momento del diagnóstico y cómo se diferencian de las células normales. La leucemia promielocítica aguda (LPA) es un subtipo de LMA que se presenta cuando las partes de dos genes se juntan. Por lo general, la LPA se presenta en adultos de mediana edad. Los síntomas de la LPA pueden incluir tanto el sangrado como la formación de coágulos de sangre. El tabaquismo, un tratamiento previo con quimioterapia y la exposición a radiación pueden influir en el riesgo en los adultos de contraer LMA. Cualquier cosa que aumenta el riesgo de padecer de una enfermedad se llama factor de riesgo. Tener un factor de riesgo no significa que se va a padecer de cáncer; no tener factores de riesgo no significa que no se va a padecer de cáncer. Las personas que piensan que pueden estar en riesgo deben consultar esto con su médico. Los posibles factores de riesgo para la LMA incluyen los siguientes aspectos: · Sexo masculino. · Tabaquismo, especialmente después de los 60 años de edad. · Haber recibido tratamiento con quimioterapia o radioterapia anteriormente. · Haber recibido tratamiento para la leucemia linfoblástica aguda (LLA) infantil anteriormente. · Exposición a la radiación de una bomba atómica o el benceno químico. · Antecedentes de hemopatías como síndrome mielodisplásico. Entre los signos posibles de LMA en adultos se incluyen fiebre, cansancio, formación fácil de hematomas o hemorragias. Los signos tempranos de LMA pueden asemejarse a aquellos producidos por la gripe u otras enfermedades comunes. Debe consultarse a un médico ante la presencia de cualquiera de los siguientes problemas: Fiebre. · Dificultad respiratoria. · Formación fácil de hematomas o hemorragias. · Petequia (manchas planas, como puntitos bajo la piel producidos por la hemorragia). · Debilidad o sensación de cansancio. · Pérdida de peso o pérdida del apetito. Bibliografia http://www.cancer.gov/espanol/pdq/tratamiento/leucemia-mieloide-adultos/Patient http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/ency/article/001299.htm http://www.conganat.org/linfo.tortosa/conf/cap4/llc.htm  DIANA GUILLEN
La leucemia mielomonocítica crónica (CMML) y la leucemia mielomonocítica juvenil (JMML) son tipos de

cáncer de la sangre poco comunes con características de otros dos tipos de cáncer de la sangre denominados


“síndromes mielodisplásicos” y “trastornos mieloproliferativos. Por esta razón, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha clasificado a la CMML y a la JMML como “enfermedades mielodisplásicas/mieloproliferativas mixtas”. Esta es una clasificación relativamentenueva (2001) y se espera que lleve a una mejor comprensión de estas enfermedades y al desarrollo detratamientos más eficaces. La CMML y la JMML fueron clasificadas previamente como subtipos de síndromes
mielodisplásicos (MDS) o trastornos mieloides crónicos atípicos. Por lo general, las pruebas utilizadas en el diagnóstico de la CMML incluyen análisis de sangre adicionales
y aspiración de médula ósea con biopsia para verificar• Un conteo de monocitos en la sangre elevado en forma persistente (mayor que 1,000/microlitro[1,000/μl] de sangre)• Menos de un 20% de blastos en la sangre o la médula ósea• Señales de anomalías en uno o más tipos de células precursoras que se convierten en glóbulos rojos,
ciertos tipos de glóbulos blancos o plaquetas. Las pruebas utilizadas para diagnosticar la JMML incluyen análisis de sangre y aspiración de médula ósea y
biopsia para verificar signos y síntomas adicionales, incluidas anomalías citogenéticas, tales como• Un conteo de monocitos en la sangre elevado en forma persistente (mayor que 1,000/microlitro [1,000/μl]de sangre)• La ausencia del cromosoma de Philadelphia (cromosoma Ph) y la redisposición del gen
BCR-ABL







































































. El

cromosoma Ph es una anomalía del cromosoma 22 que se encuentra en la médula ósea y las células

sanguíneas de los pacientes con CML
• Menos de un 20% de blastos en la sangre o la médula ósea. http://www.leukemia-lymphoma.org/attachments/National/br_1236111711.pdf

Daniela Sierra Cardona


0501199003075

Causas de Leucemia:
  • uso de farmacos antineoplasicos
  • uso de antibioticos de amplio expectro
  • px que reciben o resivieron quimioterapia
  • px que reciben o resivieron radioterapia
  • virus del Epstein - Barr
  • virus de la leucemia de celulas T del adulto tipo I o tambien llamado virus linfotrópico humano de células T tipo 1
Diagnóstico de Leucemia Linfocítica Aguda.
  • La prueba complementaria que más frecuentemente confirma la sospecha clínica inicial de una LLA es el hemograma. En él podemos encontrar leucocitosis en el 50% de los casos, anemia en el 80% y trombocitopenia menor de 100.000/μl en el 75% de los pacientes. En el examen de la extensión periférica pueden observarse los linfoblastos, aunque en algunas ocasiones no aparecen.
  • El diagnóstico de una leucemia aguda siempre debe realizarse con el aspirado de médula ósea. La presencia de al menos un 25% de blastos en la médula ósea confirma el diagnóstico de leucemia.
  • El diagnóstico de LLA se establecerá con los estudios de inmunofenotipo, biología molecular y citogenética de dicho aspirado.
  • Se deberá realizar examen del líquido cefalorraquídeo al diagnóstico, para descartar la afectación del sistema nervioso central
  • Una radiografía de tórax inicial que permitirá conocer la existencia de una masa mediastínica (más frecuente en LLA de estirpe T).
Otros estudios que se efectúan en el momento del diagnóstico son:
  • inmunoglobulinas y complemento
  • estudio de coagulación
  • serologías (hepatitis viral, virus de la inmunodeficiencia humana, herpes, citomegalovirus, etc.)
  • estudio cardiológico (previo al tratamiento, que incluye cardiotóxicos)
  • bioquímica sanguínea (incluyendo lactato deshidrogenasa, ácido úrico, calcio, fósforo, transaminasas, etc.)
  • ecografía abdominal
  • serie ósea
  • Si el paciente presenta fiebre, se deben obtener cultivos de sangre, orina y de cualquier lesión sospechosa e iniciar el tratamiento antibiótico adecuado
Bibliografia:
ƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒFIORELLAANARIBAƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒ SIEMPRE ME HE QUEJADO DE QUE SON MUY POCAS LAS INVESTIGACIONES HECHAS A ENFERMEDADES QUE AFECTAN AL PACIENTE ADULTO MAYOR, PARECIERA QUE NO HAY INTERES EN INVERTIR PARA MEJORAR LA CALIDAD DE VIDA DE LOS ANCIANOS DE NUESTRO PLANETA , PERO CUANDO SE HACEN INVESTIGACIONES EN ELLOS ES SORPRENDENTE VER COMO PUEDE LOS SINTOMAS DE UNA ENFERMEDAD VA A VARIAR EN UN PACIENTE MAYOR DE 60 AÑOS, A CONTINUACION COMPARTO UNA INVESTIGACION HECHA A AQUELLOS PACIENTES EN LA EDAD "DORADA" QUE LLEGAN A PADECER LEUCEMIA AGUDA, Y UN ANALISIS AMPLIO DE LA MISMA.

Leucemias agudas en pacientes mayores de 60 años

Resumen

Se realizó un estudio descriptivo en 50 pacientes con leucemia aguda y edad media al momento del diagnóstico, de 66 años. Se comprobó leucemia no linfoblástica aguda en el 80 % de los casos y en el 22,5 %, antecedentes de síndrome mielodisplástico u otro trastorno hematológico. Se presentó anemia en el 88 % de los pacientes y niveles séricos elevados de deshidrogenasa láctica en el 60 %. La visceromegalia fue más frecuente en la leucemia linfoblástica aguda. No se obtuvo remisión completa en pacientes con leucemia no linfoblástica aguda y la supervivencia media fue menor de 2 meses. En la leucemia linfoblástica aguda se obtuvo el 22,5 % de remisión completa y una supervivencia media alrededor de 8 meses. Se confirmó el pronóstico desfavorable y la elevada mortalidad de los pacientes ancianos con esta enfermedad. DeCS:
































LEUCEMIA NO LINFOCITICA AGUDA/diagnóstico; LEUCEMIA LINFOCITICA AGUDA/diagnóstico; ANCIANO; ANALISIS DE SUPERVIVENCIA.
La leucemia aguda (LA) es una enfermedad maligna originada en la célula progenitora hematopoyética no comprometida, o parcialmente comprometida. Se divide, según la célula de origen, en leucemia linfoblástica aguda (LLA) y leucemia no linfoblástica aguda (LNLA).1 Las células leucémicas sustituyen las células normales de la médula ósea; por lo que afectan su crecimiento y diferenciación; esto explica las principales manifestaciones de la enfermedad: anemia, infecciones como resultado de la granulocitopenia y hemorragias por la trombocitopenia. Otros síntomas menos frecuentes se producen por el acúmulo de células leucémicas en sitios extramedulares como son: piel, huesos, gónadas, senos paranasales, ganglios linfáticos, bazo, sistema nervioso central y otros.2-4 Las LA se presentan en adultos en una incidencia aproximada de 4 ´ 100 000 hab, anualmente.2-5 La LNLA representa el 80 % de las leucemias del adulto, es más frecuente en personas mayores de 60 años, prácticamente triplica la cantidad de los casos, con menos de 45 años.3,4 La LLA se encuentra en el 20 % de las leucemias del adulto, fundamentalmente en mayores de 65 años.6 Se ha tratado de establecer factores que pueden influir en el pronóstico de pacientes con leucemias agudas y sin duda, la edad ha sido identificada como uno de los más importantes. Los pacientes mayores de 60 años tienen índices de remisión y supervivencia significativamente inferiores comparados con pacientes más jóvenes.7 Durante los últimos 5 años, el conocimiento acerca de las características biológicas de los ancianos con leucemias agudas se ha enriquecido y ha permitido explicar los resultados desfavorables en este tipo de pacientes.8 En el proceso de envejecimiento ocurren cambios estructurales y funcionales que conducen a la disminución en la capacidad de reserva de muchos sistemas.9 De esta forma se producen cambios bioquímicos en las enzimas cerebrales; disfunción hepática, renal e inmunológica con aumento de las citoquinas (IL-6, IL-1B, TGF-B); disminución del flujo sanguíneo cerebral y renal; de la capacidad funcional pulmonar, de la función cardiovascular y de la capacidad visual, auditiva y olfatoria. Estos cambios fisiológicos hacen que la terapéutica de inducción sea menos tolerada, haya mayor riesgo a las infecciones, como consecuencia de la mielosupresión prolongada y que se incremente la mortalidad relacionada con el tratamiento. La edad, por la restricción progresiva de las reservas funcionales de múltiples órganos y sistemas, puede influir en diversos aspectos de la farmacocinética de los agentes citostáticos, y provocar que el metabolismo de los agentes quimioterápicos sea más retardado e incrementen la susceptibilidad del paciente anciano a las complicaciones de los tratamientos. Además, el envejecimiento celular puede reducir la habilidad de los tejidos normales para reparar el daño molecular causado por las drogas antineoplásicas.10 Las LA en el anciano, que se originan de un síndrome mielodisplásico (SMD) u otro trastorno hematológico previamente tratado o no, son consideradas como leucemias secundarias de muy mal pronóstico, por la resistencia incrementada a la quimioterapia, probablemente en relación con la expresión de genes que confieren resistencia.8,11 Se caracterizan además por presentar anormalidades cromosómicas desfavorables y menos precursores hematopoyéticos sanos y, aunque se consiga la remisión completa es con frecuencia, a expensas de células que conservan su capacidad madurativa, pero que pertenecen al clon leucémico, esto produce la denominada remisión completa clonal que tiene más posibilidades de recaer.12 En los ancianos con LLA son más frecuentes los inmunofenotipos desfavorables así como la presencia de cromosoma Ph + o t (9,22) en el 50 % de los casos, aproximadamente; lo que implica un pronóstico adverso.13-15 A pesar del avance en los conocimientos sobre la biología de las leucemias agudas en los últimos 10-15 años, los resultados terapéuticos son en general muy desfavorables. Este estudio tiene como objetivo evaluar las características clínicas y biológicas, la respuesta terapéutica en los casos tratados y la supervivencia en un grupo de pacientes mayores de 60 años con diagnóstico de leucemia aguda atendidos en el Hospital “Hermanos Ameijeiras” entre los años 1983 y 1999.

Métodos

Se realizó un estudio descriptivo y retrospectivo que incluyó a 50 pacientes mayores de 60 años de edad, con diagnóstico de leucemia aguda. Los datos fueron obtenidos de sus historias clínicas. Las características clínicas y biológicas evaluadas en cada caso fueron: edad, sexo, antecedentes de enfermedad hematológica, síntomas y signos al inicio de la enfermedad, presencia de esplenomegalia, hepatomegalia, adenopatías, fiebre o hemorragias al realizar el examen físico. En el momento del diagnóstico se evaluaron cifras de hemoglobina, conteo total de leucocitos y plaquetas, valores de transaminasa glutámico-pirúvica (TGP), deshidrogenasa láctica (LDH), creatinina, porcentaje de blastos en sangre periférica y médula ósea; así como el tipo y la variedad de leucemia, según la clasificación planteada por el Grupo Cooperativo Franco-Americano-Británico (FAB).16 En relación con el tratamiento, los pacientes se agruparon teniendo en cuenta el tipo de leucemia y la conducta terapéutica. La respuesta se evaluó como:

  • Remisión completa (RC): Médula osea con integridad de los 3 sistemas, menos del 5 % de blastos y ausencia de infiltración en otros órganos.
  • No remisión (NR): Presencia o progresión de los parámetros iguales que en el momento del diagnóstico.
En los pacientes sometidos a inducción se determinaron los casos que fallecieron durante el tratamiento. Las causas de muerte se consideraron relacionadas con la progresión o recurrencia de la enfermedad, con la terapéutica de inducción o con otras enfermedades intercurrentes. La supervivencia global (SG) se tomó a partir de la fecha del diagnóstico hasta el fallecimiento o el último día de observación en el centro. Las curvas de supervivencia se calcularon por el método de Kaplan Meier.

Resultados

De los 50 pacientes estudiados, 40 (80 %) tuvieron diagnóstico de LNLA y 10 (20 %) como LLA. Las características clínicas al momento del diagnóstico se exponen en la tabla 1. En relación con el sexo, hubo 23 mujeres y 27 hombres, con una edad media de 66 años (rango de 60-86). Nueve pacientes (18 %) tenían antecedentes de SMD y otros trastornos hematológicos previos al diagnóstico y se consideró que padecían una leucemia secundaria, todos fueron diagnosticados como LNLA y representaron el 22,5 % de este tipo de leucemia.
TABLA 1.
Características clínicas al momento del diagnóstico de la enfermedad

LNLA
LLA
Total
Características clínicas
(n=40)
(n=10)
(n=50)
Edad (años) (media/rango)
69 / 60-86
64 / 60-73
66 /60-86
Sexo (masc/fem)
18 / 22
5 / 5
23 /27
Raza [n (%)]



Blanca
23(57,5)
6(60)
29(58)
Negra
5 (12,5)
4 (40)
9 (18)
Mestiza
12 (30)
(-) 12
(24)
Antecedentes de SDM y trastornos hematológicos [n (%)]
9 (22,5)
(-)
9 (18)
Hepatomegalia
11(27,5)
7(70)
18(36)
Esplenomegalia
4(10)
6 (60)
10 (20)
Adenopatías
-
3 (30)
3 (6)
Fiebre
9 (22,5)
5 (50)
14 (28)
Hemorragias
6 (15)
3 (30)
9 (18)
























En la tabla 2 se exponen los resultados de laboratorio. En el estudio hematológico al momento del diagnóstico, 44 pacientes presentaron cifras bajas de hemoglobina, inferiores a 110 g/L;14 presentaron leucopenia y 27, leucocitosis, de los cuales, 7 con cifras superiores a 50 x 109 L.
TABLA 2.

Datos de laboratorio al momento del diagnóstico de la enfermedad



LNLA
LLA
Total

(n = 40)
(n = 10)
(n = 50)
Datos de laboratorio
n
(%)
n
(%)
n
(%)
Hemoglobina (g/L)






³ 110
5
(12,5)
1
(10)
6
(12)
< 110
35
(87,5)
9
(90)
44
(88)
Conteo de leucocitos






< 5 x 109/L
13
(32,5)
1
(10)
14
(28)
³ 5 y <10 x 109/L
6
(15)
3
(30)
9
(18)
  • 10 y < 50 x 109/L
15
(37,5)
5
(50)
20
(40)
  • 50 x 109/L
6
(15)
1
(10)
7
(14)
Conteo de plaquetas






³ 100 x 109/L
11
(27,5)
1
(10)
12
(24)
  • 20 y < 100 x 109/L
18
(45)
5
(50)
23
(46)
< 20 x 109/ L
11
(27,5)
4
(40)
15
(30)
Blastos en sangre periférica






< 10 %
16
(40)
5
(50)
21
(42)
  • 10 % y < 50 %
10
(25)
3
(30)
13
(26)
³ 50 %
14
(35)
2
(20)
16
(32)
Blastos en médula ósea






< 30 %
2
(5)
-
(-)
2
(4)
³ 30 %
38
(95)
10
(100)
48
(96)
Transaminasa glutámico-pirúrica






< 40 U
19
(47,5)
7
(70)
26
(52)
  • 40 U
21
(52,5)
3
(30)
24
(48)
Deshidrogenasa láctica






< 460 U
19
(47,5)
1
(10)
20
(40)
  • 460 U
21
(52,5)
9
(90)
30
(60)
Creatinina






< 132 mmol/L
25
(62,5)
9
(90)
34
(68)
  • 132 mmol/L
15
(37,5)
1
(10)
16
(32)
En médula ósea, 48 pacientes (96 %) tenían más de 30 % de blastos y 2 (4 %) presentaron menos de 30 %, en un caso se trataba de LNLA variedad M3 y en el otro había una mielofibrosis importante. En la tabla 3 se exponen las variedades morfológicas de la LNLA y LLA. Las variedades M1 y M2 fueron las más frecuentes; se presentaron en 13 pacientes (32,5 %) en cada subtipo.
TABLA 3.





Variedades morfológicas de la LNLA y la LLA



Número
(%)
LNLA (n = 40)


M0
1
(2,5)
M1
13
(32,5)
M2
13
(32,5)
M3
1
(2,5)
M4
6
(15)
M5
4
(10)
M6
1
(2,5)
M7
1
(2,5)
LLA (n = 10)


L1
2
(20)
L2
7
(70)
L3
1
(10)

En las LNLA, se aplicó tratamiento de inducción con quimioterapia intensiva a 9 pacientes (22,5 %), 10 (25 %) fueron tratados con bajas dosis de citosar, 12 (30 %) con monoterapia oral y 9 (22,5 %) no recibieron tratamiento quimioterápico. No se logró remisión en ninguno de los pacientes con los diferentes esquemas. En la LLA, se empleó la quimioterapia intensiva en 9 enfermos (90 %) y 1 (10 %) recibió medidas de sostén. Se obtuvo RC en 2 casos (22,2 %).

Los resultados de la inducción con quimioterapia intensiva son expuestos en la tabla 4. Del total de pacientes tratados, 8 (44,4 %) murieron durante la inducción. Se logró RC en 2 casos (11,1 %).


TABLA 4.
Resultados de la inducción con quimioterapia intensiva

LNLA
LLA
Total

(n=9)
(n=9)
(n=18)
Resultados
n
(%)
n
(%)
n
(%)
Remisión completa
-
(-)
2
(22,2)
2
(11,1)
Resistencia
5
(55,5)
3
(33,3)
8
(44,4)
Muerte en inducción
4
(44,4)
4
(44,4)
8
(44,4)







Las causas de muerte se exponen en la tabla 5 y en las figuras 1 y 2, la supervivencia. Fallecieron 49 pacientes de los 50 estudiados: 38 (77,5 %) por persistencia o recurrencia de la enfermedad y 8 (16,3 %) por complicaciones relacionadas con el tratamiento. El método de Kaplan Meier aplicado para el análisis de la supervivencia de los pacientes muestra que para los enfermos con LNLA la supervivencia media fue menor de 2 meses.

TABLA 5.

Causas de muerte



LNLA
LLA
Total

(n=39)
(n=10)
(n=49)
Causas de muerte
n
( %)
n
(%)
n
(%)
Persistencia o recurrencia de la enfermedad
32
(82)
6
(60)
38
(77,5)
Relación directa con el tratamiento
4
(10,2)
4
(40)
8
(16,3)
Causas no relacionadas con la enfermedad
3
(7,6)
-
(-)
3
(6,1)

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FIG. 1.


Supervivencia en la leucemia no linfoblástica aguda.


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FIG. 2.

Supervivencia en la leucemia linfoblástica aguda.


Discusión

En la actualidad existe un incremento acelerado en el número de personas ancianas. Se estima que en los próximos 5 años, la población mayor de 60 años se duplicará y de aquí la importancia de las investigaciones en los enfermos de la tercera edad.10 Diversos estudios han confirmado que la LNLA es el tipo de leucemia que predomina en el anciano,1-4 lo cual coincide con lo hallado en nuestra serie, ya que el 80 % de las LA eran de esa variedad. En nuestro estudio, la edad media al momento del diagnóstico fue de 66 años, lo cual coincide con muchos reportes sobre pacientes mayores de 60 años con LA, en los cuales la edad media es alrededor de 64 años.7,17,18 Las características biológicas observadas en los pacientes ancianos se asocian a leucemia secundaria, con elevada incidencia de SMD u otro trastorno hematológico previo al diagnóstico y pueden tener anormalidades cromosómicas complejas y bajo índice de RC.18 En nuestro estudio, el diagnóstico de LNLA fue precedido de un SMD en el 22,5 % de los enfermos; similar al realizado por Leith y otros.19 La presencia de hepatosplenomegalia es frecuente en muchos pacientes al diagnóstico; lo cual se considera un factor adverso en el logro de los resultados del tratamiento en la LLA.2-4,6 Otros síntomas como fiebre y hemorragias son comunes para las LA y están relacionados con la producción disminuida de las células hematopoyéticas y la invasión de otros órganos por las células leucémicas.2-4 En el presente trabajo se encontraron la visceromegalia y la fiebre, con mayor frecuencia, en la LLA. En la literatura actual sobre geriatría se reconoce la anemia como un problema común en el anciano.20,21 En el grupo de pacientes analizados, el 88 % presentó anemia, lo cual coincide con lo reportado por




Walters, que observó el 92 % de casos con anemia en una serie de 78 ancianos con LA.22 Vogler y otros estudiaron 24 características clínicas en 112 pacientes mayores de 50 años y consideraron la anemia como un factor desfavorable para el logro de la remisión.23 Sebban, en 69 pacientes ancianos, observó que el 57 % tenía anemia cuando se diagnosticó la enfermedad, factor que estuvo asociado a una supervivencia global acortada.24 El conteo de leucocitos al momento del diagnóstico es un factor determinante para el logro de la remisión y de una supervivencia prolongada para todos los grupos etáreos con LA.2-4
Leith, señala que los pacientes ancianos con conteo de leucocitos por encima de 30 x 109/L tienen una duración de la remisión más corta que los casos con conteo de leucocitos más bajos.19 En nuestro estudio, el 54 % de los casos presentó leucocitosis y el 28 %, leucopenia, lo cual es similar a lo reportado por este autor.19 La trombocitopenia constituye una manifestación común en pacientes con LA.2-4 El 76 % de nuestros pacientes presentó trombocitopenia y de ellos, el 30 % con cifras inferiores a 20 x 109/L.
Sebban señala que el conteo de plaquetas inferior a 50 x 109/L está significativamente asociado a una supervivencia más corta y representa un riesgo incrementado de complicaciones durante la inducción.24 En enfermos ancianos con LA, la presencia de blastos en sangre periférica tiene valor diagnóstico y para algunos autores, pronóstico.25,26
Tucker y otros estudiaron 115 pacientes mayores de 60 años e identificaron que el conteo de blastos mayor de 50 x 109/L es un factor desfavorable para la respuesta al tratamiento.27 En nuestro estudio, todos los enfermos tenían blastos en sangre periférica. Los blastos en médula ósea se encontraron incrementados por encima de 30 % en 48 de los 50 pacientes y en 2, estaban por debajo de esa cifra. Uno correspondió a una LNLA variedad promielocítica (M3) con predominio amplio de células leucémicas en estadio de promielocitos y en el otro, la aspiración medular evidenció una pobre celularidad con escasos blastos, pero en la biopsia de médula ósea se constató mielofibrosis con focos de células blásticas e hiperplasia del sistema megacariopoyético, y los estudios se concluyeron como una variedad M7. El deterioro de la función renal y hepática influye de forma importante en la evaluación inicial de un paciente con leucemia. Los sujetos mayores de 60 años se ven afectados en el funcionamiento de múltiples órganos y esto conduce a una mayor toxicidad con la quimioterapia utilizada, lo cual eleva la mortalidad.9 En nuestro estudio se encontró que el 32 % de los enfermos tenían niveles elevados de creatinina y el 48 %, de TGP. Los niveles séricos de LDH en las LA del anciano han sido estudiados por diversos autores y la mayoría considera que una elevación de los mismos es un signo de mal pronóstico.25,26


Ferrara y otros, en una investigación acerca de la asociación de los niveles séricos de LDH y los resultados del tratamiento en pacientes con LNLA, demostraron que valores por encima de 400 U constituyen un factor pronóstico adverso en la respuesta al tratamiento.28 En nuestro trabajo, el 60 % de los casos tenía cifras de LDH superiores a 460 U y fue más frecuente en la LLA (90 %); un estudio similar ha sido descrito por otros autores.3 El grupo FAB ha dividido las LA sobre la base de criterios morfológicos, citoquímicos e inmunológicos con gran valor desde el punto de vista clínico y pronóstico.1,17,29 Diversos estudios han reportado que no existen diferencias en la frecuencia de las variedades de LNLA entre pacientes mayores y menores de 60 años.12,30,31 Algunos autores señalan que la variedad M1 se presenta entre el 15 y el 20 % de todas las LNLA; la M2, entre el 25 y el 30 % y la M4, entre el 20 y el 30 %; éstas son las de mayor frecuencia.2,4 Esos resultados son similares a los nuestros y esas 3 variedades fueron las que predominaron en el presente estudio. En las LLA, el 70 % correspondió al subtipo morfológico L2, lo cual coincide con lo planteado en otros estudios.3 El tratamiento de la leucemia aguda en pacientes de edad avanzada produce una elevada mortalidad por toxicidad y bajo número de RC; y cuando esta última se obtiene es de corta duración.32 Existen publicaciones que evidencian que hay discrepancias acerca de la terapéutica a elegir entre: medidas de sostén solamente, tratamiento con quimioterapia intensiva o con dosis modificadas.8,32 Diferentes reportes reflejan resultados favorables con la terapia antileucémica agresiva en la LNLA del anciano.33 Esto no coincide con nuestra observación ya que no obtuvimos RC en ninguno de los casos tratados con esta variedad de leucemia. Según


Löwenberg, prevalece actualmente la opinión de utilizar la quimioterapia intensiva en pacientes mayores de 60 años con LNLA, si biológicamente están aptos, con lo cual se logra de un 40-55 % de RC luego de 2 ciclos de quimioterapia.34 Tilly y otros en un estudio prospectivo en 87 pacientes, reportan el 52 % de RC con la aplicación de tratamiento antileucémico estándar.35 Sebban y otros realizaron un estudio retrospectivo en 69 pacientes, donde el 48 % alcanzó RC con quimioterapia intensiva, y señalaron que en la decisión del tratamiento deberían considerarse más las condiciones generales del paciente que la edad.24 Las bajas dosis de citosar utilizadas por muchos años, han resultado beneficiosas para enfermos mayores de 60 años con leucemia secundaria, en quienes la quimioterapia intensiva está contraindicada o es inefectiva.8,35 En un estudio comparativo entre la quimioterapia intensiva y las bajas dosis de citosar, realizado por
Tilly y otros, no se demostraron diferencias significativas en cuanto al logro de la RC y la supervivencia global.35 La elevada mortalidad es otra característica de las leucemias en el anciano, ya que sus factores intrínsecos, anteriormente mencionados, influyen de forma significativa.8,20,34,36,37 La muerte durante la inducción ocurre en etapa temprana o en fase de hipoplasia medular posquimioterapia, y, generalmente, las principales causas de muerte son las infecciones y las hemorragias.38,39 Las curvas de supervivencia de nuestro estudio en los 2 tipos de leucemias también confirman los argumentos de la mayoría de los autores, acerca del pronóstico desfavorable de estos pacientes. Los resultados de este trabajo confirman el pronóstico desfavorable y la elevada mortalidad de los pacientes ancianos con leucemia aguda. En la actualidad se ha sugerido que, para obtener mejores resultados, lo principal es realizar una selección adecuada del paciente y si presenta características biológicas desfavorables (Ej. anomalías en el cariotipo y MDR1+) deben ser excluidos de la quimioterapia intensiva por sus pobres resultados y adoptar regímenes paliativos o moderadamente intensivos, para mejorar su calidad de vida y supervivencia.11 BIBLIOGRAFIA : http://bvs.sld.cu/revistas/med/vol42_1_03/med03103.htm ƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒFIORELLAANARIBAƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒƒ

Alicia Cerna



0318198901836

LEUCEMIAS INTRODUCCIÓN-FISIOPATOLOGIA. Se define como la proliferación neoplásica de células hematopoyéticas en una estirpe celular con posterior proliferación y expansión, cuya acumulación se acompaña de una disminución del tejido hematopoyético normal en médula ósea y posterior invasión de sangre periférica y otros tejidos. En las leucemias agudas la población celular predominante esta formada por células inmaduras (blastos), y en las crónicas la celularidad presenta un mayor estadio madurativo Su diagnóstico se realiza mediante el examen de sangre periférica y de médula ósea. En cuanto a la etiopatogenia se han descrito ciertas cromosomopatías, radiaciones ionizantes, fármacos mielotóxicos (fenilbutazona, cloranfenicol y citostáticos), virus y ciertos factores genéticos (inactivación de genes supresores, activación de oncogenes). Clasificación de las leucemias agudas propuestas por la OMS. I.1. Leucemias mieloides agudas. -. Leucemias mieloides agudas con anomalías citogéneticas recurrentes. -. Leucemias mieloides agudas con rasgos mielodisplásicos severos multilínea previos a toda terapéutica. -. Leucemias mieloides agudas relacionadas con la terapéutica. -. Leucemias mieloides agudas referidas en la clasificación FAB ( M0 a M7) incluyendo la leucemia aguda a basófilos, la panmielosis con mielofibrosis y las leucemias agudas bifenotípicas. I.2. Leucemias linfoides agudas. -. Leucemia linfoblástica aguda de precursores de célula B. -. Leucemia linfoblástica aguda de precursores de célula T. -. Leucemia de Burkitt. 5 --Como leucemias crónicas estudiaremos las: I.3. Leucemia mieloide crónica. La leucemia mieloide crónica (LMC) es una proliferación clonal con origen en una célula madre pluripotencial común a las tres series hematopoyéticas, ello viene apoyado por la presencia del cromosoma Ph considerándose como marcador citogenético de esta enfermedad, el cual se halla en células de la serie granulocítica, eritroide y megacariocítica. Tres son los rasgos que la caracterizan: -.Intensa proliferación de la serie granulocítica, que se manifiesta en sangre, médula y órganos hematopoyéticos (fundamentalmente en el bazo). -.Evolución típicamente bifásica, con una fase crónica prolongada de duración aproximada de 3 años y de fácil control y una fase final (aceleración y crisis blástica) de curso agresivo y resistente a tratamiento, de duración media de 2-4 meses. -.Presencia de un marcador cromosómico (cromosoma Filadelfia) y/o un oncogén específico (bcr/abl). I.4.Leucemia linfática crónica. La leucemia linfática crónica (LLC) es una enfermedad que se caracteriza por la proliferación clonal maligna de linfocitos B maduros. Es la leucemia más frecuente en pacientes adultos en los países occidentales. Es una enfermedad propia del anciano, con cierto predominio del varón sobre la mujer Datos de laboratorio. En el 95% de las leucemias agudas se observa una anemia normocrómica, normocítica y arregenerativa (reticulocitos disminuidos), que obedece a la anulación del tejido hematopoyético medular normal por la proliferación leucémica. A veces presenta un matiz megaloblástico, debido al excesivo consumo de ácido fólico por parte de las células leucémicas. También en un 80-90% hallamos trombopenia por la disminución de precursores medulares. En ocasiones presentan aumento de LDH, ácido úrico. En las leucemias agudas presentan una infiltración por células blásticas mayor del 20%. En la leucemia mieloide crónica presenta un aumento marcado de la serie mieloide por lo que desplaza a la serie roja y megacariocítica. En la leucemia linfática crónica se observa infiltración de linfocitos maduros de similares características que en sangre periférica. Rossel.Ana Isabe.Leucemias. [en linea] < http://www.medynet.com/usuarios/jraguilar/Manual%20de%20urgencias%20y%20Emergencias/leucemia.pdf>

Shellsea Portillo Canales

LEUCEMIAS AGUDAS Sospecha diagnóstica Prácticamente en todo paciente con leucemia se producen síntomas y signos secundarios a insuficiencia medular como anemia, fiebre por déficit de neutrófilos, y sangrados por trombocitopenia, asociado o no a signos tumorales como infiltración de encías, piel o visceromegalia. Los siguientes síntomas y signos combinados pueden sugerir un cáncer hematológico: • Fatiga • Sudoración nocturna • Fiebre • Dolor óseo • Disnea • Hematomas • Sangrado fácil de mas de 1 sitio (encías, nasal, metrorragia) • Infecciones recurrentes • Pérdida de peso • Dolor abdominal • Linfadenopatías • Esplenomegalia Estudio Clínico inicial • Todo paciente que presente fatiga de causa desconocida, debe solicitársele un hemograma completo y VHS, debe repetirse al menos una vez en caso de que las condiciones del paciente permanezcan en estudio, y sin mejoría. Grado de Recomendación B. • El estudio de los pacientes con linfadenopatías de origen desconocido debe incluir la solicitud de exámenes y envío al nivel secundario en caso de: Grado de Recomendación C 1 Linfadenopatías persistentes por mas de 6 semanas 2 Brusco aumento de tamaño de ganglios 3 Presencia de ganglios mayores de 2 cm 4 Presencia de ganglios palpables en forma generalizada 5 Asociación de esplenomegalia, sudoración nocturna, y pérdida de peso • El estudio de pacientes con hematomas, sangrado, púrpura, o síntomas sugerentes de anemia requiere de un hemograma completo y VHS, tiempo de protrombina. Grado de Recomendación B Los pacientes con sospecha de cáncer hematológico deben ser referidos a especialista al nivel secundario. Grado de Recomendación: D • Los pacientes que presenten recuento de glóbulos blancos o frotis sanguíneo sugerente de leucemia aguda, deben ser referidos dentro de 24 hrs (inmediato) a especialista. Aquellos con clínica y hemograma sugerente de leucemia crónica deben ser referidos con un plazo de 14 días. Grado de Recomendación B. • Los pacientes con esplenomegalia persistente, sin otros síntomas que la explique, se deben derivar dentro de 14 días (urgente). Grado de Recomendación C. Confirmación diagnóstica El paciente debe ser referido a un centro especializado autorizado para el tratamiento de leucemias agudas, que disponga de especialistas hematólogos y enfermeras oncológicas, técnicos paramédicos capacitados, coordinación expedita (24 horas) con unidades de apoyo: como Banco de Sangre, laboratorio clínico básico, de tratamiento intensivo y especialidades médicas (infectología, neurología de llamada), unidades de aislamiento hematoncológico, coordinación diurna con nutricionista, psicólogo, kinesiologo, Unidad centralizada de preparación de drogas antioneoplásicas para quimioterapia, y otras especialidades médicas6. A. LEUCEMIA MIELOIDE AGUDA • Hemograma completo con o sin presencia de blastos • Aspirado de Médula ósea y/o biopsia (>20% blastos) en médula ósea.(según definición de OMS). • Inmunofenotipificación en médula ósea por citometría de flujo si esta disponible: CD7, CD13, CD14, CD33, CD34, CD64, CD117, mieloperoxidasa citoplasmática (MP0) • Estudio citogenético en médula ósea: es importante para la detección de traslocaciones y deleciones: t(15; 17) en M3; t(8,21) en M2; inv(16) en M4Eo, están asociadas a mejor pronostico; monosomía 7, alteraciones del cr 5 y alteraciones cromosómicas múltiples, están asociadas a mal pronóstico7. • Estudio de hemostasia (PT, TTPK), fibrinógeno y Dímero D si se sospecha coagulopatía de consumo. • Estudio de función hepática, renal, LDH, calcio, fósforo, albúmina. • Estudio de marcadores moleculares, si es posible, por RT-PCR o FISH, para LMA 1-ETO, CBFB-MYH11 en LMA-M4Eo y PML-RARA en sospecha de LMA-M3. • Solicitar estudio de HLA a pacientes en que se planifique realizar TMO. • Importante estratificar los pacientes por factores de riesgo, para definir tratamiento y pronóstico. Evaluar presencia de factores pronósticos adversos:































































































































































• Edad >60 años
• Morfología con signos de mielodisplasia. Queda excluida de este grupo la displasia
de los granulocitos que se observa con frecuencia en las LMA con t(8;21)
• Recuento de leucocitos >30.000 xmm3
• Alteraciones citogenéticas que comprometen los cromosomas 5 y 7.
• Leucemias secundarias a tratamiento de quimioterapia previo o a síndromes
mielodisplásticos o mieloproliferativos.

Tratamiento A. LEUCEMIA MIELOIDE AGUDA • En casos de hiperleucocitosis granulocítica (>50.000 xmm3) el tratamiento principal es la leucoreducción farmacológica con Hidroxiurea en dosis alta (4 a 5 gr/día x 3 días VO), hidratación endovenosa y evitar las transfusiones de glóbulos rojos y los diuréticos para evitar aumentar la viscocidad sanguínea. Se sugiere leucoferesis en caso de leucocitosis granulocíticas más extremas o signos de leucostasis (cefalea, desorientación, disnea, desaturación, hemorragias intracraneales. • Instalar catéter venoso central transitorio, tunelizado o con reservorio. Tratamiento Específico • Inducción: Citarabina en dosis convencionales, asociado a Daunorrubicina o Idarrubicina (Grado de Recomendación A, Nivel de evidencia I) • A los pacientes que no estén en condiciones de tolerar quimioterapia, debe indicárseles un adecuado tratamiento paliativo, transfusiones e hidroxicarbamida para controlar el recuento de leucocitos (Grado de Recomendación A, Nivel de evidencia I) • Después de la remisión, la quimioterapia de consolidación, con dosis alta de citarabina (intensificación), prolonga la duración de la remisión, especialmente en <60 años. Tratamiento en pacientes >60 años con LMA • El tratamiento de elección es la combinación de ARA-C con antraciclina en dosis convencionales, para la mayoría de los adultos mayores con buen estado funcional y sin enfermedades concomitantes. • Tratamiento paliativo incluidas las drogas citotóxicas o bajas dosis de ARA-C subcutánea es el tratamiento de elección para pacientes con mal estado funcional y enfermedades concomitantes y pacientes adultos mayores con medula ósea hipocelular. Transplante de médula ósea Su indicación debe evaluarse individualmente. Bibliografía : http://www.redsalud.gov.cl/archivos/guiasges/leucemia.pdf GUÍA CLÍNICA Leucemia del Adulto SERIE GUÍAS CLINICAS MINSAL Nº45 MINISTERIO DE SALUD. Guía Clínica Leucemia del Adulto. Santiago: Minsal, 2007

GRACIA MONCADA



0501199005705



Leucemia

Definición La leucemia es cáncer de los glóbulos blancos y sus precursores. La palabra cáncer se refiere a las enfermedades en las que ciertas células del cuerpo se vuelven anormales y el cuerpo produce una cantidad demasiado grande de dichas células. En este caso, las células anormales son glóbulos blancos y sus precursores. Las células de la leucemia no funcionan normalmente y no logran hacer lo que los glóbulos normales hacen como, por ejemplo, combatir infecciones. Cuando las células sanguíneas inmaduras (blastos) proliferan, es decir, se reproducen de manera incontrolada en la médula ósea y se acumulan tanto ahí como en la sangre, logran reemplazar a las células normales; las cuales formaran en otras condiciones- sangre sin alteración alguna. A esta proliferación incontrolada se le denomina leucemia. La causa de tal alteración se desconoce en la mayoría de los casos. Sin embargo, está demostrado que la leucemia no es un padecimiento hereditario o contagioso, ni tiene relación alguna con “sustos” o “embrujos”. La mayor parte de las veces se presenta en niños previamente sanos. Por tratarse de una proliferación de células inmaduras y anormales en la sangre, a la leucemia se le considera un “cáncer de la sangre”, cuya causa puede deberse a la conjunción de factores tales como radiación, substancias tóxicas, virus y otros, que en general resultan desconocidos, pero que al actuar juntos desencadenan el padecimiento al cual nos referimos. Los tipos más comunes de leucemia son: Leucemia Linfoblástica Agua – cáncer que se inicia en glóbulos linfocíticos inmaduros y avanza con gran rapidez. Este es el tipo más común de leucemia entre los niños pequeños. Leucemia Mielógena Aguda – cáncer que se inicia en glóbulos granulocíticos inmaduros y avanza con gran rapidez. Leucemia Linfocítica Crónica – cáncer que comienza en glóbulos sanguíneos linfocíticos más maduros y que avanza gradualmente. Leucemia Mielocítica Crónica – cáncer que comienza en glóbulos sanguíneos granulocíticos más maduros y que avanza gradualmente. Síntomas Los síntomas comunes de la leucemia incluyen: · Fiebre, escalofríos y otros síntomas similares a los de la gripe · Debilidad y fatiga · Infecciones frecuentes · Pérdida de apetito · Pérdida de peso sin explicación · Nódulos linfáticos, hígado o bazo hinchados o con sensibilidad · Facilidad de hemorragia o de formación de hematomas Tratamiento: Una vez que se haya confirmado la presencia de leucemia, se realizan pruebas de etapa para descubrir si el cáncer se ha extendido y, si fuera el caso, hasta qué punto se ha extendido. Se lo(a) podrá delegar a un especialista en cáncer. Los tratamientos pueden incluir: Quimoterapia – el uso de drogas para eliminar células cancerosas. La quimoterapia puede administrarse de varias maneras, incluyendo: píldoras, inyecciones y vía catéter. Las drogas ingresan en la corriente sanguínea y se transportan por el cuerpo, eliminando mayormente células cancerosas, aunque también eliminan algunas células sanas. Terapia de radiación – el uso de radiación para eliminar células cancerosas y reducir el tamaño de tumores. La radiación proveniente de una gran máquina puede dirigirse hacia una parte específica del cuerpo (tal como el bazo) o hacia todo el cuerpo. Bibliografia: Mi salud/ Leucemia/ consultado en: www.misalud.com/articulo6.html

Glenda Stephanie Jones.


0801199010284


Leucemias

Las leucemias son cánceres de las células sanguíneas. Las leucemias habitualmente afectan a los glóbulos blancos. La causa de la mayoría de los tipos de leucemia aún se desconoce. Los virus causan algunas leucemias en animales, como los gatos. Se sospecha que el virus HTLV-I (virus linfotrópico de la célula T humana tipo I), que es similar al virus que provoca el SIDA, puede ser la causa de un tipo raro de leucemia en humanos, llamada leucemia de célula T del adulto. La exposición a la radiación y a ciertas sustancias químicas, como el benceno, y el uso de algunos fármacos anticancerosos incrementan el riesgo de padecer leucemia. Además, quienes presentan ciertos trastornos genéticos, como el síndrome de Down y el síndrome de Fanconi, son más propensos a padecer leucemia. Síntomas Los primeros síntomas aparecen habitualmente porque la médula ósea es incapaz de producir suficientes células sanguíneas normales. Estos síntomas son debilidad y ahogo, como consecuencia de la falta de glóbulos rojos (anemia), infección y fiebre, causadas por una escasez de glóbulos blancos normales, y hemorragia, causada por una falta de plaquetas. En algunas personas, una infección grave constituye el primer trastorno, pero en otras, su manifestación es más sutil, con debilidad progresiva, fatiga y palidez. La hemorragia se presenta como sangrado de nariz, encías que sangran con facilidad, manchas superficiales de tipo púrpura o tendencia a las magulladuras. Las células leucémicas que se encuentran en el cerebro pueden causar dolor de cabeza, vómitos e irritabilidad, y la médula ósea puede causar dolor óseo y articular. Tratamiento La meta del tratamiento es lograr la remisión completa mediante la destrucción de las células leucémicas, con el fin de que las células normales vuelvan a crecer en la médula ósea. Los sujetos que reciben quimioterapia pueden requerir hospitalización durante unos días o semanas, dependiendo de la rapidez con que se recupere la médula ósea. Antes de que el funcionamiento de la médula ósea vuelva a la normalidad, puede ser necesario realizar transfusiones de glóbulos rojos para tratar la anemia, transfusiones de plaquetas para tratar la hemorragia y administrar antibióticos para tratar las infecciones. Habitualmente se utilizan varias combinaciones de quimioterapia y se repiten las dosis durante varios días o semanas. Una combinación alternativa consiste en administrar prednisona por vía oral y dosis semanales de vincristina con cualquier antraciclina o asparaginasa por vía intravenosa. Se están investigando otros fármacos. Para el tratamiento de las células leucémicas localizadas en el cerebro, se inyecta metotrexato directamente en el líquido de la médula espinal y se aplica radiación terapéutica sobre el cerebro. Incluso cuando el médico no tiene una evidencia cierta de que el cáncer se ha extendido al cerebro, habitualmente aplica algún tipo de tratamiento localizado. Unas semanas o meses después del tratamiento inicial intensivo dirigido a la destrucción de las células leucémicas, se administra un tratamiento adicional (quimioterapia de consolidación) a fin de destruir cualquier célula leucémica residual. El tratamiento puede durar de 2 a 3 años, aunque algunos son algo menos prolongados. Las células leucémicas pueden reaparecer al cabo de un tiempo (recidiva), a menudo en la médula ósea, el cerebro o los testículos. La recurrencia de células leucémicas en la médula ósea es particularmente grave. La quimioterapia debe aplicarse de nuevo y, aunque la mayoría de los enfermos responde al tratamiento, la enfermedad tiene gran tendencia a recurrir más adelante. Cuando las células leucémicas recidivan en el cerebro, los fármacos quimioterápicos se inyectan en el fluido de la médula espinal una o dos veces a la semana. El tratamiento de la recurrencia en el testículo consiste en aplicar quimioterapia y radioterapia. Bibliografia: Manual Merck, sección 14. Trastornos de la sangre. Capitulo 157 GRECIA CAROLINA MARTINEZ 0302199000116 Epidemiología de la leucemia linfoblástica aguda en pediatría: incidencia, mortalidad y asociaciones causales La leucemia linfoblástica aguda (LLA) es la enfermedad maligna más frecuente durante la niñez, sin embargo, su etiología no es clara, exceptuando algunos casos que se atribuyen a síndromes genéticos. Los resultados de los estudios que han explorado posibles asociaciones causales han sido inconsistentes. Sin embargo, estos hallazgos muestran que las exposiciones maternas y paternas ocurridas antes de la concepción o durante la etapa prenatal de sus hijos pueden desempeñar un papel determinante en su riesgo de enfermar de LLA después del nacimiento. Las leucemias son las enfermedades malignas más frecuentes durante la edad pediátrica. Las tasas anuales de incidencia en niñas y niños colombianos son de 56 y 60 casos nuevos por 1.000.000, respectivamente, por lo cual este país es parte del grupo de mayor incidencia junto a los países desarrollados, aunque, contrario a éstos, también es parte del grupo de mayor mortalidad. En el Instituto Nacional de Cancerología de Colombia se encontró que la LLA fue el diagnóstico institucional (84,5 % de las leucemias y 27,7 % del total de enfermedades malignas) y la causa de muerte (58,8 % de las leucemias y 27,0 % del total de causas básicas de defunción) más frecuente entre pacientes pediátricos durante el 2002. En Estados Unidos, la LLA tuvo un incremento anual del 0,9% entre 1977 y 1995 y fue responsable del 75% de todos los casos incidentes de leucemia. Sin embargo, aunque la tendencia al incremento de esta enfermedad también fue observada en otros países no es consistente con lo informado en Inglaterra y en los países nórdicos en donde existen registros con gran experiencia. FACTORES QUE ALTERAN EL RIESGO DE ADQUIRIR LLA DURANTE LA NIÑEZ


























































































































  • Las alteraciones cromosómicas.
  • Los síndromes genéticos.
  • Las radiaciones ionizantes.
  • Los campos eléctricos y magnéticos.
  • Las infecciones.
  • El consumo de productos derivados del tabaco.
  • Las características prenatales, perinatales y el antecedente de lactancia materna en el menor.
BIBLIOGRAFIA: Jiménez, Miguel; Orozco Vargas, Luis Carlos; Rueda Arenas, Ernesto; Suárez Mattos, Amarantos. Epidemiología de la leucemia linfoblástica aguda en pediatría: incidencia, mortalidad y asociaciones causales. Centro de Investigaciones Epidemiológicas. Facultad de Salud. Universidad Industrial de Santander. Bucaramanga, Colombia. Mayo 2 de 2007. Disponible en línea en:http://www.uis.edu.co/portal/administracion/publicaciones/revista_salud/ediciones/volumen_39_nro2/articulos/art5_39-2.pdf HELGA K. MOYA ARIMIE Leucemia linfoblástica aguda. Características al diagnóstico en niños. La LLA es hoy una patología con alta probabilidad de curación, pero esto depende de que el diagnóstico sea precoz y el tratamiento adecuado. Por esto el papel del pediatra es fundamental, ya que es quien realiza la sospecha diagnóstica y deriva oportunamente al paciente. Esta enfermedad se inicia en la médula ósea cuando una célula progenitora linfoide se escapa de los mecanismos de control produciéndose una proliferación descontrolada y perdiendo la capacidad de diferenciarse a linfocito maduro. Dependiendo en cuál etapa se produce esta proliferación clonal, se originan los diferentes fenotipos de LLA, los que tienen relación con la clínica y la respuesta al tratamiento. La LLA se puede presentar como cuadro agudo o insidioso, como hallazgo en el hemograma de un niño casi asintomático o como paciente grave con anemia y/o hemorragia, y/o infección severa. Los síntomas y signos pueden ser secundarios a la falla medular y/o a la invasión de tejidos. La insuficiencia medular es producida tanto por la invasión por blastos como por la inhibición del tejido hematopoyético normal que estos pueden inducir. La insuficiencia medular es la responsable de la anemia, que se expresa en palidez y decaimiento; de la neutropenia que se asocia con gran frecuencia a síndrome febril e infección, y de la trombopenia que provoca los sangramientos. La invasión de tejidos se expresa en la visceromegalia, adenopatías y dolor óseo. El dolor abdominal puede ser secundario a la distensión de la cápsula hepática o esplénica y también por infiltración de adenopatías mesentéricas. La hipertensión arterial es secundaria a la infiltración renal y puede acompañarse de nefromegalia. El dolor óseo es producido, inicialmente, por expansión medular con aumento de la presión intraósea por la infiltración blástica la que luego progresa y alcanza el periostio; en general se produce en las zonas con mayor irrigación sanguínea y con mayor crecimiento metafisiario. En la primera etapa no hay alteraciones radiológicas pero posteriormente se encuentran bandas metafisiarias, lesiones osteolíticas, osteopenia y osteoesclerosis Estas alteraciones pueden aparecer antes que se altere el hemograma.


















En resumen, todo niño mayor de 2 años que tiene anemia y no ha sangrado, no puede ser catalogado como "ferroprivo" sino que requiere estudio; del mismo modo cuando en la evolución de un proceso infeccioso (no severo) el hemograma muestra citopenias o bien cuando el paciente tiene dolor óseo persistente se debe descartar la LLA. En conclusión, una historia clínica y un examen físico detallados junto a la interpretación adecuada del hemograma permiten sospechar el diagnóstico de LLA en la mayoría de los casos, siendo el pediatra quien realiza esta sospecha. Para confirmar el diagnóstico se debe realizar el mielograma en un centro que permita el estudio y tratamiento adecuado del paciente, lo que le dará una alta probabilidad de curación.

Bibliografia: Revista Chilena De Pediatria, http://www.scielo.cl/scielo.php?pid=S0370-41061999000400004&script=sci_arttext&tlng=en Hector Miguel Ramos Z. 0506199000506 Les adjunto un artículo que me pareció interesante. Se trata de un reporte de caso sobre una paciente femenina de 28 años cuya leucemia de celulas NK agresivo sufrió remisión completa luego de un transplante de celulas madre hematopoyéticas alogénicas. Este es un buen documento que ilustra, dentro de la temática de este foro, la importancia de los avances en los estudios y la experimentación con células madre, y el rumbo que podría tomar en el futuro las formas generales de tratamiento con tecnología molecular y genética. El link al artículo completo es el siguiente: http://www.jstage.jst.go.jp/article/internalmedicine/49/17/1907/_pdf Un avance del artículo:
Abstract

Aggressive natural killer cell leukemia (ANKL) is a highly aggressive lymphoproliferative disease. An appropriate


therapeutic strategy for ANKL remains to be established, but a few case reports have suggested thatallogeneic hematopoietic stem cell transplantation (allo-HCT) can be curative. Here, we report a youngwoman with ANKL showing central nervous system (CNS) invasion, who has been in complete remission formore than a year after allo-HCT following two courses of intravenous chemotherapy and several rounds ofintrathecal chemotherapy. Intensive remission induction chemotherapy followed by conventional myeloablative
allo-HCT is a promising approach for long-term remission in cases of this aggressive malignancy. Estos son los datos de laboratorio de la paciente para que los analicen y los comparen con la información que se nos dió en clase sobre la bioquímica en pacientes con leucemia: Complete blood count WBC 8100/ uL Neut 10% Mono 4% *Lym 85% RBC 3.74 x 10e6/uL Hb 9.5 g/dL PLT 10.0 x 10e4/uL HCT 29% Ret 2.1% Biochemistry T-BIL 7.3 mg/dL D-BIL 5.4 mg/dL ALP 2073 IU/L y-GTP 82 IU/L AST 254 IU/L ALT 251 IU/L LDH 1190 IU/L BUN 8 mg/dL Cr 0.4 mg/dL UA 3.4 mg/dL sIL-2R 2977 IU/L Haptoglobina <6.9 mg/dL Ferritina 1197 ng/mL CRP 0.1 mg/dL ICHIKAWA, Satoshi, et. al. Successful Allogeneic Hematopoietic Stem Cell Transplantation for Aggressive NK Cell Leukemia. Disponible en: http://www.jstage.jst.go.jp/article/internalmedicine/49/17/1907/_pdf Essy Umanzor Zelaya Los glóbulos blancos ayudan a combatir infecciones. Hay varios tipos de glóbulos blancos.Los glóbulos blancos, glóbulos rojos y plaquetas se forman de las células madre a medida que el cuerpo los necesita. Las células madre pueden madurar convirtiéndose en distintos tipos de glóbulos blancos. Una célula madre mieloide se convierte en blastocito mieloide. El blastocito puede formar uno de los varios tipos de glóbulos blancos, como las células B (linfocitos B) o las células T (linfocitos T). En una persona con leucemia, la médula ósea produce glóbulos blancos (leucocitos) anormales. Las células anormales son células leucémicas. A diferencia de las células sanguíneas normales, las células leucémicas no mueren cuando deberían morir. Estas se aglomeran alrededor de los leucocitos, de los glóbulos rojos (eritrocitos) y plaquetas. Esto dificulta el funcionamiento de las células sanguíneas normales. Los tipos de leucemia pueden agruparse según la rapidez con la que la enfermedad avanza y empeora. La leucemia puede ser crónica (la cual normalmente empeora en forma lenta) o aguda (la cual empeora rápidamente). • Leucemia Crónica . Al principio de esta enfermedad, las células leucémicas pueden todavía realizar algunas de las funciones de los leucocitos normales. Es posible que al principio las personas no tengan ningún síntoma. La leucemia crónica empeora lentamente. A medida que aumenta el número de células leucémicas en la sangre, las personas empiezan a presentar síntomas, como ganglios linfaticos inflamados o infecciones. Leucemia Aguda . Las células leucémicas no pueden realizar ninguna de las funciones de los leucocitos normales. El número de células leucémicas aumenta rápidamente. La leucemia aguda suele empeorar en forma rápida. Los tipos de leucemia pueden agruparse también según el tipo de leucocito afectado. La leucemia puede comenzar en las células linfoides o en células mieloides. Al igual que todas las células de la sangre, las células leucémicas viajan por todo el cuerpo. Los síntomas de la leucemia dependen del número de células leucémicas y de dónde se acumulan en el cuerpo.Es posible que las personas con leucemia crónica no presenten síntomas. El médico puede descubrir la enfermedad en un análisis de sangre de rutina. Las personas con leucemia aguda por lo general van al médico porque se sienten enfermas. Si el cerebro está afectado, es posible que tengan dolores de cabeza, vómitos, confusión, pérdida del control de los músculos o convulsiones. La leucemia puede afectar también otras partes del cuerpo como el tubo digestivo, los riñones, los pulmones, el corazón o los testículos. Bibliografía: http://www.cancer.gov/espanol/tipos/necesita-saber/leucemia/page14 ETHEL MARIE ORELLANA 0501 1989 13076 LLA La LLA es hoy una patología con alta probabilidad de curación, pero esto depende de que el diagnóstico sea precoz y el tratamiento adecuado. Por esto el papel del pediatra es fundamental, ya que es quien realiza la sospecha diagnóstica y deriva oportunamente al paciente. En esta serie 32% tuvo más de un mes de evolución antes de diagnosticarse LLA. Esta enfermedad se inicia en la médula ósea cuando una célula progenitora linfoide se escapa de los mecanismos de control produciéndose una proliferación descontrolada y perdiendo la capacidad de diferenciarse a linfocito maduro. Dependiendo en cuál etapa se produce esta proliferación clonal, se originan los diferentes fenotipos de LLA, los que tienen relación con la clínica y la respuesta al tratamiento. En esta casuística la distribución por sexo muestra una proporción de varones mayor que la descrita habitualmente (62% vs
































































































52-55%1), lo que puede estar dado por azar, ya que en el mismo centro de 400 pacientes el 53% fueron varones. La distribución por edad muestra el peak clásico en el prescolar. La LLA se puede presentar como cuadro agudo o insidioso, como hallazgo en el hemograma de un niño casi asintomático o como paciente grave con anemia y/o hemorragia, y/o infección severa. Los síntomas y signos pueden ser secundarios a la falla medular y/o a la invasión de tejidos. La insuficiencia medular es producida tanto por la invasión por blastos como por la inhibición del tejido hematopoyético normal que estos pueden inducir. La insuficiencia medular es la responsable de la anemia, que se expresa en palidez y decaimiento; de la neutropenia que se asocia con gran frecuencia a síndrome febril e infección, y de la trombopenia que provoca los sangramientos. La invasión de tejidos se expresa en la visceromegalia, adenopatías y dolor óseo. El dolor abdominal puede ser secundario a la distensión de la cápsula hepática o esplénica y también por infiltración de adenopatías mesentéricas. La hipertensión arterial es secundaria a la infiltración renal y puede acompañarse de nefromegalia. El dolor óseo es producido, inicialmente, por expansión medular con aumento de la presión intraósea por la infiltración blástica la que luego progresa y alcanza el periostio; en general se produce en las zonas con mayor irrigación sanguínea y con mayor crecimiento metafisiario. En la primera etapa no hay alteraciones radiológicas pero posteriormente se encuentran bandas metafisiarias, lesiones osteolíticas, osteopenia y osteoesclerosis10. Estas alteraciones pueden aparecer antes que se altere el hemograma.
Los síntomas que se presentaron en esta serie ([[http://www.scielo.cl/scielo.php?pid=S0370-41061999000400004&script=sci_arttext#Tabla 2|tabla 2]]) son los clásicos y su frecuencia fue similar a otras series11-14. La leucemia casi siempre se presenta como una mezcla de varios síndromes básicos: anémico (el más frecuente), febril, hemorrágico, tumoral y dolor (óseo). En esta casuística 66% tenía palidez, la mitad de ellos además tenía fiebre y 1/3 tenía hemorragias; en 18 casos se asoció a dolor óseo y en 10 a aumentos de volumen. Sin embargo hubo 14 pacientes cuyo único síntoma fue la palidez, siendo en ellos muy importante la evaluación del examen físico y el hemograma. La fiebre es un síntoma muy frecuente y en esta revisión se evidencia que el análisis del hemograma es muy importante, pues de los 60 casos con fiebre 42 tenían neutropenia, 17 presencia de blastos y uno anemia. En 4 de estos 60 niños la fiebre fue el único síntoma y en todos ellos el hemograma mostró neutropenia. La fiebre cuando se asocia a neutropenia siempre debe considerarse de origen infeccioso, ya que si no se maneja adecuadamente con antibióticos por vía parenteral, se asocia a alta mortalidad. La infección es secundaria a la neutropenia y depende del grado y tiempo de duración de esta15. En esta serie 90% de los niños con neutropenia severa tenían fiebre y sólo 50% de los pacientes con neutrófilos > 100/mm3 presentaron neutropenia febril. En 3/23 niños con aumento de volumen, este fue el único síntoma y en los 3 correspondía a grandes adenopatías cervicales y mediastínicas. El dolor óseo se presentó en la mitad de los casos asociado a palidez o fiebre, sólo 2 pacientes presentaron este síntoma en forma aislada retrasando el diagnóstico de LLA. El dolor abdominal estuvo asociado a fiebre en 2/3 de los casos, a palidez en 11/17 y en ninguno fue síntoma único; en 12/17 se palpaba hepatomegalia, en 4 el bazo y en otros 4 ambos. La frecuencia de visceromegalia, adenopatías y compromiso cutáneo es la habitual. El hemograma es el examen que permite sospechar el diagnóstico en la mayoría de los pacientes, en especial cuando las 3 series están alteradas y hay presencia de blastos, lo que ocurrió en el 67% de esta casuística. Sin embargo cuando sólo la hemoglobina está algo disminuida, de igual modo hay que tener presente este diagnóstico, en especial si se trata de un niño mayor de 2 años y que no ha sangrado. Del mismo modo hay que destacar que más de la mitad de los pacientes tenían leucocitos en rango normal y 28% tenía plaquetas normales, por lo que no cabe esperar que todas las series se afecten para sospechar el diagnóstico. El examen de certeza es el mielograma cuyo estudio citológico permite clasificar la leucemia como linfoblástica en más del 95% de los casos, en el resto es indispensable la citoquímica y el inmunofenotipo. Actualmente estos se realizan a todos los pacientes, ya que permiten la clasificación de los subtipos de la LLA, lo que se relaciona con el pronóstico, y es indispensable para aplicar el tratamiento adecuado. Así por ejemplo LLA-B usa tratamiento muy intenso y corto, LLA-T requiere cobaltoterapia de cráneo, etc. La distribución por fenotipo es similar a otras series16, excepto la proporción de leucemia a células T que es menor que lo descrito, 6%
vs 10-12%. El compromiso de SNC al diagnóstico se observa en igual proporción que en otras series, casi siempre asintomático, y es importante reconocerlo porque estos pacientes requieren tratamiento de SNC más intenso. La uricemia se encuentra elevada en algunos pacientes en el momento del diagnóstico, previo al inicio de la quimioterapia y aunque no haya leucocitosis, porque el ácido úrico también se libera al destruirse los blastos en forma espontánea. En cuanto a la infiltración del hígado, esta no altera su función. La radiografía de tórax permite detectar adenopatías de mediastino, las que son siempre anormales, y se asocian a leucemia T; sin embargo, en esta serie sólo un paciente con grandes adenopatías mediastínicas tenía LLA-T, los otros 4 eran LLA común. Clásicamente el diagnóstico diferencial de LLA se plantea con aplasia medular, púrpura trombocitopénico inmune, mielodisplasia, artritis reumatoide, mononucleosis infecciosa y otras infecciones. En esta serie antes de sospechar la leucemia se hizo el diagnóstico de anemia, artritis y diversas infecciones, pero cuando se planteó el diagnóstico de leucemia no hubo problemas de diagnóstico diferencial. Dos pacientes presentaron mielodisplasia, que es un cuadro caracterizado por citopenias periféricas, hematopoyesis inefectiva, médula hipercelular y que en 30% evoluciona a leucemia, casi siempre de tipo mieloide aguda.
En resumen, todo niño mayor de 2 años que tiene anemia y no ha sangrado, no puede ser catalogado como "ferroprivo" sino que requiere estudio; del mismo modo cuando en la evolución de un proceso infeccioso (no severo) el hemograma muestra citopenias o bien cuando el paciente tiene dolor óseo persistente se debe descartar la LLA. En conclusión, una historia clínica y un examen físico detallados junto a la interpretación adecuada del hemograma permiten sospechar el diagnóstico de LLA en la mayoría de los casos, siendo el pediatra quien realiza esta sospecha. Para confirmar el diagnóstico se debe realizar el mielograma en un centro que permita el estudio y tratamiento adecuado del paciente, lo que le dará una alta probabilidad de curación. REFERENCIA BIBLIOGRAFICA http://www.scielo.cl/scielo.php?pid=S0370-41061999000400004&script=sci_arttext






Orquidea Marina Murillo

El término “leucemia” se utiliza para denominar los tipos de cáncer que afectan a los glóbulos blancos (también llamados leucocitos). Cuando un niño padece leucemia, la médula ósea produce grandes cantidades de glóbulos blancos anormales. Estos glóbulos blancos se acumulan en la médula e inundan el flujo sanguíneo, pero no pueden cumplir adecuadamente la función de proteger al cuerpo contra enfermedades puesto que son defectuosas. A medida que la leucemia avanza, el cáncer interfiere en la producción de otros tipos de células sanguíneas, incluidos los glóbulos rojos y las plaquetas. Como resultado de esto, aparece la anemia (bajo recuento de glóbulos rojos) y los problemas con hemorragias, además de un mayor riesgo de contraer infecciones debido a las anomalías de los glóbulos blancos. En conjunto, los distintos tipos de leucemia son responsables de, aproximadamente, el 25% de los cánceres infantiles y afectan a alrededor de 2.200 jóvenes norteamericanos anualmente. Afortunadamente, las probabilidades de cura de la leucemia son muy buenas. Si reciben tratamiento, la mayoría de los niños que sufren de leucemia se liberan de la enfermedad y ésta nunca reaparece. Cuando las células sanguíneas inmaduras (los blastos) proliferan, es decir, se reproducen de manera incontrolada en la médula ósea y se acumulan tanto ahí como en la sangre, logran reemplazar a las células normales. A esta proliferación incontrolada se le denomina leucemia. Causas La causa de la leucemia se desconoce en la mayoría de los casos. Sin embargo, está demostrado que no es un padecimiento hereditario o contagioso. La mayor parte de las veces se presenta en niños previamente sanos. Por tratarse de una proliferación de células inmaduras y anormales en la sangre, a la leucemia se le considera un "cáncer de la sangre". Síntomas de Leucemia Los primeros síntomas son cansancio, falta de apetito o fiebre intermitente. A medida que la afección avanza aparece dolor en los huesos, como resultado de la multiplicación de las células leucémicas en el sistema óseo. También aparece anemia, cuyas características son palidez, cansancio y poca tolerancia al ejercicio, fruto de la disminución de glóbulos rojos. Asimismo, la reducción del número de plaquetas provoca hemorragias esporádicas y la aparición de manchas en la piel (petequias) o grandes hematomas, a consecuencia de hemorragia causada por golpes leves. Además, pueden presentarse hemorragias a través de nariz, boca o recto. Una de las hemorragias más graves es la que se presenta a nivel cerebro, la cual puede ocurrir si el número de plaquetas desciende en forma severa. Otra posible consecuencia es la baja en el número de glóbulos blancos (leucocitos), situación que repercute en las defensas del niño contra las infecciones. Tipos de Leucemia Existen cuatro tipos principales de leucemia, denominados en función de la velocidad de progresión y del tipo de glóbulo blanco al que afectan. Las leucemias agudas progresan rápidamente; las leucemias crónicas se desarrollan de forma lenta. Las leucemias linfáticas afectan a los linfocitos; las leucemias mieloides (mielocíticas) afectan a los mielocitos. Los mielocitos se transforman en granulocitos, otra manera de denominar a los neutrófilos. Diagnósticos Es difícil lograr el diagnóstico de la leucemia cuando ésta inicia, ya que sus primeros síntomas son parecidos a los de otras enfermedades típicas de la niñez. Estos síntomas son: cansancio, falta de apetito o fiebre intermitente. Es debido a esta situación que los padres suelen culparse por la demora en el diagnóstico, cuando incluso para el médico resulta complicado reconocer esta situación en su primera etapa El tratamiento recomendado en este tipo de padecimiento es la quimioterapia. En ésta se emplean diversos medicamentos especiales destinados a destruir las células leucémicas. Dicho tratamiento tiene tres fases: la de inducción a la remisión, la de consolidación y la de mantenimiento. En la fase de inducción a la remisión, cuya duración es de cuatro a cinco semanas, se intenta destruir la mayor cantidad de células malignas. Cuando ocurre la remisión, es decir el control temporal de la afección, el niño suele lucir normal, ya que los síntomas de la leucemia desaparecen. En ciertas ocasiones la remisión es apenas parcial, por esta razón algunos síntomas no desaparecen del todo. Sólo un pequeño porcentaje de los parientes no logra entrar en remisión. La fase de consolidación dura de dos a tres semanas, mientras que la de mantenimiento debe llevarse a cabo hasta completar tres años de tratamiento. http://kidshealth.org/parent/en_espanol/medicos/cancer_leukemia_esp.html http://www.dmedicina.com/enfermedades/cancer/leucemia Somos el grupo numero 5 LEUCEMIA La leucemia es un cáncer de los glóbulos blancos. Los glóbulos blancos ayudan a su organismo a combatir las infecciones. Las células sanguíneas se forman en la médula ósea. Sin embargo, en la leucemia la médula ósea produce glóbulos blancos anormales. Estas células reemplazan a las células sanguíneas sanas y dificultan que la sangre cumpla su función. En la leucemia linfocítica aguda (LLA), hay demasiados tipos específicos de glóbulos blancos llamados linfocitos o linfoblastos. Los posibles factores de riesgo para la LLA incluyen ser hombre, ser blanco, tener más de 70 años, tratamiento previo con quimioterapia o exposición a radiación. Los síntomas de la LLA incluyen:
  • Debilidad o cansancio
  • Fiebre
  • Fácil aparición de moretones o sangrado
  • Sangrado debajo de la piel
  • Dificultad para respirar
  • Pérdida de peso o pérdida del apetito
  • Dolor en los huesos o en el estómago
  • Dolor o sensación de llenura debajo de las costillas
  • Protuberancias indoloras en el cuello, las axilas, el estómago o la ingle
Las pruebas de sangre y de médula ósea diagnostican la LLA. Los tratamientos pueden incluir quimioterapia, radioterapia, trasplantes de células madre y terapia inmune específica. Aún si los síntomas desaparecen, usted podría necesitar tratamiento para prevenir una recaída. NIH: Instituto Nacional del Cáncer Tipos importantes de Leucemia Dependiendo del tipo de células implicadas, la leucemia se categoriza como la leucemia de Myelogenous y leucemia linfocítica. Cada uno tiene ambos agudos así como etapas crónicas. Los tipos principales de leucemia son:
  • Leucemia Aguda De Myelogenous (AML)
  • Leucemia Linfocítica Aguda (TODA)
  • Leucemia Crónica De Myelogenous (CML)
  • Leucemia Linfocítica Crónica (CLL)
http://www.clearleadinc.com/spanish/leucemia.html http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/acutelymphocyticleukemia.html SOY XAVIER ESTA BUENO ESTE HIPERVINCULO Y ESTA BIEN CLARO DE ENTENDER http://www.scribd.com/doc/8491641/CLASIFICACION-DE-LEUCEMIAS-FAB soy bryan dra encontre un articulo sobre leucemias bien interesante 5:45 pm http://www.medynet.com/usuarios/jraguilar/Manual%20de%20urgencias%20y%20Emergencias/leucemia.pdf MARVIN MARTINEZ Dra ya le enten


SARA MEJIA
PATOLOGIA CLINICA

LEUCEMIA
La leucemia es cáncer que comienza en el tejido que forma la sangre. Para entender el cáncer, es útil saber cómo se forman los glóbulos normales de la sangre.
La mayoría de los glóbulos de la sangre se forman a partir de células llamadas células madre en la médula ósea. La médula ósea es el material blando que está en el centro de la mayoría de los huesos.
Al madurar, las células madre se convierten en diferentes tipos de células sanguíneas. Cada tipo tiene una función especial.

Tipos de leucemia
Los tipos de leucemia pueden agruparse según la rapidez con la que la enfermedad avanza y empeora.
La leucemia puede ser crónica (la cual normalmente empeora en forma lenta) o aguda (la cual empeora rápidamente).
Leucemia crónica. Al principio de esta enfermedad, las células leucémicas pueden todavía realizar algunas de las funciones de los leucocitos normales.
Es posible que al principio las personas no tengan ningún síntoma. Los médicos suelen descubrir la leucemia crónica durante los exámenes de rutina; antes de la aparición de cualquier síntoma. La leucemia crónica empeora lentamente. A medida que aumenta el número de células leucémicas en la sangre, las personas empiezan a presentar síntomas, como ganglios linfáticos inflamados o infecciones. Cuando los síntomas aparecen, por lo general son leves al principio y empeoran poco a poco.
Leucemia aguda. Las células leucémicas no pueden realizar ninguna de las funciones de los leucocitos normales. El número de células leucémicas aumenta rápidamente. La leucemia aguda suele empeorar en forma rápida.

Los tipos de leucemia pueden agruparse también según el tipo de leucocito afectado. La leucemia puede comenzar en las células linfoides o en células mieloides. La leucemia que afecta a las células linfoides se llama linfoide, linfocítica o linfoblástica. La leucemia que afecta a las células mieloides se llama mieloide, mielógena o mieloblástica.

Hay cuatro tipos comunes de leucemia.
Leucemia linfocítica crónica (LLC). Afecta a las células linfoides y es por lo general de crecimiento lento. Hay más de 15 000 casos nuevos de leucemia cada año. A menudo, las personas que son diagnosticadas con esta enfermedad son mayores de
55 años. Casi nunca afecta a niños.
Leucemia mieloide crónica (LMC). Afecta a células mieloides y por lo general es de crecimiento lento al principio. Hay aproximadamente 5 000 casos nuevos de leucemia cada año. Afecta principalmente a adultos.
Leucemia linfocítica (linfoblástica) aguda (LLA). Afecta a células linfoides y es de crecimiento rápido. Hay más de 5 000 casos nuevos de leucemia cada año. La LLA es el tipo de leucemia más común entre niños pequeños. También afecta a adultos.
Leucemia mieloide aguda (LMA). Afecta a células mieloides y es de crecimiento rápido. Hay más de 13 000 casos nuevos de leucemia cada año. Afecta tanto a adultos como a niños.
La leucemia de células pilosas es un tipo poco común de leucemia crónica. Este folleto no trata de la leucemia de células pilosas u otros tipos poco comunes de leucemia. En conjunto, hay menos de 6 000 casos nuevos de leucemias poco comunes cada año.

Factores de riesgo
• Radiación
—Explosiones de bomba atómica.
—Radioterapia.
—Rayos X de diagnóstico.

• Tabaquismo.
• Benceno
• Quimioterapia.
• Síndrome de Down y algunas otras enfermedades
hereditarias.
• Síndrome mielodisplásico y algunos otros
trastornos de la sangre
• Virus de la leucemia de células T humanas tipo I
(HTLV-I
• Antecedentes familiares de leucemia

Los síntomas comunes de la leucemia crónica o aguda pueden ser los siguientes:
• Ganglios linfáticos inflamados que, con frecuencia, no duelen (especialmente los ganglios linfáticos en el cuello y en las axilas)
• Fiebres o sudores nocturnos
• Infecciones frecuentes
• Debilidad o cansancio
• Sangrado y facilidad para magullarse (sangrado de encías, manchas de color morado en la piel o pequeños puntos rojos bajo la piel)
• Hinchazón o molestia en el abdomen (por el bazo o hígado inflamado)
• Pérdida de peso por razones desconocidas
• Dolor en los huesos o articulaciones.

http://www.cancer.gov/espanol/tipos/necesita-saber/WYNTK_Leucemia_Web.pdf





































































Grupo 4


Alejandro David Euceda Reyes 1618199000070


LA CITOMETRIA DE FLUJO HERRAMIENTA UTIL PARA EL DX DE LEUCEMIA
Las leucemias bifenotípicas son raras en los niños y representan menos de 5% de todas las leucemias agudas. El diagnóstico requiere de una evaluación cuidadosa con apoyo de la morfología celular, la citogenética y la citometría de flujo. El tratamiento está orientado a remitir el clon predominante de células, aunque no existen datos conclusivos sobre la remisión completa. En el tratamiento, la quimioterapia ha demostrado mejores resultados que el trasplante de médula ósea. La supervivencia está influenciada por la respuesta a la terapia y otros factores inherentes a la enfermedad y al paciente.
Se presenta el caso de dos niños diagnosticados en el año 2009. El primero fue una niña de ocho años de edad que consultó por palidez cutánea, anemia, leucopenia y blastos en el hemograma. El segundo caso fue un niño de 10 años que consultó por dolor abdominal, que tuvo que ser intervenido por peritonitis secundaria a una apendicitis y en quien se demostró la presencia de blastos en sangre periférica a las 48 horas del posoperatorio. La morfología celular y la citometría de flujo confirmaron, en el primer caso, leucemia linfoide aguda bilineal y, en el segundo caso, leucemia bifenotípica.
http://www.imbiomed.com.mx/1/1/articulos.php?method=showDetail&id_revista=232&id_seccion=3844&id_ejemplar=6544&id_articulo=65141



Orlando Arturo Zúniga



Primer Caso De Niña Con Leucemia Curada Con Sus Propias Células Madre Del Cordón Umbilical

En 2005 E.M., una niña de cuatro años que sufría una leucemia linfoblástica aguda y cuya esperanza de vida era de tres meses, recibió un trasplante de células madre de su propio cordón umbilical: un tratamiento inédito en el mundo y que hasta entonces no había tenido éxito, debido a que las células del mismo paciente no eran efectivas en la lucha contra el cáncer. Dos años después, un equipo de médicos alemanes y estadounidenses publicó en la revista especializada Pediatrics los resultados del procedimiento: a 20 meses del trasplante no había células cancerosas en su cuerpo, una situación que se mantiene hasta ahora, seis años más tarde, lo que hace muy probable su curación. Este es el plazo tras el cual los médicos consideran que un niño está efectivamente curado de la enfermedad por lo que E.M. se convierte en el primer paciente del mundo que es curado de leucemia gracias a un trasplante de células madre propias. La particularidad de este trasplante es que se hizo con células del propio paciente, mientras que la mayoría de los casos se realiza con células madre donadas por terceros. En un 20% de los procedimientos, las células pertenecen a hermanos del enfermo, mientras que en el restante 80% se usan células madre de otras personas. La niña comenzó a experimentar los primeros síntomas a los 3 años. Los análisis sanguíneos revelaron que sufría leucemia. Pese a que fue sometida a quimioterapia, sufrió dos fuertes recaídas y las células cancerosas estaban alcanzando su cerebro. Sus padres habían guardado su cordón umbilical cuando nació, sin pensar que le salvaría la vida. Según la Sociedad Americana de Lucha contra el Cáncer, las leucemias representan un cuarto de todos los tipos de cáncer que afectan a personas menores de 15 años y, de ellas, el 60% son de este tipo agudo. http://www.articuloz.com/medicina-articulos/primer-caso-de-nina-con-leucemia-curada-con-sus-propias-celulas-madre-del-cordon-umbilical-3898399.html Leucemia de células













natural killer. Caso clínico



Wendy Jarely Santos 161819900053

Tipos de leucemia Los tipos de leucemia pueden agruparse según la rapidez con la que la enfermedad avanza y empeora. La leucemia puede ser crónica (la cual normalmente empeora en forma lenta) o aguda (la cual empeora rápidamente).



  • Leucemia crónica. Al principio de esta enfermedad, las células leucémicas pueden todavía realizar algunas de las funciones de los leucocitos normales. Es posible que al principio las personas no tengan ningún síntoma. Los médicos suelen descubrir la leucemia crónica durante los exámenes de rutina; antes de la aparición de cualquier síntoma.

    La leucemia crónica empeora lentamente. A medida que aumenta el número de células leucémicas en la sangre, las personas empiezan a presentar síntomas, como //ganglios linfáticos// inflamados o infecciones. Cuando los síntomas aparecen, por lo general son leves al principio y empeoran poco a poco.
  • //Leucemia aguda//. Las células leucémicas no pueden realizar ninguna de las funciones de los leucocitos normales. El número de células leucémicas aumenta rápidamente. La leucemia aguda suele empeorar en forma rápida.
Los tipos de leucemia pueden agruparse también según el tipo de leucocito afectado. La leucemia puede comenzar en las células linfoides o en células mieloides. Vea la ilustración de dichas células. La leucemia que afecta a las células linfoides se llama linfoide, //linfocítica// o //linfoblástica//. La leucemia que afecta a las células mieloides se llama mieloide, //mielógena// o //mieloblástica//. Hay cuatro tipos comunes de leucemia.

  • //Leucemia linfocítica crónica// (LLC). Afecta a las células linfoides y es por lo general de crecimiento lento. Hay más de 15 000 casos nuevos de leucemia cada año. A menudo, las personas que son diagnosticadas con esta enfermedad son mayores de 55 años. Casi nunca afecta a niños.
  • //Leucemia mieloide crónica// (LMC). Afecta a células mieloides y por lo general es de crecimiento lento al principio. Hay aproximadamente 5 000 casos nuevos de leucemia cada año. Afecta principalmente a adultos.
  • //Leucemia linfocítica (linfoblástica) aguda// (LLA). Afecta a células linfoides y es de crecimiento rápido. Hay más de 5 000 casos nuevos de leucemia cada año. La LLA es el tipo de leucemia más común entre niños pequeños. También afecta a adultos.
  • //Leucemia mieloide aguda// (LMA). Afecta a células mieloides y es de crecimiento rápido. Hay más de 13 000 casos nuevos de leucemia cada año. Afecta tanto a adultos como a niños.
La //leucemia de células pilosas// es un tipo poco común de leucemia crónica. Este folleto no trata de la leucemia de células pilosas u otros tipos poco comunes de leucemia. En conjunto, hay menos de 6 000 casos nuevos de leucemias poco comunes cada año.

http://www.cancer.gov/espanol/tipos/necesita-saber/leucemia/page3



Grupo Numero 1Leucemia

Es un grupo de enfermedades malignasde la médula ósea(cáncer hematológico[] ) que provoca un aumento incontrolado de leucocitos(glóbulos blancos) en la médula ósea. Ciertas proliferaciones malignas de glóbulos rojosse incluyen entre las leucemias (eritroleucemia).[]














  • Etimología: literalmente, significa "sangre blanca"; la palabra está formada por dos elementos griegos: leuc, una variante de leuco = λευκός, "blanco"; y emia, αἷμα = "sangre".




  • Prevalencia: la leucemia es el cáncer más frecuente en la infancia, con 3-4 casos por año por cada 100.000 niños menores de 15 años.[
Clasificación



  • Existen distintos tipos de clasificación, en función del criterio que se utilice para ello.

- En función de la población celular afectada:



  1. Leucemia mieloide crónica(LMC) incluida dentro de los síndromes mieloproliferativos crónicos.
  2. Leucemia linfoide crónica (LLC) incluida dentro de los síndromes linfoproliferativos y equiparable al linfoma linfocítico.


  3. Leucemia linfoide agudao Leucemia Linfoblástica (LLA)


  4. Leucemia mieloide agudao Leucemia Mieloblástica (LMA)


  5. Leucemia mielógena (LM)


Además de linfomas no Hogdkin leucemizados, es decir, con la presencia de célulaslinfomatosas en la sangre periférica, como sucede en la Tricoleucemia.


- En función de la gravedad de la patología:
*
*
Aguda: en este caso, se da un aumento muy rápido de las células sanguíneas inmaduras. Estas células no realizan las funciones sanguíneas necesarias, y ocupan un espacio que permitiría el desarrollo de las células maduras. Es muy importante que el tratamiento sea precoz ya que si no la progresión celular y la dispersión de las células malignas puede conducir a que la leucemia llegue a otros órganos corporales. Esta forma de leucemia es la más común en niños.
*
*
Crónica: en esta afección, se producen demasiados glóbulos blancos maduros pero anormales. Progresa durante meses o años, por lo que no siempre se administra el tratamiento inmediatamente, sino que a veces se monitoriza la situación para ver cual es el momento más efectivo para la terapia. Aunque pueden ocurrir en cualquier grupo de edad, la leucemia crónica ocurre más a menudo en personas mayores.

Los signos y síntomas
Los daños en la médula ósea, a modo de desplazar a las células normales de la médula ósea con un mayor número de glóbulos blancos inmaduros, se traduce en una falta de plaquetasen la sangre, que son importantes en el proceso de coagulaciónsanguínea. Esto significa que las personas con leucemia pueden fácilmente desarrollar moretones, sangrado excesivo o hemorragias de tipo pinchazo (petequias).Los glóbulos blancos, que están implicados en la lucha contra los patógenos, pueden ser suprimidos o disfuncionales. Esto podría causar que el sistema inmune del paciente sea incapaz de luchar contra una infección simple o se encuentre débil para poder atacar a las células de otro organismo. Debido a que la leucemia impide que el sistema inmunitario funcione con normalidad, algunos pacientes experimentan infecciones frecuentes, que van desde las amígdalas infectadas, llagas en la boca, diarrea, neumonía o infecciones oportunistas.Por último, la deficiencia de glóbulos rojos produce anemia, que puede causar disneay palidez.Algunos pacientes experimentan otros síntomas. Estos síntomas pueden incluir náuseas, fiebre, escalofríos, sensación de fatiga, sudores nocturnos y otros síntomas parecidos a la gripe. Algunos pacientes experimentan náuseas o sensación de plenitud debido al agrandamiento del hígadoy el bazo, lo que puede resultar en la pérdida de peso involuntaria. Si las células leucémicas invaden el sistema nervioso central, pueden ocurrir síntomas neurológicos (sobre todo dolores de cabeza).Causas No hay una única causa conocida por todos los diferentes tipos de leucemia que existen. Las causas conocidas, y que no los factores dentro del control de la persona promedio, representan relativamente pocos casos. En leucemias distintas que puedan tener diferentes causas.Leucemia, al igual que otros tipos de cáncer, es el resultado de mutaciones somáticas en el ADN. Ciertas mutaciones se producen mediante la activación de oncogenes leucemia o desactivar los genes supresores de tumores, y con ello alterar la regulación de la muerte celular, la diferenciación o división. Estas mutaciones pueden ocurrir espontáneamente o como resultado de la exposición a la radiación o sustancias cancerígenas, y es probable que la influencia de factores genéticos.Entre los adultos, las causas conocidas son naturales y artificiales de radiación ionizante, algunos virus como el virus linfotrópico T humano, y el benceno algunos productos químicos, en particular los agentes alquilantes y quimioterapia para enfermedades anteriores. El consumo de tabaco Los estudios se asocia con un pequeño aumento en el riesgo de desarrollar leucemia mieloide aguda en adultos, de cohortes y de casos y controles han relacionado la exposición a algunos productos petroquímicos y tintes para el cabello con el desarrollo de algunas formas de leucemia. Unos pocos casos de transmisión materno-fetal han sido reportados. La dieta tiene muy poco o ningún efecto, a pesar de comer más verduras puede conferir un beneficio protector pequeños.Los virus también han sido vinculados a algunas formas de leucemia. Los experimentos en ratones y otros mamíferos han demostrado la pertinencia de los retrovirus de la leucemia y retrovirus humanos también han sido identificados. El primer retrovirus humano identificado fue el virus linfotrópico T humano o HTLV-1, se sabe que causa la leucemia de células T.Algunas personas tienen una predisposición genética hacia la leucemia en desarrollo. Esta predisposición se demuestra por las historias familiares y los estudios de gemelos. Las personas afectadas pueden tener un solo gen o genes múltiples en común. En algunos casos, las familias tienden a desarrollar el mismo tipo de leucemia que los demás miembros; en otras familias, las personas afectadas pueden desarrollar formas diferentes de leucemia o cánceres relacionados con la sangre. Además de estas cuestiones genéticas, las personas con anomalías cromosómicas o ciertas enfermedades genéticas otras tienen un mayor riesgo de leucemia. Por ejemplo, las personas con síndrome de Down tienen un riesgo significativamente mayor de desarrollar formas de leucemia aguda y la anemia de fanconi es una factor de riesgo de desarrollar leucemia mieloide aguda.Si la radiación no ionizante leucemia causas ha sido estudiado durante varias décadas. La Agencia Internacional de Investigaciones sobre el cáncer de expertos del grupo de trabajo realizó una revisión detallada de todos los datos estáticos y de frecuencias extremadamente bajas de energía electromagnética, que se produce de forma natural y en asociación con la generación, transmisión y uso de la energía eléctrica. Llegaron a la conclusión de que hay pruebas limitadas de que los altos niveles de los campos magnéticos ELF (pero que no sean eléctricos) campos podría causar leucemia infantil. La exposición a campos magnéticos de ELF significativa podría dar lugar a un doble riesgo excesivo para la leucemia de los niños expuestos a estos altos niveles de campos magnéticos. Sin embargo, el informe también dice que las deficiencias metodológicas y sesgos en estos estudios probablemente hayan hecho que el riesgo de ser exagerada . No hay evidencia de una relación con la leucemia u otro tipo de tumor maligno en los adultos se ha demostrado. Dado que la exposición a tales niveles de ELF es relativamente poco común, la Organización Mundial de la Salud concluye que la exposición de ELF, si fuera posterior demostrado ser causal, que sólo representan el 100 a 2400 casos en todo el mundo cada año, lo que representa 0,2 a 4,95% de la incidencia total para ese año. DiágnosticoEl diagnóstico se basa generalmente en repetidas conteos sanguíneos completos y un examen de médula ósea después de los síntomas observados. Una biopsia de nódulo linfático puede realizarse como también para diagnosticar ciertos tipos de leucemia en ciertas situaciones. Tras el diagnóstico, las pruebas de química sanguínea se puede utilizar para determinar el grado de daño al hígado y los riñones o los efectos de la quimioterapia en el paciente. Cuando surgen las preocupaciones sobre los daños visibles debido a la leucemia, los médicos pueden usar rayos X, resonancia magnética o ultrasonido. Estos efectos potencialmente puede ver la leucemia en partes del cuerpo como los huesos rayos x, el cerebro MRI, o los riñones, el bazo y el hígado (ultrasonidos). Por último, las tomografías computarizadas rara vez se utilizan para revisar los nódulos linfáticos en el pecho. A pesar del uso de estos métodos para diagnosticar si un paciente tiene leucemia, muchas personas no han sido diagnosticados, debido al hecho de que muchos de los síntomas son vagos, inespecíficos, y puede referirse a otras enfermedades. Por este motivo, la American Cancer Society predice que al menos una quinta parte de las personas con leucemia aún no han sido diagnosticados.CaracterísticasLa principal característica de las leucemias agudas es la presencia de un "cese madurativo" de las células de línea mieloide(LMA) o Linfoide (LLA) con blastosis en médula ósea(superior de 20% de celularidad no eritroide según la OMS). Dado que todavía queda hematopoyesisnormal residual, puede verse en sangreperiférica la existencia de un "hiato leucémico", es decir, presencia de formas inmaduras en sangre periférica y formas maduras pero con ausencia de elementos intermedios. En las leucemias crónicas, la principal característica morfológica es la no existencia de dicho hiato leucémico, ya que no existe stop madurativo, permitiendo secretar a la sangre células maduras, y su curso clínico suele ser indolente. Formas de presentaciónSi bien algunas leucemias tienen carácter fulminante, otras pueden ser enfermedades indolentes, de presentación insidiosa. Ya que no existe ningún síntomaque por sí solo y de manera específica permita diagnosticar esta enfermedad, siempre debe descartarse la presencia de leucemia en presencia de manifestaciones clínicas sugerentes, tales como un hemogramaalterado. El método más seguro para confirmar o descartar el diagnóstico es mediante la realización de un mielogramay, sólo en casos seleccionados, puede ser necesario realizar una biopsiade la médula ósea. Algunas de sus manifestaciones clínicas más importantes son:Ø Compromiso del estado general: decaimiento, falta de fuerzas, mareos, náuseas, inapetencia, disminución de peso importante. Ø Fiebre que dura varios días sin una causa aparente, sudoración nocturna, escalofríos. Ø Dolor o sensibilidad ósea, dolores articulares y de extremidades. Ø Hemorragias frecuentes sin motivo aparente, por ejemplo, sangramiento anormal de las encías o de nariz. Ø Petequias (Manchas pequeñas de color rojo por extravasación sanguínea) o Hematomassin haber tenido algún golpe. Ø Palidez de piel, interior de la cavidad oral o de los párpados. Ø Aumento de tamaño de los ganglios linfáticos. Ø Aparición de masas o crecimientos anormales de órganos abdominales como el bazo y el hígado, o aparición de masas que crecen en otras partes del cuerpo. Ø Alteraciones de los exámenes sanguíneos (Hemograma, VIH, etc.). Ø Irregularidad en los ciclos menstruales.
Fuente: Libro de patologia clinica.Dr Carlos Zepeda. 2da edicion.
http://es.wikipedia.org/wiki/Le


Rodrigo Ramirezhttp://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/tutorials/leukemiaspanish/htm/_no_50_no_0.htm

Laura Rivera Boadla / 0501198910162

LEUCEMIA - LINFOMA DEL ADULTO CASO CLINICO 1
Mujer de 60 años con historia de diabetes mellitus tipo 2 insulinorequirente. Hospitalizada por historia de dos meses de evolución de dolor abdominal, principalmente en fosa ilíaca derecha, vómitos, ictericia, coluria y baja de peso. Al examen de ingreso: Regular estado general, ictericia y adenopatía inguinal derecha. Entre los exámenes destaca un hemograma sin anemia, con trombopenia e hiperleucocitosis 64 000/mm3 con un elevado porcentaje de células de núcleo clivado y cromatina cerebroidea. Además hipercalcemia, LDH elevada e hiperbilirrubinemia (Tabla I).
TABLA IEXAMENES DE LABORATORIO CASO CLINICO Nº 1||


1ª Quimio
2ª Quimio



Fecha
23-06-0
30-06-00
18-07-00
27-07-00
22-08-00
20-09-00
02-10-00
Leucocitos
64 000
116 000
88 000

14 300
114 000
196 000
Células clivadas
55%
89%
38%

72%
86%
76%
Hemoglobina
13,9
13,0
12,5

10,5
10,0
6,4
Plaquetas
62 000
78 000
67 000

167 000
46 000
22 000
LDH
810
760
803


1429
1173
Bilirrubina total
7,5
5,9
4,7


6,45

Bili conjugada
4,7
2,5
2,1


4,6

Creatinina
0,66
0,65
0,7


0,75

Albúmina
3,5
2,8
2,8


2,5

Fosfat alcalinas
540
360
393


580

Calcemia
13,0
11,0
10,5


17,0
9,7
Fosfemia
1,8
2,0
2,4


1,7

Ecografía abdominal: dilatación de vía biliar extrahepática, esplenomegalia leve de 13 cm, adenopatía pericoledociana y colelitiasis. Se le indica hidratación, diuréticos y bifosfonatos con corrección de la hipercalcemia. Biopsia de ganglio inguinal: Linfoma maligno difuso de células T de células pequeñas clivadas, grupo E de la Working Formulation, de malignidad intermedia. Anticuerpos monoclonales PAN T CD 43 + en 93%, PAN B CD20 + en 5%, kappa y lambda (-). Citometría de flujo de sangre periférica: CD 3, CD4 ,CD5 (+) >95% de las células, HLA-Dr (+)58%, lo que es concordante con proceso linfoproliferativo crónico de tipo T. Exámen serológico de HTLV-1: positivo. TAC de abdomen y pelvis: Adenopatías retroperitoneales y pericoledociana, colelitiasis. Con diagnóstico de leucemia-linfoma T del adulto se inicia quimioterapia esquema CHOP, regularmente tolerada, efectuando dos ciclos. Reingresa 28 días después de la segunda quimioterapia por urgencia, grave, con compromiso del estado general, confusión, fiebre, ictericia, náuseas y vómitos. Evoluciona mal, con fiebre, hiperleucocitosis con predominio de células inmaduras clivadas, anemia, hipercalcemia de 17 mg/dl, LDH 1429, hiperbilirrubinemia a expensas de la directa. Ecotomografía abdominal muestra dilatación de colédoco por adenopatía. Es tratada en forma empírica con antibióticos de amplio espectro, diuréticos y medidas generales. Pese a ello, su estado empeora y fallece en falla multiorgánica 12 días después de su último ingreso. No se realiza necropsia.
CASO CLINICO 2
Mujer de 56 años, soltera y virgen que consulta por dolor abdominal, ictericia y coluria asociado a molestias digestivas altas y compromiso del estado general con diaforesis nocturna. Además nota nódulos cervicales de 4 meses de evolución, progresivos , no dolorosos. Al ingreso se constata paciente en regular estado general, ictérica, con adenopatías cervicales, axilares e inguinales múltiples de consistencia elástica e indoloras de hasta 3 cm. Abdomen globuloso con ascitis, sin masas ni visceromegalia. Entre los exámenes de ingreso tiene hemograma con anemia leve, sin trombopenia y leucocitosis. No se informa células patológicas por tratarse de hemograma automatizado, sin frotis. Además hay hipercalcemia, LDH elevada e hiperuricemia. (Tabla II)
TABLA IIEXAMENES DE LABORATORIO CASO CLINICO Nº 2|| Fecha
15-09-03
17-09-03
19-09-03
25-09-03
15-10-03
Leucocitos
17 000
29 000


26 000
Células clivadas
-
80%


80%
Hemoglobina
11,0
12,6


10,4
Plaquetas
168 000
126 000


45 000
LDH
780



560
Bilirrubina total
2,65



1,9
Bili conjugada
1,59



1,4
Creatinina
1,3



0,9
Albúmina
3,1

3,5

3,7
Fosfat alcalinas
-
600



Calcemia
13,0
11,5
15,8
18,5
10,0



Diálisis
Pamidronato

Fosfemia
2,8




Uricemia:
13,0

4,5


Ecotomografía del abdomen: Hepatoes-plenomegalia (bazo 14 cm), Linfonodo de la convexidad pancreática, sin ascitis. Se maneja hipercalcemia con diuréticos, hidratación, corticoides, calcitonina nasal, bifosfonato EV e incluso diálisis en una oportunidad. Biopsia ganglio: Linfoma maligno difuso No Hodgkin de células grandes con y sin núcleo hendido de grado intermedio, grupo G de la Working Formulation. CD 45 Ro + en 80% de las células (marcador T). Kappa, lambda y panB (-). Biopsia medular: Infiltración medular por Linfoma No Hodgkin grupo G de la WF. Citometría de flujo sangre periférica: CD3 (+) en 89%; CD 4 (+) en 93%. HLA-Dr (-) CD 8 (-). Marcadores de línea B (-).NK (-). Exámen concordante con proceso linfoproliferativo crónico. Electroforesis de proteínas e inmunoglobulinas: Normales Paratohormona: Valor normal Beta 2 microglobulina: : 7,86 mg% Serología para HTLV-1 : positivo TAC de abdomen y pelvis: Hepatoesplenomegalia de gran volumen. Ascitis. Adenopatías inguinales bilaterales. TAC de tórax: Adenopatías supraclaviculares, axilares y mediastínicas sugerentes de linfoma. Radiografías óseas de columna, pelvis y huesos largos: sin lesiones Con diagnóstico de leucemia-linfoma T del adulto, inicia quimioterapia con esquema CHOP, bien tolerado, siendo dada de alta en buenas condiciones citándose para segundo ciclo en tres semanas.
DISCUSION
La leucemia Linfoma T es una linfoproliferación de linfocitos T CD4 asociada etiológicamente a infección por el retrovirus HTLV-1 y se le considera un clásico ejemplo de carcinogénesis viral. Fue descrita por Takatsuki por primera vez en 1977, y es endémica en la isla japonesa de Kyushi , en Africa Central y en la zona del Caribe.(1) La infección por HTLV-1 puede causar en el ser humano cinco tipos de enfermedad:(2) a) Mielopatía por HTLV-1 o paraparesia espástica tropical. b) Uveitis por HTLV-1 c) Artropatía subaguda d) Alveolitis linfocitaria e) Leucemia linfoma T del adulto (LLTA) La patogenia de la LLTA no esta aclarada pero se sabe que el provirus HTLV-1 se inserta en el DNA de un linfocito T CD4. Se describen 4 formas de presentación:(2) 1) Forma latente o “smoldering”: Existen 5% o más de linfocitos T anormales en sangre periférica, sin linfocitosis, sin hipercalcemia, LDH hasta 1,5 veces lo normal, sin adenomegalias, sin hepatoesplenomegalia, compromiso SNC, óseo, gastrointestinal, sin ascitis y sin derrame pleural. Puede haber lesiones pulmonares y cutáneas. 2) Crónica: Linfocitosis absoluta >4000/mm3 con más de 3500 linfocitos T/mm3, LDH 2 veces el normal, sin hipercalcemia, sin compromiso de SNC, óseo o gastrointestinal, ni ascitis ni derramen pleural. Linfadenopatía, compromiso de hígado, bazo, piel o pulmón puede estar presente y se ven más de 5% de linfocitos T anormales en sangre periférica en la mayoría de los pacientes. 3)Linfoma, sin leucemia: Menos de 1% linfocitos T anormales, adenopatía histológicamente comprobada con o sin compromiso extranodal. 4) Forma aguda: Resto de pacientes que usualmente tienen manifestaciones leucémicas y tumorales y no se pueden clasificar bajo ninguno de los otros tipos. Ambas pacientes presentadas cumplen con los criterios de la forma aguda (grupo 4) ya que debutaron con un cuadro leucémico con células que morfológicamente orientaron la sospecha diagnóstica. El inmunofenotipo de estas células muestra un pattern concordante con lo observado en la literartura respecto de este exámen en LLTA. 3,4 Al mismo tiempo se pudo comprobar compromiso nodal con histología que informó linfoma difuso de células pequeñas hendidas en un caso y difuso de células grandes y pequeñas de núcleo hendido y no hendido en el segundo caso. La LDH se observó elevada en ambos casos y es un factor de mal pronóstico. La hiperbilirrubinemia de ambas pacientes se puede explicar por obstrucción de la via biliar por adenopatías, aunque no se puede descartar infiltración linfomatosa del hígado. La hipercalcemia es un hecho casi constante en la forma aguda y se debe a elevación de IL-6 y proteína relacionada a paratohormona (PTH rp).5 Esta hipercalcemia fue de difícil manejo en el segundo caso requiriendo diálisis y ambas enfermas recibieron bifosfonatos, corticoides, hidratación y diuréticos de asa. Muchas veces esta hipercalcemia se asocia a lesiones óseas de tipo lítico, lo que se buscó en el segundo caso no evidenciándose. Las fosfatasas alcalinas elevadas son atribuibles al compromiso hepático y a la resorción ósea. La sobrevida desde el inicio de los síntomas en la primera enferma fue de aproximadamente 5 meses y no se comprobó ninguna respuesta favorable con 2 ciclos de quimioterapia standard para linfomas. Según un estudio Japonés sobre 818 pacientes, la sobrevida media de pacientes de la forma aguda fue de 6,2 meses. (2) En Chile, el primer caso de LLT del adulto se documentó en 1985, pero sin confirmación virológica.(6) En 1999 aparece publicada la experiencia colectiva del Hospital del Salvador y van Buren en 26 pacientes, 13 hombres y 13 mujeres.(4) De ellos 12 presentaron la forma aguda, 4 la forma crónica, 6 como linfoma y 4 la forma latente. La edad promedio en ese grupo de pacientes fue 50 años, menor que lo reportado en Japón donde la edad promedio bordea los 60 años(3) Las vías de transmisión del HTLV-I, son cuatro :(7) a) de madre a hijo a través de células infectadas en la leche materna, la que se considera la principal ruta de infección en la áreas endémicas y que presenta el más alto riesgo de desarrollo de LLTA; b) sexual (principalmente a través de células del semen infectadas) c) por transfusión d) intrauterina En el primer caso es probable que la infección haya ocurrido por vía sexual, ya que no había antecedentes de transfusión y la edad de la paciente hace muy improbable la vía vertical de madre a hijo, pero sí estaba el antecedente epidemiológico de que el esposo de la paciente era marino mercante por 20 años. No se pudo comprobar la infección retroviral de ningún miembro de la familia, ya que no se efectuó examen de HTLV-1 en ellos. El origen de la infección por HTLV-1 en el segundo caso no se puede establecer, ya que la paciente es virgen, no ha viajado al extranjero y no ha sido transfundida aunque se desconoce este antecedente en familiares cercanos. La incidencia de infección por HTLV-1 en los bancos de sangre de las áreas endémicas en Japón es de 5,5% -15% en mayores de 40 años y la incidencia de LLTA entre los portadores se ha reportado en 2,2/1000 en hombres y 0,8/1000 en mujeres.(7) Es muy frecuente la infección en familiares directos de los pacientes, la que oscila entre 17 y 68%(3,7) Habitualmente el tiempo que transcurre entre la infección viral y la aparición de LLTA es de varios años.7,8. El desarrollo de una LLTA post transfusional es un hecho excepcional a diferencia de la paraparesia, en la que alrededor de un tercio de los pacientes tiene el antecedente de una transfusión. La explicación para este hecho radica en el hecho que el periodo de latencia entre la infección y el desarrollo de la neoplasia es muy prolongado, a diferencia de la aparición de paraparesia espástica tropical, que ocurre en promedio tres años después de la infección por HTLV-1.(8) Los tratamientos utilizados están basados en: combinación de fármacos citotóxicos, inmunoterapia dirigida contra la interleukina 2 (IL-2) y la combinación de azidotimidina (AZT) e interferon alfa.(9) Generalmente se obtiene una respuesta inicial, sin embargo las recidivas son muy frecuentes. La poliquimioterapia convencional es el tratamiento de elección para las formas aguda y linfomatosa de ATL y fue lo que se usó en ambos casos. Sin embargo, la mayoría de los pacientes recae a corto plazo, con una sobrevida inferior al 5% a los 4 años, en Japón como en otros lugares del mundo. Incluso se describe efectuar transplante alogeneico de médula ósea en un intento por mejorar la sobrevida.(10) Estos pacientes expresan altas concentraciones de IL-2 en el suero, así como en las células T malignas, a diferencia de las células T normales que no la expresan. Por este motivo se han intentado diversas estrategias, utilizando anticuerpos monoclonales anti-T, conjugados o no conjugados, dirigidos a eliminar las células T activadas anormalmente o las células leucémicas que expresan IL-2. Estos tratamientos parecen prometedores.(11) Por otra parte están en curso esquemas que combinan AZT e interferon, con resultados esperanzadores, aunque no confirmados a largo plazo.(12, 13) Esta forma de tratamiento es más efectiva en la variedad aguda de LLTA; sin embargo es de escasa eficacia en el tipo linfomatoso. En las variedades crónica y smoldering, puede reducir la inmunodepresión y prevenir la progresión hacia formas más agresivas de ATL. En resumen, se presenta los dos primeros casos documentados de LLTA en Concepción, haciendo especial énfasis en que se trata de una neoplasia linfoide etiológicamente asociada al virus HTLV-1, que debe sospecharse frente a un paciente con o sin antecedente epidemiológico de permanencia o contacto con personas de áreas endémicas y que tenga un cuadro hematológico caracterizado por leucocitosis con presencia de linfocitos de nucleo clivado y cromatina cerebroidea, adenopatías, hepatoesple-nomegalia, compromiso cutáneo e hipercalcemia. http://www2.udec.cl/~ofem/remedica/VOL7N203/leucem.htm Laura Alejandra Rivera Boadla / 0501198910162 Karla Margarita Urbina/ 0501198905183
Mariela Matamoros Hernandez 0801-1990-18234
Encontre informacion sobre la leucemia y los factores geneticos que influyen en ella ........

Hallan nuevos genes de leucemia que confirmarían riesgo hereditario

Reseña del Artículo Científico Autores: Instituto Europeo de Investigación del Cáncer; Richard Houlston; ; revista Nature Genetics; David Grant; director científico de la entidad sin fines de lucro Leukemia Research
HALLAN NUEVOS GENES LIGADOS A UN TIPO DE LEUCEMIAQUE CONFIRMARIAN RIESGO HEREDITARIOUn grupo de investigadores halló cuatro variaciones genéticas que aumentan el peligro de contraer una de las principales formas de leucemia adulta, lo que confirma que los factores de riesgo de esta enfermedad sanguínea letal pueden heredarse.Los resultados implican que los científicos ahora conocen 10 modificaciones genéticas asociadas con la leucemia linfocítica crónica (LLC), indicó el equipo del Instituto Europeo de Investigación del Cáncer, que realizó el estudio..Los cuatro nuevos factores contribuyen a un incremento del peligro frente a esta leucemia.Qué es La LLCLa LLC es el tipo más común de leucemia entre los adultos y representa entre el 30 y el 40 por ciento de todas las formas de la enfermedad en los países occidentales.La mayoría de los diagnósticos de LLC se realiza después de los 55 años.Se caracteriza por causar un incremento lento en el número de glóbulos blancos en la médula ósea. Las células cancerosas se diseminan desde la médula hasta la sangre y también pueden afectar los ganglios linfáticos y otros órganos.Este tipo de leucemia finalmente provoca insuficiencia de la médula ósea y debilita el sistema inmunitario.Herencia: varios cambios genéticosRichard Houlston, quien dirigió el estudio, manifestó que la nueva investigación confirma la existencia de un riesgo hereditario de LLC, y muestra que no se debe sólo a un gen sino a la acumulación de varios cambios genéticos.Una persona puede portar cualquier cantidad, desde unas pocas hasta todas las variaciones genéticas identificadas con la LLC, añadió el autor del estudio publicado en la revista Nature Genetics. Cuantos más factores genéticos se porten, mayor es el riesgo de desarrollar la condición."Quienes reúnen más de 13 factores de riesgo son siete veces más proclives que la población general a generar la afección", dijo Houlston en un comunicado.Los factores de riesgo fueron identificados empleando una técnica de análisis genético que los científicos han usado anteriormente para encontrar los genes que pueden provocar cáncer de pecho, próstata, testículo, cerebro y colon, además de la leucemia infantil.El equipo evaluó los genes de 2.503 pacientes con LLC y comparó sus resultados con los de 5.789 personas saludables, en busca de diferencias en el ADN de ambas cohortes.Primero se descubrieron seis variacionesEn estudios previos, Houlston y sus colegas hallaron que los factores genéticos volvían a las personas más susceptibles a la LLC y habían descubierto seis variaciones en los genes que eran comunes entre los pacientes con la condición.Las cuatro nuevas modificaciones encontradas se suman a esos descubrimientos. El estudio reciente también reveló que el 87 por ciento de las personas con LLC tendría al menos uno de estos factores genéticos.El mayor riesgo sería la herenciaDavid Grant, director científico de la entidad sin fines de lucro Leukemia Research, que financió el estudio, expresó que esta investigación confirma algunas de las sospechas de que esta forma de leucemia sería hereditaria."Esta investigación está brindando evidencia genética de que el mayor riesgo de producir LLC puede ser heredado", agregó Grant en su informe------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------- Daniela Urteaga
La leucemia es el cáncer de la sangre que se desarrolla en la médula ósea. La médula ósea es el tejido esponjoso que se encuentra en el centro de los huesos grandes del cuerpo y que produce las tres principales células de la sangre · Glóbulos blancos:combaten las infecciones · Glóbulos rojos: transportan oxígeno · Plaqueta: detienen las hemorragias y permiten que la sangre coagule Por razones que se desconocen, la médula ósea de un niño con leucemia produce glóbulos blancos que no maduran correctamente, pero que continúan reproduciéndose. Las células sanas y normales se reproducen sólo cuando hay espacio suficiente para ellas. El cuerpo puede regular la producción de células enviando señales que indican cuándo ésta debe detenerse. En el caso de la leucemia, estas células no responden a dichas señales y se reproducen, independientemente del espacio disponible. Estas células anormales se reproducen muy rápidamente y no funcionan como glóbulos blancos sanos, cuya tarea es combatir las infecciones. Cuando los glóbulos blancos inmaduros(los blastos) comienzan a desplazar a las células sanas de la médula ósea, el niño experimenta los síntomas de la leucemia (infecciones, anemia, sangrado). La leucemia es el tipo de cáncer más común en la infancia La leucemia puede manifestarse a cualquier edad, aunque es más frecuente en los niños entre 2 y 6 años de edad. Esta enfermedad se presenta con una frecuencia ligeramente mayor en los varones que en las mujeres y es más común en niños caucásicos que en niños africano-americanos o de otras razas. La mayoría de las leucemias infantiles son trastornos genéticos adquiridos. El sistema inmunológico juega un papel importante en la protección del cuerpo contra las enfermedades, entre ellas, el cáncer. Una alteración o un defecto del sistema inmunológico puede aumentar el riesgo de desarrollar leucemia. Circunstancias tales como la exposición a ciertos virus, a factores ambientales, a sustancias químicas y a diferentes infecciones se han asociado con los daños al sistema inmunológico. Con excepción de los síndromes genéticos específicos, no se sabe mucho acerca de las causas de la leucemia infantil. Existen tres tipos principales de leucemia, incluidos los siguientes: · Leucemia linfocítica aguda (AAL): es también conocida como leucemia linfoblástica o linfoide, representa aproximadamente entre el 75 y 80 por ciento de las leucemias infantiles. En este tipo de trastorno, la afección se encuentra en los linfocitos, las células que normalmente combaten las infecciones. En los px con ALL, la médula ósea produce un exceso de linfocitos que no maduran correctamente y que desplaza a las demás células sanguíneas. Las células sanguíneas inmaduras no funcionan adecuadamente para combatir las infecciones. La ALL puede producirse en un período de días o semanas. La mayoría de los px con esta afección presenta anomalías cromosómicas. · Leucemia mielógena aguda (AML): también llamada granulocítica, mieloide o mieloblástica, representa alrededor del 20 por ciento de las leucemias infantiles. La AML es un cáncer de la sangre en el cual la médula ósea produce un exceso de granulocitos, un tipo de glóbulo blanco que normalmente combate las infecciones. En los pacientes con AML, la médula ósea produce un exceso de granulocitos que no maduran correctamente y que desplazan a las demás células sanguíneas. Las células sanguíneas inmaduras (blastos) no funcionan adecuadamente para combatir las infecciones. La AML puede producirse en un período de días o semanas. Los niños con determinados síndromes genéticos, entre ellos, el síndrome de Fanconi, el síndrome de Bloom, el síndrome de Kostmann y el síndrome de Down, tienen mayor riesgo de desarrollar AML que los demás niños. · Leucemia mielógena crónica (CML): es un cáncer de la sangre, poco frecuente en los niños, en el cual la médula ósea produce un exceso de granulocitos, un tipo de glóbulo blanco que normalmente combate las infecciones. La médula ósea produce un exceso de granulocitos que no maduran correctamente y que desplazan a las demás células sanguíneas sanas. La CML puede presentarse en un período de meses o años. En los px que tienen CML se produce un reordenamiento cromosómico específico. Parte del cromosoma 9 se fragmenta y se une al cromosoma 22; por lo tanto, se produce un intercambio de material genético entre estos dos cromosomas. Este reordenamiento cambia la posición y las funciones de determinados genes y tiene como consecuencia un crecimiento celular descontrolado. También pueden presentarse otras anomalías cromosómicas. La diferencia entre la leucemia linfocítica y la leucemia mielógena es la etapa de desarrollo de la célula madre pluripotent. La célula madre pluripotente atraviesa varias etapas de desarrollo hasta que madura como una célula funcional. La leucemia está determinada por la etapa de desarrollo en que se encuentra la célula cuando se vuelve maligna o cancerosa. Las células madre maduran como células linfoides o células mieloides. A su vez, las células linfoides maduran como linfocitos B o linfocitos T. Si la leucemia se presenta en alguna de estas células, se la denomina leucemia mielógena aguda (ALL). Si la leucemia se detecta en una etapa más avanzada del desarrollo de las células, puede clasificarse tanto como ALL de células B o ALL de células T. Cuanto más avanzada sea la etapa de maduración de las células, más difícil será el tratamiento. Las células mieloides originarán las plaquetas, los glóbulos rojos y dos tipos de glóbulos blancos específicos denominados neutrófilos y macrófagos. Existen muchas subclasificaciones para la AML. El tipo de leucemia está determinado por la etapa de desarrollo en que se encuentran las células normales cuando se convierten en células de leucemia. Debido a que la leucemia es el cáncer del tejido que produce las células sanguíneas, los síntomas iniciales generalmente se relacionan con el funcionamiento irregular de la médula ósea. Cuando se presenta la leucemia, los glóbulos blancos anormales (blastos) comienzan a reproducirse muy rápidamente, desplazan a las demás células sanas y compiten con ellas por los nutrientes y el espacio. Los síntomas más comunes de la leucemia son: · Anemia Se presenta cuando la médula no puede producir glóbulos rojos debido a la gran concentración de células en ella. Las características de un niño con anemia son su aspecto de cansancio, palidez y respiración acelerada para compensar la disminución de la capacidad de transporte de oxígeno. En un recuento sanguíneo, la cantidad de glóbulos rojos será inferior a lo normal. · Sangrado y moretones Cuando la médula no puede producir plaquetas debido a la gran concentración de células que hay en ella, pueden presentarse sangrados o moretones con mayor facilidad. En un recuento sanguíneo, la cantidad de plaquetas será inferior a lo normal, una trombocitopenia. · Infecciones recurrentes El recuento sanguíneo de un niño con leucemia puede dar una cantidad alta de glóbulos blancos, estos son inmaduros y no pueden combatir las infecciones. El niño puede haber tenido infecciones virales o bacteriales repetitivas en las dos semanas anteriores. Una persona con leucemia generalmente manifiesta los síntomas de una infección como por ejemplo, fiebre, goteo nasal y tos. · Dolor en los huesos y las articulaciones Generalmente, este dolor es consecuencia de que la médula está superpoblada y "llena". · Dolor abdominal Las células de la leucemia pueden acumularse en los riñones, el hígado y el bazo, y generar el agrandamiento de estos órganos. El dolor abdominal puede provocar que el niño pierda el apetito y peso. · Inflamación en los ganglios linfáticos Puede presentar inflamación en los ganglios linfáticos que se encuentran debajo de los brazos, la ingle, el pecho y el cuello. Las células de la leucemia pueden acumularse en los ganglios y provocar una inflamación. · Disnea En los casos de ALL de células T, las células tienden a aglomerarse alrededor del timo. Esta masa de células en el centro del pecho puede causar dolor y dificultad para respirar (disnea). La sibilancia, la tos o el dolor al respirar requieren de atención médica inmediata. En los casos de ALL y AML, estos síntomas pueden manifestarse de forma repentina y en cuestión de días o semanas. En los casos de CML, estos síntomas se desarrollan lentamente durante meses o años. Es importante comprender que los síntomas de la leucemia pueden parecerse a los de otros trastornos de la sangre o demás problemas médicos. Los síntomas mencionados son los más frecuentes; no obstante, no se incluyen todos los síntomas posibles. Cada niño puede experimentar los síntomas de una forma diferente. Siempre consulte al médico de su hijo para obtener un diagnóstico. Además del examen físico y la historia médica completa, los procedimientos para el diagnóstico de la leucemia pueden incluir: · Aspiración y biopsia de la médula ósea · Recuento sanguíneo completo (complete blood count, CBC) · Análisis de sangre adicionales . · Tomografía computarizada · Resonancia magnética nuclear (RMN) · Radiografía · Ecografía · Biopsia del ganglio linfático. · Punción raquídea (punción lumbar) El tratamiento específico para la leucemia será determinado por el médico basándose en lo siguiente:
  • La edad del px, su estado general de salud y su historia médica.
  • Qué tan avanzada está la enfermedad.
  • La tolerancia del px a ciertos medicamentos, procedimientos o terapias.
  • Sus expectativas para la evolución de la enfermedad.
  • Su opinión o preferencia.
Generalmente, el tratamiento comienza cuando se presentan síntomas como por ejemplo, la anemia, el sangrado o las infecciones. Además, (solo o en combinación): el tratamiento de la leucemia puede incluir
  • Quimioterapia.
  • Medicamentos o quimioterapia por vía intratecal
  • Radioterapia.
  • Trasplante de médula ósea.
  • Terapia biológica.
  • Antibióticos (para prevenir y tratar infecciones).
  • Seguimiento médico continuo (para determinar la respuesta al tratamiento, controlar sus efectos secundarios y detectar la reaparición de la enfermedad).
Existen varias etapas en el tratamiento de la leucemia, entre ellas, las siguientes: · Inducción - Combinación de quimioterapia o radiación y medicamentos que se administra para detener el proceso de producción de células anormales por parte de la médula ósea. El objetivo de esta etapa es impedir la producción de células de la leucemia. Esta fase puede durar aproximadamente un mes, y puede repetirse si no se alcanza el objetivo. · Intensificación - Tx continuo aun cuando las células de la leucemia no se visualizan. Las células de la leucemia pueden no visualizarse en un análisis de sangre o en un examen de médula ósea; sin embargo, es posible que aún estén en el cuerpo. · Mantenimiento - Etapa que mantiene a la médula ósea libre de leucemia a través de una quimioterapia constante menos intensa y de mayor duración. Esta fase puede durar desde meses hasta varios años. Se requieren visitas regulares al médico para controlar la respuesta al tratamiento, controlar sus efectos secundarios y detectar la reaparición de la enfermedad. · Recaída - Pueden ocurrir recaídas si la terapia es muy agresiva. La recaída significa que la médula ósea comienza nuevamente a producir células anormales. Puede producirse durante cualquier etapa del tratamiento o incluso meses o años después de que el tratamiento JULIO EDUARDO MENDIETA

La leucemia es un grupo de enfermedades malignas de la médula ósea (cáncer hematológico[1] ) que provoca un aumento incontrolado de leucocitos (glóbulos blancos) en la médula ósea. Ciertas proliferaciones malignas de glóbulos rojos se incluyen entre las leucemias (eritroleucemia).[2] Clasificación
  • Existen distintos tipos de clasificación, en función del criterio que se utilice para ello.
- En función de la población celular afectada:
  1. Leucemia mieloide crónica (LMC) incluida dentro de los síndromes mieloproliferativos crónicos.
  2. Leucemia linfoide crónica (LLC) incluida dentro de los síndromes linfoproliferativos y equiparable al linfoma linfocítico.
  3. Leucemia linfoide aguda o Leucemia Linfoblástica (LLA)
  4. Leucemia mieloide aguda o Leucemia Mieloblástica (LMA)
  5. Leucemia mielógena (LM)
Además de linfomas no Hogdkin leucemizados, es decir, con la presencia de células linfomatosas en la sangre periférica, como sucede en la Tricoleucemia. - En función de la gravedad de la patología:
  1. Aguda: en este caso, se da un aumento muy rápido de las células sanguíneas inmaduras. Estas células no realizan las funciones sanguíneas necesarias, y ocupan un espacio que permitiría el desarrollo de las células maduras. Es muy importante que el tratamiento sea precoz ya que si no la progresión celular y la dispersión de las células malignas puede conducir a que la leucemia llegue a otros órganos corporales. Esta forma de leucemia es la más común en niños.
  2. Crónica: en esta afección, se producen demasiados glóbulos blancos maduros pero anormales. Progresa durante meses o años, por lo que no siempre se administra el tratamiento inmediatamente, sino que a veces se monitoriza la situación para ver cual es el momento más efectivo para la terapia. Aunque pueden ocurrir en cualquier grupo de edad, la leucemia crónica ocurre más a menudo en personas mayores.

Los signos y síntomas

Los daños en la médula ósea, a modo de desplazar a las células normales de la médula ósea con un mayor número de glóbulos blancos inmaduros, se traduce en una falta de plaquetas en la sangre, que son importantes en el proceso de coagulación sanguínea. Esto significa que las personas con leucemia pueden fácilmente desarrollar moretones, sangrado excesivo o hemorragias de tipo pinchazo (petequias) Los glóbulos blancos, que están implicados en la lucha contra los patógenos, pueden ser suprimidos o disfuncionales. Esto podría causar que el sistema inmune del paciente sea incapaz de luchar contra una infección simple o se encuentre débil para poder atacar a las células de otro organismo. Debido a que la leucemia impide que el sistema inmunitario funcione con normalidad, algunos pacientes experimentan infecciones frecuentes, que van desde las amígdalas infectadas, llagas en la boca, diarrea, neumonía o infecciones oportunistas. Por último, la deficiencia de glóbulos rojos produce anemia, que puede causar disnea y palidez. Algunos pacientes experimentan otros síntomas. Estos síntomas pueden incluir náuseas, fiebre, escalofríos, sensación de fatiga, sudores nocturnos y otros síntomas parecidos a la gripe. Algunos pacientes experimentan náuseas o sensación de plenitud debido al agrandamiento del hígado y el bazo, lo que puede resultar en la pérdida de peso involuntaria. Si las células leucémicas invaden el sistema nervioso central, pueden ocurrir síntomas neurológicos (sobre todo dolores de cabeza). Todos los síntomas asociados con la leucemia pueden ser atribuidos a otras enfermedades. En consecuencia, la leucemia es siempre diagnosticada mediante pruebas médicas. La palabra leucemia, que significa "sangre blanca", se deriva de la alta cantidad de glóbulos blancos que la mayoría de los pacientes de leucemia tienen antes del tratamiento. El elevado número de células blancas en la sangre es evidente cuando se observa una muestra de sangre afectada bajo el microscopio. Con frecuencia, estas células blancas extra son inmaduras o disfuncionales. El excesivo número de células también puede interferir con el nivel de otras células, causando un desequilibrio perjudicial en la proporción de la sangre. Algunos pacientes con leucemia no tienen una alta cantidad de glóbulos blancos visibles durante un recuento sanguíneo normal. Esta condición menos común se llama aleucemia. La médula ósea contiene las células cancerosas aún blancas de la sangre que perturban la producción normal de células sanguíneas. Sin embargo, las células leucémicas se alojan en la médula en lugar de entrar en el torrente sanguíneo, donde serían visibles en un análisis de sangre. Para un paciente aleucémico, el recuento de glóbulos blancos en la sangre puede ser normal o baja. La aleucemia puede ocurrir en cualquiera de los cuatro tipos principales de leucemia, y es particularmente común en la leucemia de células pilosas.

Causas

No hay una única causa conocida por todos los diferentes tipos de leucemia que existen. Las causas conocidas, y que no los factores dentro del control de la persona promedio, representan relativamente pocos casos. [13] En leucemias distintas que puedan tener diferentes causas. Leucemia, al igual que otros tipos de cáncer, es el resultado de mutaciones somáticas en el ADN. Ciertas mutaciones se producen mediante la activación de oncogenes leucemia o desactivar los genes supresores de tumores, y con ello alterar la regulación de la muerte celular, la diferenciación o división. Estas mutaciones pueden ocurrir espontáneamente o como resultado de la exposición a la radiación o sustancias cancerígenas, y es probable que la influencia de factores genéticos [14]. Entre los adultos, las causas conocidas son naturales y artificiales de radiación ionizante, algunos virus como el virus linfotrópico T humano, y el benceno algunos productos químicos, en particular los agentes alquilantes y quimioterapia para enfermedades anteriores. [15] [16] [17] El consumo de tabaco Los estudios se asocia con un pequeño aumento en el riesgo de desarrollar leucemia mieloide aguda en adultos. [15] de cohortes y de casos y controles han relacionado la exposición a algunos productos petroquímicos y tintes para el cabello con el desarrollo de algunas formas de leucemia. Unos pocos casos de transmisión materno-fetal han sido reportados. [15] La dieta tiene muy poco o ningún efecto, a pesar de comer más verduras puede conferir un beneficio protector pequeños [13]. Los virus también han sido vinculados a algunas formas de leucemia. Los experimentos en ratones y otros mamíferos han demostrado la pertinencia de los retrovirus de la leucemia y retrovirus humanos también han sido identificados. El primer retrovirus humano identificado fue el virus linfotrópico T humano o HTLV-1, se sabe que causa la leucemia de células T [18]. Algunas personas tienen una predisposición genética hacia la leucemia en desarrollo. Esta predisposición se demuestra por las historias familiares y los estudios de gemelos. [15] Las personas afectadas pueden tener un solo gen o genes múltiples en común. En algunos casos, las familias tienden a desarrollar el mismo tipo de leucemia que los demás miembros; en otras familias, las personas afectadas pueden desarrollar formas diferentes de leucemia o cánceres relacionados con la sangre [15]. Además de estas cuestiones genéticas, las personas con anomalías cromosómicas o ciertas enfermedades genéticas otras tienen un mayor riesgo de leucemia. [16] Por ejemplo, las personas con síndrome de Down tienen un riesgo significativamente mayor de desarrollar formas de leucemia aguda y la anemia de fanconi es una factor de riesgo de desarrollar leucemia mieloide aguda [15]. Si la radiación no ionizante leucemia causas ha sido estudiado durante varias décadas. La Agencia Internacional de Investigaciones sobre el cáncer de expertos del grupo de trabajo realizó una revisión detallada de todos los datos estáticos y de frecuencias extremadamente bajas de energía electromagnética, que se produce de forma natural y en asociación con la generación, transmisión y uso de la energía eléctrica. [19] Llegaron a la conclusión de que hay pruebas limitadas de que los altos niveles de los campos magnéticos ELF (pero que no sean eléctricos) campos podría causar leucemia infantil. La exposición a campos magnéticos de ELF significativa podría dar lugar a un doble riesgo excesivo para la leucemia de los niños expuestos a estos altos niveles de campos magnéticos. [19] Sin embargo, el informe también dice que las deficiencias metodológicas y sesgos en es tos estudios probablemente hayan hecho que el riesgo de ser exagerada [19]. No hay evidencia de una relación con la leucemia u otro tipo de tumor maligno en los adultos se ha demostrado [19]. Dado que la exposición a tales niveles de ELF es relativamente poco común, la Organización Mundial de la Salud concluye que la exposición de ELF, si fuera posterior demostrado ser causal, que sólo representan el 100 a 2400 casos en todo el mundo cada año, lo que representa 0,2 a 4,95% de la incidencia total para ese año [20].

Melissa Matamoros

0801199018235

Nuevos hallazgos sobre leucemia infantil

Descubren que una mutación genética origina este tipo de cáncer. El hallazgo abre el camino a nuevos y mejores tratamientos

Durante mucho tiempo la identificación de las células que provocan la **leucemia**, había sido uno de los grandes misterios para los investigadores delcáncer. Aunque se conocía que el factor causal era primordialmente de tipo genético, recientemente se realizó un importante hallazgo que ha abierto nuevas esperanzas al tratamiento de la leucemia infantil, —el tipo más común de cáncer en niños y adolescentes—. Los avances médicos en el tratamiento de esta enfermedad, que hasta hace poco era considerada mortal, han sido enormes, al punto de que en la actualidad, se habla de una tasa de supervivencia que alcanza el 80% en los casos de leucemia linfoblástica aguda, el tipo de leucemiamás frecuente en niños. Gracias a un estudio realizado conjuntamente por científicos de la Universidad de Oxford, el hospital infantil Great Ormond Street de Londres y la Asociación de investigación médica Cancer Research, se ha dado un paso importante en la lucha contra la leucemia infantil al descubrir “el origen” de esta enfermedad. Los resultados de dicha investigación fueron recientemente publicados en la revista científica estadounidense "Science". El hallazgo se dio tras el seguimiento del caso de dos gemelas de cuatro años de edad, residentes en el sur de Inglaterra, de las cuales una estaba sana y la otra afectada por éste tipo de cáncer. Aunque ambas tenían células preleucémicas, sólo una de ellas desarrolló la enfermedad. Los científicos descubrieron que una mutación genética es la responsable del origen de la leucemia infantil y explicaron que “el desarrollo del cáncer de las células sanguíneas en la infancia, requiere que un "reducido pero crucial grupo de células" sufra dos mutaciones”. La primera de ellas se produce durante el primer periodo de gestación y la segunda durante los primeros meses de vida del niño. Según explican los expertos, esta segunda modificación genética podría ser desencadenada por una infección común (tal como un resfrío), que transformaría las células preleucémicas en células malignas resistentes a la quimioterapia. Según indica el estudio, “el 1% de los niños tienen células preleucémicas, pero de éstos, un número muy reducido sufre la segunda y peligrosa mutación”. Este descubrimiento es alentador para la comunidad científica, pues abre el camino a la investigación de tratamientos más cortos, menos agresivos y con menos efectos secundarios, que buscarán atacar únicamente a las células malignas. Ahora el nuevo reto de la oncología pediátrica, no es sólo curar elcáncer, sino brindar la mejor calidad de vida posible a los niños que padecen ésta enfermedad.

Ana LOurdes Mejia 0801198808582

patologia sistemica

Leucemia y enbarazo

Puede una mujer quedar embarazada teniendo leucemia?

Una mujer enferma de leucemia difícilmente quedará embarazada, entre otras razones porque está muy enferma, ingresada y la quimioterapia tiene como uno de sus efectos no deseables la esterilidad". (esterilidad temporal).

Es decir, físicamente no hay impedimento para un embarazo, pero la quimioterapia que se va a administrar para tratar la enfermedad puede impedir el embarazo o producir problemas, tanto en la madre como en el posible feto, así que lo mejor es abstenerse de intentar un embarazo.

¿Qué pasa si, estando embarazada, se diagnostica una leucemia?

Hay dos posibilidades:

1 - Si se diagnostica en el primer trimestre de embarazo:

=

  • El embarazo no debe seguir adelante. La quimioterapia en esos primeros meses afectaría al feto impidiendo su normal desarrollo.
  • Normalmente hay un aborto espontáneo por los problemas de coagulación (pocas plaquetas en la sangre de la madre) que la leucemia puede estar provocando. En caso que no sea espontáneo, se practica un aborto controlado en el hospital.

=

2 - Si se diagnostica más tarde del primer trimestre:

=

  • No hay ningún problema para el feto. Se trata a la enferma con quimioterapia y, cuando el feto está maduro (aproximadamente a los 8 meses) se procede a la inducción al parto.
  • Supongo (este extremo no lo comenté con la doctora) que se quiere evitar a la madre los riesgos de un parto a los 9 meses ya que haciéndolo inducido, todo es controlado por los médicos, reduciendo los riesgos de complicaciones.

=

¿Que pasa si el enfermo de leucemia es el padre?

La situación no es tan complicada. El único problema que podría haber es que las relaciones sexuales que producen el embarazo tengan lugar durante el tratamiento del padre con quimioterapia.

La quimioterapia en el padre puede afectar al esperma, y éste podría provocar una formación del feto incorrecta, por tanto NO debe haber ningún intento de producir un embarazo en esta situación

http://www.guizeb.com/leucemia/embarazo.htm

El predominio de la leucemia asociada embarazo es aproximadamente 1 caso fuera de 10.000 embarazos. Esta ocurrencia rara imposibilita conducir de estudios grandes, anticipados para examinar ediciones del diagnóstico, de la gerencia y del resultado. El tratamiento de una mujer embarazada con leucemia se puede asociar a resultado fetal adverso severo incluyendo muerte y malformaciones, y por lo tanto plantea un desafío difícil para el paciente y el médico de asistencia. La quimioterapia durante el 1r trimestre se asocia a un riesgo creciente para las malformaciones congénitas. Sin embargo, este riesgo disminuye mientras que el embarazo avanza. Cuando la leucemia aguda se diagnostica durante el 1r trimestre, los pacientes deben ser puntualmente similares tratado a los pacientes no embarazadas. Sin embargo, la terapia de inducción agresiva debe seguir el fin del embarazo. Cuando la diagnosis se hace más adelante en embarazo que el régimen estándar de la quimioterapia debe ser considerado y el fin del embarazo no es generalmente obligatorio. Sin embargo, la madre y el feto deben estar bajo observación cercana y la salida se debe posponer a un período non-cytopenic. La leucemia mielógena crónica asociada embarazo (CML) se puede tratar con interferón a través del embarazo sin aumento evidente en resultado fetal adverso. En el caso muy raro de la leucemia linfocítica crónica (CLL) durante el tratamiento del embarazo puede ser retrasado generalmente hasta después de salida.

http://www.molecularstation.com/es/research/how-i-treat-acute-and-chronic-leukemia-in-pregnancy-18472198.html

Aryuri Garcia: Patologia sistemica

LEUCEMIAS La leucemia es un cáncer de los glóbulos blancos. Los glóbulos blancos ayudan a su organismo a combatir las infecciones. Las células sanguíneas se forman en la médula ósea. Sin embargo, en la leucemia la médula ósea produce glóbulos blancos anormales. Estas células reemplazan a las células sanguíneas sanas y dificultan que la sangre cumpla su función. La leucemia puede desarrollarse rápida o lentamente. La leucemia crónica crece lentamente. En la leucemia aguda las células son muy anormales y su número aumenta rápidamente. Los adultos pueden tener cualquiera de estos tipos; los niños con leucemia, generalmente, sufren del tipo agudo. Algunas leucemias, con frecuencia, puede curarse. Otras, son difíciles de tratar pero pueden controlarse. Los tratamientos pueden incluir quimioterapia, radioterapia y trasplante de células madre. Aún si los síntomas desaparecen, usted podría necesitar tratamiento para prevenir una recaída Hay diversos tipos de leucemia, incluyendo: Leucemia linfocitica aguda: En la leucemia linfocítica aguda (LLA), hay demasiados tipos específicos de glóbulos blancos llamados linfocitos o linfoblastos. Los posibles factores de riesgo para la LLA incluyen ser hombre, ser blanco, tener más de 70 años, tratamiento previo con quimioterapia o exposición a radiación. Los síntomas de la LLA incluyen:
  • Debilidad o cansancio
  • Fiebre
  • Fácil aparición de moretones o sangrado
  • Sangrado debajo de la piel
  • Dificultad para respirar
  • Pérdida de peso o pérdida del apetito
  • Dolor en los huesos o en el estómago
  • Dolor o sensación de llenura debajo de las costillas
  • Protuberancias indoloras en el cuello, las axilas, el estómago o la ingle
Las pruebas de sangre y de médula ósea diagnostican la LLA. Los tratamientos pueden incluir quimioterapia, radioterapia, trasplantes de células madre y terapia inmune específica. Aún si los síntomas desaparecen, usted podría necesitar tratamiento para prevenir una recaída. Leucemia mielogena aguda: En la leucemia mielógena aguda (LMA), hay demasiados tipos específicos de glóbulos blancos llamados linfocitos o mieloblastos. La LMA es el tipo más común de leucemia aguda en adultos. Este tipo de cáncer generalmente empeora rápidamente si no es tratado. Los posibles factores de riesgo incluyen el tabaquismo, tratamiento previo con quimioterapia y exposición a radiación. Los síntomas de la LMA incluyen:
  • Fiebre
  • Dificultad para respirar
  • Fácil aparición de moretones o sangrado
  • Sangrado debajo de la piel
  • Debilidad o cansancio
  • Pérdida de peso o pérdida del apetito
Los exámenes de sangre y de la médula ósea diagnostican la LMA. Los tratamientos pueden incluir quimioterapia, radioterapia, trasplantes de células madre y terapia inmune específica. Aún si los síntomas desaparecen, usted podría necesitar tratamiento para prevenir una recaída. Leucemia linfocitica crónica LC es la segunda forma más común de leucemia en adultos. A menudo ocurre durante o después de la edad madura y rara vez se presenta en niños. Por lo general la LLC no causa ningún síntoma en absoluto. Si usted tiene síntomas, éstos pueden incluir:
  • Hinchazón indolora de los ganglios linfáticos en el cuello, las axilas, el estómago o la ingle
  • Sentirse muy cansado
  • Dolor o sensación de llenura debajo de las costillas
  • Fiebre e infección
  • Pérdida de peso
Las pruebas de sangre, médula ósea y los ganglios linfáticos diagnostican la LLC. Su médico podría elegir sólo observarlo hasta que usted presente síntomas. Los tratamientos incluyen radioterapia, quimioterapia, cirugía para extirpar el bazo e inmunoterapia específica. Leucemia mielogena crónica: En la leucemia mielógena crónica (LMC), hay demasiados tipos específicos de glóbulos blancos llamados granulocitos. A veces, la LMC no causa ningún síntoma en absoluto. Si usted tiene síntomas, éstos pueden incluir:
  • Sentirse muy cansado
  • Pérdida de peso
  • Sudores nocturnos
  • Fiebre
  • Dolor o sensación de llenura debajo de las costillas en el lado izquierdo
Las pruebas de sangre y de médula ósea diagnostican CML. Los tratamientos incluyen quimioterapia, radioterapia, trasplantes de células madre, la infusión de linfocitos de donantes después de trasplantes de células madre, terapia inmunológica o cirugía para extirpar el bazo. . FUENTE: NIH: Instituto Nacional del Cáncer Fármacos con anticuerpos ayudan a pacientes con cierta leucemia
NUEVA YORK (Reuters Health) - Muchos jóvenes con leucemia mieloide aguda (LMA) mejoran con el agregado de gemtuzumab ozogamicina (GO) a la quimioterapia habitual, según publica Journal of Clinical Oncology. Y el tratamiento con GO produce "baja toxicidad extra", afirma el equipo del doctor Alan K. Burnett, de la Escuela de Medicina de la Cardiff University en el Reino Unido, lo que sugiere que sería "viable" utilizar una dosis más alta de GO. Los pacientes más jóvenes con LMA viven cada vez más gracias a la quimioterapia más agresiva y mejor atención de la pancitopenia que provoca el tratamiento. Intensificar la quimioterapia podría causar un nivel inaceptable de toxicidad, pero los autores agregan que los fármacos con anticuerpos dan la posibilidad de brindar un tratamiento más efectivo sin toxicidad significativa. El GO es un inmunoconjugado entre CD33, un anticuerpo que expresan con frecuencia las células de la leucemia, y la caliqueamicina, una sustancia activa contra las células tumorales. El fármaco, que antes Wyeth comercializaba como Mylotarg, tiene un pasado complicado. Fue aprobado en mayo del 2000 dentro del programa acelerado de aprobación farmacológica de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés), que exige ensayos posteriores a la aprobación para verificar los beneficios. El verano pasado, Wyeth lo retiró del mercado de Estados Unidos a pedido de la FDA luego de que los resultados de un ensayo causara más preocupación por su seguridad (en especial, un aumento de la enfermedad venooclusiva) y no demostrara beneficios. En el ensayo internacional MRC AML15, 1113 pacientes con LMA sin tratar, en su mayoría menores de 60 años, recibieron al azar una dosis de 3 mg/m2 de GO el primer día de inducción, o no, más uno de tres tratamientos de inducción. Los pacientes recibieron daunorubicina y citarabina; o citarabina, daunorubicina y etoposida; o fludarabina, citarabina, factor estimulante de colonias granulocíticas e idarubicina. Durante la remisión, otro grupo de 948 pacientes recibió amsacrina, citarabina y etoposida o citarabina en alta dosis, con o sin GO. La inducción con GO no causó una mejoría significativa en la supervivencia general y, cuando el fármaco se agregó durante la terapia de consolidación, no redujo el riesgo de recaídas ni mejoró la supervivencia. Tampoco mejoró la supervivencia con GO después de la recaída. Pero cuando el equipo estudió a cada paciente según su estado citogenético, aquellos con un perfil favorable -mutaciones t(8;21), t(15;17) o inv(16)- obtuvieron un beneficio en la supervivencia "altamente significativo" con la inducción con GO. Para esos pacientes, la supervivencia a cinco años fue del 79 por ciento, comparada con el 51 por ciento con y sin GO. Los pacientes con mutaciones de bajo riesgo no mejoraron con la inducción con GO, mientras que los beneficios en los pacientes con riesgo intermedio no fueron significativos. El tratamiento con GO también benefició a los pacientes más jóvenes. Un análisis más detallado reveló que la supervivencia a cinco años del 70 por ciento de los pacientes de riesgo intermedio aumentaría un 10 por ciento. También se beneficiaron los pacientes con LMA con factor de unión central (FUC). "Aunque esto podría considerarse evidencia para un nuevo estándar de atención, se necesitan estudios que lo confirmen, en especial sobre leucemia con FUC", escribe el equipo. "Se están realizando también estudios sobre pacientes mayores", añadieron los autores. "Los oncocientíficos no deberían esperar los mismos resultados en todos los pacientes con una entidad morfológicamente clasificada como LMA, en especial cuando se usan agentes moleculares", escribe en un editorial el doctor Farhad Ravandi, del Centro del Cáncer MD Anderson, de la University of Texas en Houston. Ravandi agregó que estos resultados deberían usarse para "comprender mejor la diversidad de la LMA y diseñar las terapias individualizadas para los subgrupos de LMA". FUENTE: Journal of Clinical Oncology, 2010 Bibliografia: http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/leukemia.html http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/news/fullstory_107237.html
–Stephanie Maria Castillo Castellanos(0501199002942)Patología sistémica
La leucemia La leucemia es cáncer que comienza en el tejido que forma la sangre. Para entender el cáncer, es útil saber cómo se forman los glóbulos normales de la sangre. Células leucémicas En una persona con leucemia, la médula ósea produce glóbulos blancos (leucocitos) anormales. Las células anormales son células leucémicas. A diferencia de las células sanguíneas normales, las células leucémicas no mueren cuando deberían morir. Estas se aglomeran alrededor de los leucocitos, de los glóbulos rojos (eritrocitos) y plaquetas. Esto dificulta el funcionamiento de las células sanguíneas normales. Tipos de leucemia Los tipos de leucemia pueden agruparse según la rapidez con la que la enfermedad avanza y empeora. La leucemia puede ser crónica (la cual normalmente empeora en forma lenta) o aguda (la cual empeora rápidamente). ·Leucemia crónica: Al principio de esta enfermedad, las células leucémicas pueden todavía realizar algunas de las funciones de los leucocitos normales. Es posible que al principio las personas no tengan ningún síntoma. Los médicos suelen descubrir la leucemia crónica durante los exámenes de rutina; antes de la aparición de cualquier síntoma. Empeora lentamente, a medida que aumenta el número de células leucémicas en la sangre, las personas empiezan a presentar síntomas, como ganglios linfáticos inflamados o infecciones. Cuando los síntomas aparecen, por lo general son leves al principio y empeoran poco a poco. ·Leucemia aguda: Las células leucémicas no pueden realizar ninguna de las funciones de los leucocitos normales. El número de células leucémicas aumenta rápidamente. La leucemia aguda suele empeorar en forma rápida. Los tipos de leucemia pueden agruparse también según el tipo de leucocito afectado. La leucemia que afecta a las células linfoides se llama linfoide, linfocítica o linfoblástica. La leucemia que afecta a las células mieloides se llama mieloide, mielógena o mieloblástica. Hay cuatro tipos comunes de leucemia. ·Leucemia linfocítica crónica (LLC): Afecta a las células linfoides y es por lo general de crecimiento lento. Hay más de 15 000 casos nuevos de leucemia cada año. A menudo, las personas que son diagnosticadas con esta enfermedad son mayores de 55 años. Casi nunca afecta a niños. ·Leucemia mieloide crónica (LMC): Afecta a células mieloides y por lo general es de crecimiento lento al principio. Hay aproximadamente 5 000 casos nuevos de leucemia cada año. Afecta principalmente a adultos. ·Leucemia linfocítica (linfoblástica) aguda (LLA): Afecta a células linfoides y es de crecimiento rápido. Hay más de 5 000 casos nuevos de leucemia cada año. La LLA es el tipo de leucemia más común entre niños pequeños. También afecta a adultos. ·Leucemia mieloide aguda (LMA): Afecta a células mieloides y es de crecimiento rápido. Hay más de 13 000 casos nuevos de leucemia cada año. Afecta tanto a adultos como a niños. Factores de riesgo Los factores de riesgo pueden variar según los distintos tipos de leucemia. Radiación: Las personas expuestas a concentraciones muy altas de radiación son mucho más propensas a padecer leucemia mieloide aguda, leucemia mieloide crónica o leucemia linfocítica aguda. ·Explosiones de bomba atómica: Las explosiones de bombas atómicas produjeron concentraciones muy altas de radiación (como las explosiones de Japón en la Segunda Guerra Mundial). Las personas, especialmente los niños, que sobreviven explosiones de bombas atómicas tienen un riesgo mayor de leucemia. ·Radioterapia: Otra fuente de exposición a altas concentraciones de radiación es el tratamiento médico para el cáncer y otras enfermedades. La radioterapia puede aumentar el riesgo de leucemia. ·Rayos X de diagnóstico: Los rayos X dentales y otros estudios de rayos X de diagnóstico (como las TC) exponen a las personas a concentraciones mucho más bajas de radiación. Actualmente se desconoce si esta concentración baja de radiación en niños y adultos se relaciona con la leucemia. Los investigadores están estudiando si la administración de muchos estudios con rayos X puede aumentar el riesgo de padecer leucemia. Ellos están estudiando también si las tomografías computarizadas durante la infancia están asociadas a un mayor riesgo de padecer leucemia. Tabaquismo: El fumar cigarrillos aumenta el riesgo de padecer leucemia mieloide aguda. Benceno: La exposición al benceno en el lugar de trabajo puede causar leucemia mieloide aguda. Éste puede causar también leucemia mieloide crónica o leucemia linfocítica aguda. El benceno se usa ampliamente en la industria química. También se encuentra en el humo del tabaco y en la gasolina. Quimioterapia: Los pacientes con cáncer que son tratados con ciertos tipos de fármacos para combatir el cáncer algunas veces más tarde presentan leucemia mieloide aguda o leucemia linfocítica aguda. Por ejemplo, el tratamiento con fármacos conocidos como agentes alquilantes está asociado a una pequeña posibilidad de padecer leucemia aguda más tarde. Síndrome de Down y algunas otras enfermedades hereditarias: El síndrome de Down y algunas otras enfermedades hereditarias pueden aumentar el riesgo de padecer leucemia aguda. Síndrome mielodisplásico y algunos otros trastornos de la sangre: Las personas con ciertos trastornos sanguíneos tienen un mayor riesgo de padecer leucemia mieloide aguda. Virus de la leucemia de células T humanas tipo I (HTLV-I): Las personas con infección de HTLV-I tienen mayor riesgo de un tipo de leucemia poco común conocido como leucemia de células T en adultos. Si bien el virus HTLV-I puede causar esta enfermedad poco común, la leucemia de células T en adultos y otros tipos de leucemia no son contagiosos. Antecedentes familiares de leucemia: Es raro que más de una persona en una familia tenga leucemia. Cuando esto sucede, lo más probable es que se trate de leucemia linfocítica crónica. No obstante, sólo pocas personas con leucemia linfocítica crónica tienen a su padre, madre, hermano. Síntomas Los síntomas comunes de la leucemia crónica o aguda pueden ser los siguientes: · Ganglios linfáticos inflamados que, con frecuencia, no duelen (especialmente los ganglios linfáticos en el cuello y en las axilas) · Fiebres o sudores nocturnos · Infecciones frecuentes · Debilidad o cansancio · Sangrado y facilidad para magullarse (sangrado de encías, manchas de color morado en la piel o pequeños puntos rojos bajo la piel) · Hinchazón o molestia en el abdomen · Pérdida de peso por razones desconocidas · Dolor en los huesos o articulaciones Por lo general, estos síntomas no se deben al cáncer. Una infección u otros problemas de salud pueden también causar estos síntomas. Diagnostico Durante el examen, anomalías tales como agrandamiento del bazo del hígado o los ganglios linfáticos puede ser detectado, lo que provocó una mayor investigación. Una prueba de laboratorio llamada hemograma completo encontraría blastos en la sangre, lo que sugiere un diagnóstico de leucemia. Esta prueba puede revelar que el paciente tiene leucemia, pero se requieren exámenes adicionales para determinar el tipo. Para determinar el tipo de leucemia, el médico toma una muestra de la médula ósea. Esto se realiza mediante la inserción de una aguja en un hueso (Por lo general el hueso de la cadera) y la extracción de una muestra de la médula. Estas células se examinan bajo un microscopio, lo que permite al médico para determinar qué células es anormal, y si se trata de una leucemia aguda o crónica. Se puede también será necesario realizar una punción lumbar (punción espinal) para determinar si las células leucémicas han entrado en la médula espinal. Esta decisión es depende del tipo de leucemia y los síntomas del paciente. Tratamiento Las leucemias agudas deben ser tratadas rápidamente. El objetivo del tratamiento es inducir la remisión, lo que significa que hay pruebas de que las células leucémicas, y el cuerpo vuelve a la normalidad. Una vez esto se logra, los pacientes suelen recibir tratamiento adicional para evitar que un recidiva (retorno de la enfermedad), que se llama terapia de consolidación. Las leucemias crónicas no deben ser tratados de inmediato, en función de los síntomas al momento del diagnóstico. Se ha pensado en el pasado que las enfermedades crónicas leucemias no podía ser curada, pero esta forma de pensar ha cambiado con la desarrollo de nuevas terapias.  http://es.oncolink.org/types/article.cfm?c=8&s=70&ss=760&id=8322 http://www.cancer.gov/espanol/tipos/necesita-saber/leucemia/page Karen Nicolly Lobo Patologia Sistemica. Anabel Ambrosia Girón López Introduccion Revisando la publicación de la investigación realizada sobre la leucemia linfoblastica aguda . Caracteristicas al diagnostico en 100 niños encontramos que es muy completa en sus hallazgos, los cuales describe las formas de presentación que permiten la sospecha de dicha patología. Estudio retrospectivo durante 6 años, evaluándose las historias clínicas de 100 niños tratados en la Republica Chilena. La leucemia se presenta como una mezcla de varios sindromes anémica, febril, hemorrágico, tumoral y dolor oseo. Los resultados son muy significativos y en resumen podemos observar que una historia clínica un examen físico detallado, con un examen de hemograma bien interpretado permiten sospechar el diagnostico de leucemia linfoblastica aguda en la mayoría de los casos y la confirmación del diagnostico con su mielograma respectivo. Esta patología tiene una alta probabilidad de curación y depende de que el diagnostico sea precoz y el tratamiento adecuado y oportuno. Revista chilena de pediatría versión impresa































































































































































































































































































































































































































































































ISSN 0370-4106 Rev. chil. pediatr. v.70 n.4 Santiago jul. 1999 doi: 10.4067/S0370-41061999000400004

Leucemia linfoblástica aguda.

Características al diagnóstico en 100 niños


Myriam Campbell B.1; Myriam Ferreiro C.2; Juan Tordecilla C.1, Pilar Joannon S.1; Carlos Rizzardini L.1; Natalie Rodríguez Z.3


Resumen
Objetivo:







El objetivo es comunicar los hallazgos al diagnóstico en niños con LLA, describiendo las formas de presentación que permiten sospechar esta entidad. Pacientes y método: revisión retrospectiva de las fichas clínicas de 100 niños tratados en el Hospital Roberto del Río entre enero 1992 y junio 1998. Resultados: 62% varones, incidencia peak entre 1-6 años (60%). El tiempo medio antes del diagnóstico fue 2,5 semanas. Los síntomas más frecuentes son compromiso del estado general (81%), palidez (66%), fiebre (60%), dolor óseo (30%) y púrpura (24%). Los hallazgos más comunes en el examen físico: hepatomegalia (71%), adenomegalia (71%), esplenomegalia (24%). El hemograma es siempre anormal con anemia (90%), trombocitopenia (72%), neutropenia (62%) y/o linfoblastos (67%). Muchos pacientes debutan con una mezcla de síndromes (anémico, febril, tumoral, dolor óseo) y sólo 23 fueron monosintomáticos (todos con neutropenia). Conclusión: Una anamnesis y examen físico detallados, junto a una adecuada interpretación del hemograma, permiten al pediatra sospechar esta enfermedad, la que actualmente tiene alta probabilidad de curación. (Palabras clave: leucemia linfoblástica aguda, niños, diagnóstico.) La leucemia linfoblástica aguda (LLA) es la neoplasia más frecuente en la infancia, correspondiendo a 32-35% del total de cánceres, con una incidencia anual de 2,5 a 3 casos por cada 100 000 niños menores de 15 años1. En el país esto equivale a 100-120 casos nuevos al año. En los últimos 20 años ha habido un notable avance en la posibilidad de curar a estos pacientes, llegando la sobrevida libre de eventos (SLE) a más de 70%2-4, lo que se ha logrado por el mejor uso de las drogas disponibles y por el trabajo en grupos cooperativos con estudios randomizados. Por la posibilidad real de curar hoy día, es muy importante la sospecha clínica y el diagnóstico precoz, así como la derivación rápida a centros donde se pueda realizar el tratamiento adecuado.

PACIENTES Y MÉTODOS
Se estudiaron 100 pacientes tratados en el Hospital Roberto del Río desde enero de 1992 hasta junio de 1998. Se hizo una revisión retrospectiva de las fichas clínicas. Los datos evaluados fueron la edad, sexo, síntomas como fiebre, hemorragia, dolor óseo, presencia de aumentos de volumen y el tiempo de evolución de los síntomas; los hallazgos al examen físico: palidez, compromiso de piel y mucosas, presencia de esplenomegalia, hepatomegalia y adenopatías; los exámenes de laboratorio evaluados fueron: hemograma, mielograma (citología e inmunofenotipo), citogenética, radiografía de tórax y ósea, uricemia, creatinina plasmática, transaminasas, bilirrubina, fosfatasa alcalina, pruebas de coagulación y líquido cefalorraquídeo (LCR). Se evaluaron también los diagnósticos realizados previamente y las patologías que se presentaron al mismo tiempo con la LLA. El diagnóstico de LLA se basó en el mielograma, teñido con May Grunwald Giemsa, con una infiltración por blastos > 25% de las células nucleadas. La clasificación citológica se realizó de acuerdo a los criterios del grupo Franco-Americo-Británico (FAB)6. El inmunofenotipo se determinó en muestra de médula ósea, en el Laboratorio de Hematología del Hospital Salvador, con un panel de anticuerpos monoclonales que permite identificar los linfoblastos en su estirpe (B o T) y en las diferentes etapas de maduración7. Se consideró compromiso de sistema nervioso central (SNC) la presencia de más de 5 blastos en LCR y/o compromiso neurológico clínico.

RESULTADOS
El tiempo de evolución antes del diagnostico de LLA varió desde menos de una semana (14%) a más de 2 meses (11%) con una mediana de 22 semanas (1-4 semanas 43%, 1-2 meses 32%). Se encuentra la distribución por sexo y edad: 62% eran varones y 60% de los casos tenían edad entre 1 y 6 años. Se describen los síntomas al diagnóstico destacando el compromiso del estado general (decaimiento y fatigabilidad) en el 81% de los casos, palidez en el 66% y fiebre en el 60%. En el 48% de los pacientes con fiebre esta tenía menos de 3 días de evolución y sólo 5% tuvo fiebre más de 15 días. El tipo de sangramiento más frecuente fue el púrpura petequial y/o equimótico (24%), acompañado de epistaxis (10%), hemorragia digestiva en un caso y hematuria en otro. El dolor osteoarticular se describió como generalizado en 5/30 casos y se localizó en tibias o rodilla (19/30), cadera (4/30), siendo menos frecuente en columna (2 casos) y costilla (1 caso). El aumento de volumen correspondió a adenopatía (15/23) seguidos por articulación (3 casos), glándula salival (2 casos), mama (1 caso), rafe medio (1 caso), supraesternal (1 caso). Ninguno presentó aumento de volumen testicular. 17 pacientes tuvieron dolor abdominal, el que fue de carácter inespecífico. El hallazgo físico más frecuente fue la hepatomegalia (71%) siendo en la mayoría ? 5 cm bajo el reborde costal (58/71). La adenomegalia se observó en el 71% de los pacientes, en todos ellos en localización cervical, ya sea aislada (20/71) o acompañada de adenopatías en otros sitios como axilar (17/71), axilar e inguinal (25/71). En la mayoría el tamaño de los ganglios fue menor de 2 cm, sólo 18% tuvo adenopatías entre 2 y 5 cm. La esplenomegalia se observó en 44% de los casos siendo la mayoría £ 5 cm (35/44), sólo en 2 pacientes fue mayor de 10 cm bajo el reborde costal. Se describió compromiso de piel en el 45% de los pacientes, siendo este de tipo púrpura petequial a veces equimótico, la mayoría de ellos leve. No se observó infiltración de piel (leucemides). Se describió compromiso de mucosas en el 15%, la mayoría de ellos con petequias y sangramiento leve a moderado, en 2 casos había úlceras y en 1 tumefacción de encías. Se encuentran los resultados del hemograma, el que estuvo siempre alterado, destacando anemia normocítica normocrómica en 90%, trombopenia en 72%, neutropenia en 62%. Esta última fue severa (< 100/mm3) en 22%, moderada (100-500/mm3) en 22% y leve (500-1 000/mm3) en 18%. Se describió presencia de blastos en 67%. De los 10 pacientes con Hb > 10 g/dl, en 9 había presencia de blastos con leucocitosis y/o neutropenia y/o trombopenia. Sólo un paciente tuvo Hb > 10 g/dl sin blastos pero en él destacaban grandes adenopatías cervicales y mediastínicas. En el mielograma se encontró infiltración por blastos > 25% en todos los pacientes; de acuerdo a la clasificación FAB fueron catalogados como linfoblastos L1 80%, L2 17%, 3% tenía blastos no clasificables. De acuerdo al inmunofenotipo se catalogó como común al 80%, pro B 8%, pre B 6% y T 6%; no se presentó ningún caso de LLA-B. El estudio citogenético se realizó en 20 casos, siendo normal en 5, en 3 se encontró hiperdiploidía, en 2 hipodiploidía, en 2 pseudodiplodía y en 8 no hubo mitosis. Se comprobó compromiso de SNC en 2, ninguno tuvo síntomas asociados. Se describen otros exámenes como la uricemia que estaba elevada en 26%, asociada a leucocitos > 50 000/mm3 en 11/26 casos. En los pacientes con creatinina elevada esta fluctuó entre 1 y 1,32 mg/dl. Las pruebas hepáticas estuvieron alteradas discretamente en 18% de los pacientes, sólo uno tuvo protrombina < 60%, 3 tuvieron bilirrubina total > 1,5 mg/dl y en 5 las transaminasas fueron > 100 U/l. La fosfatasa alcalina se encontró anormal de acuerdo a la edad en 3 pacientes, 2 de ellos con dolores óseos. La radiografía de tórax mostró adenopatías mediastínicas en 5%. La radiografía ósea se realizó sólo en 10 casos, 8 tenían dolor óseo, en 5 de ellos fue normal y en 3 se encontró bandas transversales y/o lesiones osteolíticas, y/o rarefacción ósea. En 2 pacientes, sin antecedente de dolor, la Rx fue normal en uno y en el otro presentó lesiones osteolíticas. Antes de sospechar el diagnóstico de LLA, en 32 pacientes se hizo otro diagnóstico: anemia ferropriva o hemolítica 8 casos, amigdalitis (7), bronquitis (7), hepatitis(4), artritis (2), tifoidea (1), sinusitis (1), loxocelismo (1), adenitis (1). Dos pacientes estaban en control 3 meses antes del diagnóstico de LLA, por presentar mielodispla-sia. Al diagnóstico de LLA 51% de los pa-cientes tenían neutropenia febril: 38/51 sin infección demostrada, 7/51 con neumonía, 5/51 con sepsis y 1/51 sinusitis. El 3% presentó hipertensión arterial.

Discusión
La LLA es hoy una patología con alta probabilidad de curación, pero esto depende de que el diagnóstico sea precoz y el tratamiento adecuado. Por esto el papel del pediatra es fundamental, ya que es quien realiza la sospecha diagnóstica y deriva oportunamente al paciente. En esta serie 32% tuvo más de un mes de evolución antes de diagnosticarse LLA. Esta enfermedad se inicia en la médula ósea cuando una célula progenitora linfoide se escapa de los mecanismos de control produciéndose una proliferación descontrolada y perdiendo la capacidad de diferenciarse a linfocito maduro. Dependiendo en cuál etapa se produce esta proliferación clonal, se originan los diferentes fenotipos de LLA, los que tienen relación con la clínica y la respuesta al tratamiento. En esta casuística la distribución por sexo muestra una proporción de varones mayor que la descrita habitualmente (62% vs












52-55%1), lo que puede estar dado por azar, ya que en el mismo centro de 400 pacientes el 53% fueron varones. La distribución por edad muestra el peak clásico en el prescolar. La LLA se puede presentar como cuadro agudo o insidioso, como hallazgo en el hemograma de un niño casi asintomático o como paciente grave con anemia y/o hemorragia, y/o infección severa. Los síntomas y signos pueden ser secundarios a la falla medular y/o a la invasión de tejidos. La insuficiencia medular es producida tanto por la invasión por blastos como por la inhibición del tejido hematopoyético normal que estos pueden inducir. La insuficiencia medular es la responsable de la anemia, que se expresa en palidez y decaimiento; de la neutropenia que se asocia con gran frecuencia a síndrome febril e infección, y de la trombopenia que provoca los sangramientos. La invasión de tejidos se expresa en la visceromegalia, adenopatías y dolor óseo. El dolor abdominal puede ser secundario a la distensión de la cápsula hepática o esplénica y también por infiltración de adenopatías mesentéricas. La hipertensión arterial es secundaria a la infiltración renal y puede acompañarse de nefromegalia. El dolor óseo es producido, inicialmente, por expansión medular con aumento de la presión intraósea por la infiltración blástica la que luego progresa y alcanza el periostio; en general se produce en las zonas con mayor irrigación sanguínea y con mayor crecimiento metafisiario. En la primera etapa no hay alteraciones radiológicas pero posteriormente se encuentran bandas metafisiarias, lesiones osteolíticas, osteopenia y osteoesclerosis10. Estas alteraciones pueden aparecer antes que se altere el hemograma. Los síntomas que se presentaron en esta serie son los clásicos y su frecuencia fue similar a otras series11-14. La leucemia casi siempre se presenta como una mezcla de varios síndromes básicos: anémico (el más frecuente), febril, hemorrágico, tumoral y dolor (óseo). En esta casuística 66% tenía palidez, la mitad de ellos además tenía fiebre y 1/3 tenía hemorragias; en 18 casos se asoció a dolor óseo y en 10 a aumentos de volumen. Sin embargo hubo 14 pacientes cuyo único síntoma fue la palidez, siendo en ellos muy importante la evaluación del examen físico y el hemograma. La fiebre es un síntoma muy frecuente y en esta revisión se evidencia que el análisis del hemograma es muy importante, pues de los 60 casos con fiebre 42 tenían neutropenia, 17 presencia de blastos y uno anemia. En 4 de estos 60 niños la fiebre fue el único síntoma y en todos ellos el hemograma mostró neutropenia. La fiebre cuando se asocia a neutropenia siempre debe considerarse de origen infeccioso, ya que si no se maneja adecuadamente con antibióticos por vía parenteral, se asocia a alta mortalidad. La infección es secundaria a la neutropenia y depende del grado y tiempo de duración de esta15. En esta serie 90% de los niños con neutropenia severa tenían fiebre y sólo 50% de los pacientes con neutrófilos > 100/mm3 presentaron neutropenia febril. En 3/23 niños con aumento de volumen, este fue el único síntoma y en los 3 correspondía a grandes adenopatías cervicales y mediastínicas. El dolor óseo se presentó en la mitad de los casos asociado a palidez o fiebre, sólo 2 pacientes presentaron este síntoma en forma aislada retrasando el diagnóstico de LLA. El dolor abdominal estuvo asociado a fiebre en 2/3 de los casos, a palidez en 11/17 y en ninguno fue síntoma único; en 12/17 se palpaba hepatomegalia, en 4 el bazo y en otros 4 ambos. La frecuencia de visceromegalia, adenopatías y compromiso cutáneo es la habitual. El hemograma es el examen que permite sospechar el diagnóstico en la mayoría de los pacientes, en especial cuando las 3 series están alteradas y hay presencia de blastos, lo que ocurrió en el 67% de esta casuística. Sin embargo cuando sólo la hemoglobina está algo disminuida, de igual modo hay que tener presente este diagnóstico, en especial si se trata de un niño mayor de 2 años y que no ha sangrado. Del mismo modo hay que destacar que más de la mitad de los pacientes tenían leucocitos en rango normal y 28% tenía plaquetas normales, por lo que no cabe esperar que todas las series se afecten para sospechar el diagnóstico. El examen de certeza es el mielograma cuyo estudio citológico permite clasificar la leucemia como linfoblástica en más del 95% de los casos, en el resto es indispensable la citoquímica y el inmunofenotipo. Actualmente estos se realizan a todos los pacientes, ya que permiten la clasificación de los subtipos de la LLA, lo que se relaciona con el pronóstico, y es indispensable para aplicar el tratamiento adecuado. Así por ejemplo LLA-B usa tratamiento muy intenso y corto, LLA-T requiere cobaltoterapia de cráneo, etc. La distribución por fenotipo es similar a otras series16, excepto la proporción de leucemia a células T que es menor que lo descrito, 6%

vs 10-12%. El compromiso de SNC al diagnóstico se observa en igual proporción que en otras series, casi siempre asintomático, y es importante reconocerlo porque estos pacientes requieren tratamiento de SNC más intenso. La uricemia se encuentra elevada en algunos pacientes en el momento del diagnóstico, previo al inicio de la quimioterapia y aunque no haya leucocitosis, porque el ácido úrico también se libera al destruirse los blastos en forma espontánea. En cuanto a la infiltración del hígado, esta no altera su función. La radiografía de tórax permite detectar adenopatías de mediastino, las que son siempre anormales, y se asocian a leucemia T; sin embargo, en esta serie sólo un paciente con grandes adenopatías mediastínicas tenía LLA-T, los otros 4 eran LLA común. Clásicamente el diagnóstico diferencial de LLA se plantea con aplasia medular, púrpura trombocitopénico inmune, mielodisplasia, artritis reumatoide, mononucleosis infecciosa y otras infecciones. En esta serie antes de sospechar la leucemia se hizo el diagnóstico de anemia, artritis y diversas infecciones, pero cuando se planteó el diagnóstico de leucemia no hubo problemas de diagnóstico diferencial. Dos pacientes presentaron mielodisplasia, que es un cuadro caracterizado por citopenias periféricas, hematopoyesis inefectiva, médula hipercelular y que en 30% evoluciona a leucemia, casi siempre de tipo mieloide aguda.
En resumen, todo niño mayor de 2 años que tiene anemia y no ha sangrado, no puede ser catalogado como "ferroprivo" sino que requiere estudio; del mismo modo cuando en la evolución de un proceso infeccioso (no severo) el hemograma muestra citopenias o bien cuando el paciente tiene dolor óseo persistente se debe descartar la LLA. En conclusión, una historia clínica y un examen físico detallados junto a la interpretación adecuada del hemograma permiten sospechar el diagnóstico de LLA en la mayoría de los casos, siendo el pediatra quien realiza esta sospecha. Para confirmar el diagnóstico se debe realizar el mielograma en un centro que permita el estudio y tratamiento adecuado del paciente, lo que le dará una alta probabilidad de curación.
http://www.scielo.cl/scielo.php?pid=S0370-41061999000400004&script=sci_arttext



*Claudia Lázaro

Patología Sistemica.
Claudia Lazaro 0501198608505


LEUCEMIA LINFATICA AGUDA


Definición
Es una enfermedad maligna y progresiva, caracterizada por grandes cantidades de glóbulos blancos inmaduros semejantes a los linfoblastos que se pueden encontrar en la sangre, la médula ósea, los ganglios linfáticos, el bazo y otros órganos.

Causas, incidencia y factores de riesgo
La leucemia linfocítica aguda (LLA) es responsable del 80% de las leucemias agudas de la niñez, con una incidencia máxima que ocurre entre los 3 y los 7 años de edad. Este tipo de leucemia también ocurre en adultos; representa el 20% de todas las leucemias en esta población. En la leucemia aguda, la célula maligna pierde su capacidad para madurar y especializarse (diferenciarse) en su función. Estas células se multiplican rápidamente y reemplazan las células normales. La insuficiencia de la médula ósea ocurre a medida que las células malignas reemplazan los elementos normales de dicha médula ósea. La persona se vuelve susceptible al sangrado e infección dado que las células sanguíneas normales se reducen en número. La mayoría de los casos parecen no tener una causa aparente; sin embargo, se cree que la radiación, algunas toxinas como el benceno, y algunos agentes quimioterapéuticos, contribuyen a la inducción de la leucemia. Las anomalías cromosómicas también pueden jugar un papel en el desarrollo de la leucemia aguda. Los factores de riesgo para la leucemia aguda abarcan síndrome de Down, tener un hermano con leucemia y la exposición a la radiación, químicos y drogas. Esta enfermedad afecta a 6 de cada 100.000 personas.


Síntomas




























Signos y exámenes Un examen físico y las pruebas de laboratorio pueden revelar lo siguiente:
La enfermedad también puede alterar los resultados de los siguientes exámenes:

La clasificación de la leucemia linfocítica aguda depende ahora de muchas pruebas específicas sofisticadas, tales como la inmunofenotipificación, el cariotipo y la actividad de la desoxinucleotidil transferasa terminal (TdT). Los resultados combinados de estas pruebas permiten elaborar un diagnóstico molecular preciso que ayuda a orientar las decisiones acerca del tratamiento y aclara el pronóstico probable. Por ejemplo, las células de algunas leucemias contienen anomalías cromosómicas. Aquellas con el cromosoma Philadelphia o con la translocación t (4;11) tenderían a tener un mal pronóstico, por lo que se podría recomendar preventivamente un tratamiento intensivo y un trasplante temprano de médula ósea. Otros genes (como el rearreglo del TEL/AML1) pueden indicar un pronóstico favorable.

Tratamiento

El objetivo del tratamiento es la remisión del cáncer, la cual se logra cuando el conteo de células sanguíneas periféricas y de la médula ósea son normales. La leucemia linfocítica aguda se trata con la combinación de medicamentos anticancerosos (quimioterapia ) y puede ser necesaria la hospitalización durante un período de tres a seis semanas para iniciar la quimioterapia; sin embargo, las sesiones siguientes se pueden suministrar en forma ambulatoria. Adicionalmente, si el conteo de linfocitos es muy bajo, es posible que sea necesario aislar al paciente para evitar que contraiga una infección. La quimioterapia consiste típicamente en la combinación de 3 a 8 medicamentos entre los cuales se pueden mencionar: prednisona, vincristina, metrotexato, 6-mercaptopurina y ciclofosfamida. De la misma manera, se pueden requerir productos sanguíneos (por ejemplo: concentrado de glóbulos rojos, plaquetas ) para corregir la anemia y el bajo conteo de plaquetas. Es posible que se requiera la terapia antibiótica para tratar cualquier tipo de infecciones secundarias que se desarrollen. Después de lograr la remisión, se puede adminstrar la quimioterapia o radioterapia en la columna vertebral para tratar algunas células leucémicas que puedan haber invadido el líquido cefalorraquídeo. La terapia subsecuente está orientada a prevenir la recaída y consiste en mantener la quimioterapia adicional administrada en forma intermitente, ya sea en el hospital o como paciente ambulatorio. Este tratamiento puede durar hasta un año. El transplante de médula ósea después de dosis altas de quimioterapia puede ser una opción de tratamiento para casos que recurren o no responden a otros tratamientos.

Grupos de apoyo
El estrés causado por la enfermedad a menudo se puede aliviar al participar en un grupo de apoyo, donde los integrantes comparten experiencias y problemas en común. Ver grupo de apoyo para el cáncer y grupo de apoyo para la leucemia.

Expectativas (pronóstico)
El resultado probable es mejor para niños que para los adultos, con una tasa de curación del 80%. El 80% de los adultos alcanza una remisión completa, con un 30 al 50% que se curan. Sin tratamiento, la expectativa de vida es de 3 meses aproximadamente.

Complicaciones

Qué tipos de transplantes existen?

1. ALOGENICO: Comprende el transplante de médula o células progenitoras de sangre progenitoras de sangre periférica a un recipiente de la misma especie, él cual es diferente genéticamente. La situación más común es cuando la médula es donada por un hermano HLA idéntico, en estos casos se anticipa que ocurra algún grado de enfermedad de injerto contra huésped, por lo cual el receptor debe recibir terapia inmunosupresora. También se puede utilizar a un miembro familiar parcialmente compatible, o a donantes no familiares pero compatibles, pero en estas situaciones la incidencia se enfermedad de injerto contra huésped es severa, al igual que la incidencia de rechazo del injerto por el huésped.

2. SINGENICO: Entre gemelos homocigotos, en estos casos no hay enfermedad de injerto contra huésped, y por lo tanto no hay efecto de injerto contra tumor, ya que el receptor no reconoce la médula donada como extraña.

3. AUTOLOGO: Debido a que solamente 1 en 4 pacientes que requieren un transplante de médula ósea tienen un disponible, un hermano HLA idéntico, se utiliza médula antóloga como un método para tratar un número variable de enfermedades malignas. Debido a que el material transplantado proviene del mismo paciente, no ocurre enfermedad de injerto contra huésped, ni efecto contra tumor, lo que conlleva a que las recaídas sean mayores. También existe la preocupación de que en el material transplantado persista un grado bajo de contaminación por células tumorales, lo cual propiciaría una recaída, razón por la cual varios investigadores han desarrollado técnicas de purga para tratar de eliminar estas células malignas del material recolectado para el transplante, esto ultimo ha resultado sumamente difícil.

Indicaciones de transplante de médula osea

ENFERMEDADES MALIGNAS
LEUCEMIAS
external image clip_image002.gifLeucemia mielóide aguda
external image clip_image002.gifLeucemia linfoblástica aguda
external image clip_image002.gifLeucemia mielóide crónica
external image clip_image002.gifSíndromes mielodisplásicos
external image clip_image002.gifMielofribrosis aguda

DESORDENES LINFOPROLIFERATIVOS
external image clip_image002.gifLinfoma de Hodgkin
external image clip_image002.gifLinfoma No Hodgkin
external image clip_image002.gifMieloma Múltiple
external image clip_image002.gifLeucemia linfocítica crónica

TUMORES SÓLIDOS
external image clip_image002.gifNeuroblastoma
external image clip_image002.gifTumores celebrales
external image clip_image002.gifSarcoma de Ewing
external image clip_image002.gifTumor de Wilms
external image clip_image002.gifCarcinoma de mama
external image clip_image002.gifCarcinoma de testículo
external image clip_image002.gifCarcinoma de ovario


ENFERMEDADES NO MALIGNAS

SÍNDROMES DE FALLA DE MÉDULA ÓSEA
external image clip_image002.gifAnemia afásica severa adquirida
external image clip_image002.gifAnemia de Fanconi
external image clip_image002.gifDisgenesis reticular

INMUNODEFICIENCIAS
external image clip_image002.gifInmunodeficiencia combinada severa
external image clip_image002.gifAlgunas inmunodeficiencias menos severas
external image clip_image002.gifSíndrome de Wiskott-Aldrich

DESORDENES HEMATOLOGICOS
external image clip_image002.gifTalasemia
external image clip_image002.gifAnemia drepanocitica
external image clip_image002.gifNeutropenia congenital
external image clip_image002.gifDesordenes plaquetarios congénitos
external image clip_image002.gifOsteopetrosis

DESORDENES GENETICOS NO HEMATOLÓGICOS
external image clip_image002.gifMucopolisacaridosis
external image clip_image002.gifLeucodistrofias
external image clip_image002.gifOtros desordenes metabólicos raros

Bibliografia

http://www.cancer.org/cancer/leukemia-acutelymphocyticallinadults/index

*









Leucemia mieloide crónica

Se trata de una producción ilimitada de leucocitos por mutación cancerosa de una célula mielógena o linfógena con aumento del número de glóbulos blancos anormales en la sangre. Las células leucémicas, suelen carecer de función, de manera que no pueden realizar la tarea defensiva frente a las agresiones externas que corresponde a los leucocitos normales.


Por otra parte, el crecimiento desmesurado de una sola población celular agota los sustratos metabólicos necesarios para la producción de otras células sanguíneas, con lo cual aparece anemia.


Las leucemias pueden ser de dos tipos principales:

  • Leucemias linfoides: Causadas por una producción cancerosa de células linfoides, que comienza en un ganglio linfático o en otro tejido linfógeno y difunde a otras partes.

  • Leucemias mieloides: Comienza con producción cancerosa de células mielógenas jóvenes en la médula ósea. Esta producción difunde a todo el organismo, originándose glóbulos blancos anómalos en muchos órganos extramedulares

El cromosoma Filadelfia o la llamada translocación Filadelfia es una anormalidad genética asociada a la leucemia mieloide crónica (LMC)

Descripción

Esta anormalidad afecta a los cromosomas 9 y 22. El 95 por ciento de los enfermos de leucemia mieloide crónica presenta esta anormalidad

El defecto genético del cromosoma Filadelfia consiste en un fenómeno conocido como translocación. Partes de dos cromosomas, el 9 y el 22, intercambian sus posiciones. El resultado es que parte del gen de región de fractura (BCR, Breakpoint Cluster Region, en inglés) del cromosoma 22 (región q11) se fusiona con parte del gen ABL del cromosoma 9 (región q34). El gen ABL toma su nombre de «Abelson», el nombre de un virus causante de leucemias precursor de una proteína similar a la que produce este gen.

El resultado de esta translocación es la producción de una proteína BCR-ABL que activa un número de proteínas y enzimas controladoras del ciclo de división celular. Además, inhibe la reparación del ADN, causando la inestabilidad del genoma y siendo una potencial causante de la temida «crisis en cadena» de la leucemia mieloide crónica, con una alta tasa de mortalidad.

El cromosoma Filadelfia se designa como cromosoma Ph (o Ph'), y la translocación que lo causa se expresa como t(9;22)(q34;q11).

 LMC.JPG CROMOSOMA FILADELFIA

Síntomas

Algunas de sus manifestaciones clínicas más importantes son:

  • Compromiso del estado general: decaimiento, falta de fuerzas, inapetencia, baja de peso importante.

  • Fiebre que dura varios días sin una causa aparente, sudoración nocturna, escalofríos.

  • Dolor o sensibilidad ósea, dolores articulares y de extremidades.

  • Hemorragias frecuentes sin motivo aparente, por ejemplo, sangramiento anormal de las encías o de nariz.

  • Petequias (Manchas pequeñas de color rojo por extravasación sanguínea) o Hematomas sin haber tenido algún golpe.

  • Palidez de piel, interior de la cavidad oral o de los párpados.

  • Aumento de tamaño de los ganglios linfáticos.

  • Aparición de masas o crecimientos anormales de órganos abdominales como el bazo y el hígado, o aparición de masas que crecen en otras partes del cuerpo.

  • Alteraciones de los exámenes sanguíneos (Hemograma, VHS, etc.).


Epidemiología

El 95% de las personas que poseen el cromosoma Filadelfia, padecen leucemia mieloide crónica sintomática. Los restantes pueden vivir sin relativas complicaciones.

Suele presentarse en un promedio de 1.3 por cada 100 000 personas cada año y representa un 10% de todos los casos de leucemia.

De los casos de leucemia mieloide, 95% son causados por la mutación del cromosoma Filadelfia

http://articulos.sld.cu/hematologia/archives/tag/cromosoma-filadelfia
















Editado por: Paola Figueroa Avilez
Patología Sistémica




LEUCEMIA
La leucemia es un cáncer de la sangre que cada año afecta a alrededor de 5.000 personas.
Bajo la denominación cáncer se incluyen un conjunto de enfermedades caracterizadas por una producción anómala de un determinado tipo celular del organismo. Estas células tienen una velocidad de crecimiento y división más allá de los límites normales, por lo que progresivamente van invadiendo el organismo.
La leucemia consiste en la proliferación incontrolada de una población anómala de células de la sangre. Estas células anómalas infiltran la médula ósea, impidiendo la producción de las restantes células normales, e invaden la sangre y otros órganos.

En condiciones normales, la producción de células sanguíneas tiene lugar de forma controlada, a medida que el cuerpo precisa de ellas. La alteración de este equilibrio origina diversas enfermedades; unas se deben a una insuficiente producción de todas las células sanguíneas (aplasia medular) o de algún tipo específico de las mismas (eritroblastopenias, amegacariocitosis, agranulocitosis); otras son causadas por la producción de células incapaces de realizar las funciones que le son propias y en cantidades insuficientes (síndromes mielodisplásicos) y, finalmente, otras son debidas a la producción de células cancerosas en grandes cantidades (leucemias).

Por sus especiales características, las leucemias suelen clasificarse en función de:
1. la velocidad de progresión de la enfermedad (agudas y crónicas).
2. el tipo de célula sanguínea afectada (mieloides y linfoides).
3. la edad del paciente (infantiles y adultos).
En función de su velocidad de instauración, las leucemias se clasifican en agudas o crónicas. En las leucemias agudas, las células sanguíneas anómalas son células muy inmaduras (blastos) y no pueden llevar a cabo sus funciones normales. La cifra de blastos aumenta de forma rápida, el proceso empeora con rapidez y se producen múltiples síntomas.
En las leucemias crónicas también se detecta la presencia de células blásticas, pero generalmente éstas suelen ser más maduras y pueden realizar algunas de sus funciones normales. Asimismo, el número de blastos aumenta con menor rapidez que en la leucemia aguda, por lo que la evolución de la enfermedad es más lenta y puede permanecer asintomática durante mucho tiempo.
La leucemia puede afectar uno de los dos tipos principales de glóbulos blancos: las células linfoides o las células mieloides. Cuando son las células linfoides las afectadas, el trastorno se denomina leucemia linfoide o linfoblástica. Si las células afectadas son las mieloides, la enfermedad se denomina leucemia mieloide.
En la leucemia aguda, los síntomas aparecen precozmente y se agravan con rapidez. El enfermo acude a consulta porque se encuentra mal. En la leucemia crónica, los síntomas pueden no existir durante largos periodos de tiempo. Cuando aparecen, suelen ser leves en su inicio y empeorar lentamente. En muchas ocasiones, el diagnóstico de una leucemia crónica se produce durante un examen de rutina, en ausencia de cualquier sintomatología.
Las células leucémicas son células anómalas que no pueden llevar a cabo las funciones que les son propias. Además, al igual que el resto de las células sanguíneas, las células leucémicas circulan por todo el organismo. Según el número de células anómalas existente y el lugar donde éstas se concentren, los pacientes pueden desarrollar diversos síntomas.
El primer lugar donde se acumulan es en la médula ósea, impidiendo una normal producción de glóbulos rojos, plaquetas y leucocitos sanos. A consecuencia de la disminución de glóbulos rojos, el transporte de oxígeno a través del organismo queda alterado. Bajo estas condiciones, el paciente desarrolla una anemia, con palidez y sensación de cansancio y debilidad. Cuando no existen suficientes plaquetas, el enfermo sangra con suma facilidad, y es frecuente la aparición de manifestaciones hemorrágicas en la piel (equimosis _ moratones_ y petequias). El déficit de leucocitos, y el mal funcionamiento de las células leucémicas, deja al organismo sin uno de los principales mecanismos de defensa contra las infecciones; por este motivo los enfermos con leucemia sufren infecciones recurrentes.
Las células anómalas también puede acumularse en otros órganos como: el cerebro o en la médula espinal (denominados en su conjunto sistema nervioso central o SNC), produciendo jaquecas, vómitos, pérdida del control muscular, estado de confusión y convulsiones. De igual modo pueden concentrarse en la zona testicular, produciendo dolor e inflamación. Algunos pacientes pueden presentar infiltración cutánea u ocular. La leucemia puede asimismo afectar el aparato digestivo, el hígado, el bazo, los pulmones y otras partes del cuerpo.
Por todo ello los pacientes pueden referir:
· Fiebre, escalofríos y otros síntomas similares a los de un estado gripal.
· Debilidad y fatiga.
· Infecciones frecuentes.
· Pérdida de apetito y/o de peso.
· Aumento de tamaño de los ganglios linfáticos, hígado o bazo.
· Equimosis, petequias y hemorragias mucosas.
· Encías inflamadas o sangrantes.
· Sudación profusa, especialmente durante la noche.
· Dolores óseos o en las articulaciones.
La mayoría de los síntomas de la leucemia son similares a los de otras enfermedades. La aparición de alguno de ellos no debe alarmar inicialmente pues lo más frecuente es que sean debidos a otra patología. Pero su persistencia y, sobre todo, su progresión es lo que debe ponernos en alerta.


http://www.fcarreras.org/es/síntomas_1791

NAYELY RIVERA
0501199100891






WILSON GEOVANY MAGAÑA PATOLOGIA SISTEMICA LEUCEMIAS Literalmente, significa "sangre blanca"; la palabra está formada por dos elementos griegos: leuc, una variante de leuco = "blanco"; y emia, = "sangre". La leucemia es un grupo de enfermedades malignas de la médula ósea (cancer hematológico) que provoca un aumento incontrolado de leucocitos(glóbulos blancos) clonales en la médula ósea, que suelen pasar a la sangre perisférica aunque en ocasiones no lo hacen (leucemias aleucémicas). Ciertas proliferaciones malignas de glóbulos rojos se incluyen entre las leucemias (eritroleucemia). En la leucemia, los linfocitos no pueden combatir muy bien la infección. Además, a medida que aumenta el número de linfocitos en la sangre y en la médula ósea, disminuye el espacio para las plaquetas, los glóbulos blancos y los glóbulos rojos sanos. Esta situación puede causar infección, anemia y sangrado fácil. El cancer también puede extenderse al sistema nervioso central (cerebro y médula espinal). Este tipo de cáncer suele empeorar rápidamente si no se trata. Las células cancerosas de la leucemia son portadoras de un cromosoma que no es normal llamada cromosoma Philadelfia. Este cromosoma persiste a pesar del tratamiento. Es importante mencionar que las leucemias se dividen en dos principales grupos que dependen de su linea progenitora, y son las siguientes: 1- Leucemias linfoides:que a su vez la OMS las subdivide en cinco grandes categorias:
  • Neoplasias de precursores de linfocitos B
  • Neoplasias de linfocitos B periféricos.
  • Neoplasias de linfocitos T.
  • Neoplasias de linfocitos T y linfocitos citoliticos naturales periféricos
  • Linfoma de hodgkin.
2-Leucemias mieloides: que se agrupas en tres categorias generales:
  • Leucemias mieloides agudas.
  • Síndromes mielodisplasicos.
  • Transtornos mieloproliferativos.
BIBLIOGRAFIA:http://www.ferato.com/wiki/index.php/Leucemia Y el libro de patologia estructral y funcional 8va edicion de Robbins y Cotrans



FRANCIS GABRIELA ESBEIH Patologia Sistemica LEUCEMIAS INFANTILES
El término “leucemia” se utiliza para denominar los tipos de cáncer que afectan a los glóbulos blancos (también llamados leucocitos). Cuando un niño padece leucemia, la médula ósea produce grandes cantidades de glóbulos blancos anormales. Estos glóbulos blancos se acumulan en la médula e inundan el flujo sanguíneo, pero no pueden cumplir adecuadamente la función de proteger al cuerpo contra enfermedades puesto que son defectuosas.
A medida que la leucemia avanza, el cáncer interfiere en la producción de otros tipos de células sanguíneas, incluidos los glóbulos rojos y las plaquetas. Como resultado de esto, aparece la anemia (bajo recuento de glóbulos rojos) y los problemas con hemorragias, además de un mayor riesgo de contraer infecciones debido a las anomalías de los glóbulos blancos.
En conjunto, los distintos tipos de leucemia son responsables de, aproximadamente, el 25% de los cánceres infantiles y afectan a alrededor de 2.200 jóvenes norteamericanos anualmente. Afortunadamente, las probabilidades de cura de la leucemia son muy buenas. Si reciben tratamiento, la mayoría de los niños que sufren de leucemia se liberan de la enfermedad y ésta nunca reaparece.
Tipos de leucemia infantil
En general, las leucemias se clasifican en agudas (se desarrollan rápidamente) y crónicas (se desarrollan lentamente). En los niños, aproximadamente el 98% de las leucemias son agudas.
Las leucemias infantiles agudas se subdividen en leucemia linfocítica aguda (LLA) y leucemia mieloide aguda (LMA). Esta clasificación depende de si se ven afectados ciertos glóbulos blancos ligados a la defensa inmunológica, que reciben el nombre de linfocitos.
Aproximadamente el 60% de los niños que padecen leucemia sufren de leucemia linfocítica aguda y alrededor del 38%, de leucemia mieloide aguda. Si bien también se han detectado casos de leucemia mieloide crónica (de crecimiento lento) en niños, se trata de una enfermedad muy poco común, responsable de menos de 50 casos de leucemia infantil al año en los Estados Unidos.


Riesgo de leucemia infantil
La forma linfocítica de la enfermedad se da con mayor frecuencia en niños pequeños, de 2 a 8 años, con una incidencia más marcada a la edad de 4 años. Sin embargo, esta enfermedad afecta a personas de cualquier edad.
Si un niño tiene un gemelo a quien se le diagnosticó la enfermedad antes de los 6 años, tiene una probabilidad de desarrollar LLA o LMA del 20% al 25%. En general, los mellizos y otros hermanos de niños que padecen leucemia tienen un riesgo de desarrollar la enfermedad dos o cuatro veces mayor que el promedio.
Los niños que heredan ciertos problemas genéticos (como el síndrome de Li-Fraumeni, el síndrome de Down, el síndrome de Kleinfelter, la neurofibromatosis, el síndrome de Louis-Bar o la anemia de Fanconi) tienen mayores riesgos de desarrollar leucemia. Lo mismo ocurre con los niños que reciben medicamentos para suprimir su sistema inmune después de un trasplante de órganos.
Los niños que ya han recibido un tratamiento de radiación o quimioterapia para el tratamiento de otros tipos de cáncer también tienen un mayor riesgo de padecer leucemia, en general, dentro de los primeros 8 años posteriores al tratamiento.
En la mayoría de los casos, ni los padres ni los hijos pueden controlar los factores que desencadenan la leucemia. No obstante, se están realizando estudios para investigar la posibilidad de que algunos factores ambientales predispongan a los niños a desarrollar la enfermedad. La mayoría de las leucemias surgen debido a mutaciones (cambios) no hereditarios en los genes de las células sanguíneas. Puesto que estos errores ocurren al azar y de manera impredecible, no existe, actualmente, una manera eficaz de prevenir la mayoría de los tipos de leucemia.
Para evitar la exposición prenatal a la radiación, que puede ser un factor desencadenante de la leucemia (en particular del tipo LLA), las mujeres embarazadas, o que creen estarlo, siempre deben hacérselo saber a los médicos antes de realizarse exámenes o procedimientos médicos que involucren el uso de radiación (como los rayos X).
En los casos muy poco comunes en los que se desarrolla cáncer debido a un problema genético hereditario, a un tratamiento anterior contra el cáncer o al uso de drogas inmunosupresoras para los trasplantes de órganos, los controles regulares permiten detectar síntomas tempranos de la leucemia.

Los síntomas de la leucemia
Dado que en los niños que padecen leucemia, los glóbulos blancos, que son los encargados de luchar contra las infecciones, presentan defectos, estos niños pueden experimentar mayores episodios de fiebre e infecciones.
También pueden sufrir de anemia porque la leucemia afecta la producción de glóbulos rojos (que transportan oxígeno) por parte de la médula espinal. Estos factores hacen que los niños luzcan pálidos y es posible que se cansen demasiado y se queden sin aire al jugar.
Los niños que tienen leucemia también pueden sangrar y hacerse moretones con mucha facilidad, experimentan sangrado frecuente en la nariz o sangran por un tiempo demasiado prolongado después de una herida leve. Esto se debe a que la leucemia destruye la capacidad de la médula de producir plaquetas, que son las encargadas de la coagulación.
La leucemia también puede presentarse con los siguientes síntomas:
· dolor en los huesos o las articulaciones, en ocasiones, con cojera
· inflamación de los ganglios linfáticos en el cuello, la ingle o en otras partes del cuerpo
· una sensación anormal de cansancio
· falta de apetito.
En aproximadamente el 12% de los niños con LMA y el 6% de los niños con LLA, la propagación de la leucemia al cerebro provoca dolores de cabeza, convulsiones, problemas de equilibrio y visión anormal. Si la LLA se extiende a los ganglios linfáticos ubicados en el tórax, el agrandamiento de éstos puede ejercer presión en la traquea y algunos vasos sanguíneos importantes, lo cual provoca problemas para respirar y dificulta el flujo sanguíneo hacia el corazón y desde éste.
Diagnóstico de la leucemia
El médico de su hijo realizará un examen físico en busca de señales de infección, anemia, sangrado anormal y ganglios linfáticos inflamados. El médico también palpará el abdomen de su hijo para ver si el hígado o el bazo están agrandados ya que esto puede ocurrir como consecuencia de algunos cánceres en niños. Además de realizar un examen físico, el médico le preguntará si tiene alguna preocupación o si ha detectado algún síntoma. También estará interesado en el historial de salud del niño y en el de su familia, en los medicamentos que está tomando, si tiene alergias y otros detalles de importancia. Esto es lo que se denomina “historia clínica”.
Después del examen, el médico solicitará un recuento sanguíneo completo para medir la cantidad de glóbulos blancos, glóbulos rojos y plaquetas presentes en la sangre de su hijo. También se examinará una muestra de sangre en el microscopio en busca de algunos tipos específicos de células sanguíneas anormales que suelen estar presentes en pacientes que sufren de leucemia. Además, se verificarán las características químicas de la sangre.
Después, según los resultados del examen físico y de los análisis de sangre preliminares de su hijo, es posible que se solicite lo siguiente:
· una aspiración y biopsia de la médula espinal, para lo cual se toman muestras de la médula ósea (en general, de la parte posterior de la cadera) para su análisis;
· una biopsia de los ganglios linfáticos, para lo cual se extraen algunos ganglios y se los examina bajo el microscopio en busca de células anormales;
· una punción lumbar, para lo cual se extrae una muestra del líquido raquídeo de la parte inferior de la espalda y se la examina en busca de células anormales. Esta punción demostrará si la leucemia ha alcanzado el sistema nervioso central (cerebro y médula espinal).
Se examinan las muestras de médula ósea y ganglios linfáticos, y se realizan pruebas adicionales a fin de determinar el tipo específico de leucemia. Además de estas pruebas de laboratorio básicas, también suelen realizarse evaluaciones de las células, que incluyen estudios genéticos que permiten distinguir tipos específicos de leucemia, además de ciertas características de las células afectadas por la leucemia. Cuando los procedimientos a los que deben someterse son dolorosos, los niños reciben anestesia o sedantes.
Tratamiento de la leucemia
Algunas características de los niños que padecen leucemia, como la edad y el recuento inicial de glóbulos blancos, permiten determinar la intensidad necesaria del tratamiento para lograr mayores probabilidades de cura. Si bien todos los niños con LLA reciben un tratamiento de quimioterapia, las dosis y las combinaciones de drogas pueden ser diferentes.
A fin de reducir las probabilidades de que la leucemia ataque el sistema nervioso central del niño, los pacientes reciben quimioterapia intratecal, que es la administración de medicamentos contra el cáncer a través del líquido cefalorraquídeo que rodea al cerebro y la médula espinal.
En algunos pacientes de alto riesgo, es posible combinar la quimioterapia intratecal con tratamientos de radiación, en los que se utilizan rayos de alta intensidad para reducir el tamaño de los tumores y evitar el crecimiento de las células cancerígenas. Después, los niños deben ser controlados de cerca por un oncólogo infantil, que es un especialista en cáncer en niños.
Una vez iniciado el tratamiento, el objetivo es lograr la remisión de la leucemia (ausencia de evidencia de células de cáncer en el cuerpo). Una vez lograda la remisión, suele utilizarse una quimioterapia de mantenimiento para asegurar la remisión en el niño. La quimioterapia de mantenimiento se administra en ciclos durante un período de 2 a 3 años con el fin de evitar la reaparición del cáncer. Si no se administra esta quimioterapia adicional, la leucemia casi siempre vuelve a aparecer. A veces, el cáncer reaparece aun cuando se ha administrado la quimioterapia de mantenimiento. En esos casos, es necesario utilizar otras formas de quimioterapia.
En ocasiones, es posible que sea necesario realizar un trasplante de médula además de (o en lugar de) la quimioterapia. Todo depende del tipo de leucemia. Durante un trasplante de médula ósea, se coloca médula ósea sana en el cuerpo del niño.
La quimioterapia intensiva para la leucemia tiene ciertos efectos adversos que incluyen caída del cabello, nauseas y vómitos y riesgo aumentado de infecciones o sangrado a corto plazo, como otros potenciales problemas de salud a largo plazo. Si su hijo recibe tratamiento contra la leucemia, el equipo encargado del tratamiento contra el cáncer controlará atentamente a su hijo para detectar la presencia de estos efectos secundarios.
Pero si se realiza el tratamiento adecuado, el pronóstico de los niños que padecen leucemia es muy bueno. En algunas formas de leucemia infantil, el porcentaje de remisión alcanza el 90%. Todos los niños necesitan, después, quimioterapia de mantenimiento regular y otros tratamientos a fin de continuar sin cáncer. El porcentaje de cura general varía según las características específicas de la enfermedad del niño. La mayoría de las leucemias infantiles tienen un porcentaje de remisión muy elevado. Y la mayoría de los niños se pueden curar, es decir lograr una remisión permanente, de la enfermedad.
BIBLIOGRAFIA
http://kidshealth.org/parent/en_espanol/medicos/cancer_leukemia_esp.html#

Editado por FRANCIS ESBEIH






















Patología Sistémica
Daisy Ramírez
0501199010815




Leucemia


http://www.ferato.com/wiki/images/2/21/20071022_mgb_leucemia_.jpg
http://www.ferato.com/wiki/images/2/21/20071022_mgb_leucemia_.jpg

Literalmente, significa "sangre blanca"; la palabra está formada por dos elementos griegos: leuc, una variante de leuco = λευκός, "blanco"; y emia, αμα = "sangre". La leucemia es un grupo de enfermedades malignas de la médula ósea (cáncerhematológico) que provoca un aumento incontrolado de leucocitos(glóbulos blancos) clonales en la médula ósea, que suelen pasar a la sangre perisférica aunque en ocasiones no lo hacen (leucemias aleucémicas). Ciertas proliferaciones malignas de glóbulos rojos se incluyen entre las leucemias (eritroleucemia). En la leucemia, los linfocitos no pueden combatir muy bien la infección. Además, a medida que aumenta el número de linfocitos en la sangre y en la médula ósea, disminuye el espacio para las plaquetas, los glóbulos blancos y los glóbulos rojos sanos. Esta situación puede causar infección, anemia y sangrado fácil. El cáncer también puede extenderse al sistema nervioso central (cerebro y médula espinal). Este tipo de cáncer suele empeorar rápidamente si no se trata. Las células cancerosas de la leucemia son portadoras de un cromosoma que no es normal llamado cromosoma Filadelfia. Este cromosoma persiste a pesar del tratamiento. Prevalencia: la leucemia es el cáncer más frecuente en la infancia, con 3-4 casos por cada 100,000 niños menores de 15 años.



Etiología

No se conoce una causa en sí. Las radiaciones son uno de los factores de riesgo, porque pueden producir alteraciones genéticas en una célula que con el tiempo se multiplica y da lugar a un fenómeno como el nombrado. Otras causas, son las sustancias químicas, como el benzeno, que es un material volátil que existe en todos los derivados del petróleo (gasolina, diésel, etc), y que es determinado como un poderoso cancerígeno. El paso del virus puede dar lugar, de vez en cuando, a la presencia de leucemia. Más incidencia en países desarrollados. El fumar también puede ayudar a provocar leucemia. Pese a que se lo considera responsable directo de otros tipos de cáncer, la American Cancer Society explica que se le considera causante de uno de cada cinco casos de leucemia ya que "las sustancias cancerígenas presentes en el humo del tabaco son absorbidas por los pulmones y propagadas a través del torrente sanguíneo a muchas partes del cuerpo". Enfermedades que producen inmunodeficiencias como la Ataxia-Telangiectasia, el síndrome de Wiskott-Aldrich, lasagammaglobulinemiasy el síndrome de Schwachman. Desordenes genéticos como la anemiade Franconi y los síndromes de Down, deBloomy de Klinefelteraunque el porcentaje de pacientes con mayor riesgo a contraer leucemia por estos factores es reducido. Existe una predisposición genética; en casos de gémelos idénticos, la probabilidad de presentar leucemia es 5 veces mayor que la población general, si el otro gemelo padece la enfermedad.







Clasificación

§ Leucemia LinfoblásticaAguda.

§ Leucemia Linfoblástica Crónica.

§ Leucemia MieloblásticaAguda.

§ Leucemia Mieloblástica Crónica. § Leucemia Mielógena.







Síntomas

§ Decaimiento.

§ Palidez.

§ Temperatura.

§ Dolores de los huesos. § Sudoración nocturna. § Disnea. § Hematomas. § Sangrado fácil de mas de un sitio (encías, nasal, metrorragia). § Infecciones recurrentes. § Pérdida de peso. § Dolor abdominal. § Linfadenopatías. § Esplenomegalia.














Exámenes

§ Examen físico y antecedentes: examen del cuerpo para comprobar los signos generales de salud, inclusive el control de signos de enfermedad, como masas o cualquier otra cosa que parezca anormal. Se toma también los antecedentes médicos de las enfermedades y los tratamientos previos del paciente.

§ Biometría Hemática(Exámen hematológico).

§ Aspiración de la médula ósea y biopsia: extracción de una muestra de médula ósea, sangre y un trozo pequeño de hueso mediante la inserción de una aguja en el hueso de la cadera o el esternón. Un patólogo observa y analiza las muestras de médula ósea, sangre y hueso bajo un microscopio para determinar la presencia de células anormales.

§ Análisis citogénico: prueba en que se observan las células de una muestra de sangre o médula ósea bajo un microscopio para verificar ciertos cambios en los cromosomas en los linfocitos. Por ejemplo, a veces en la leucemia parte de un cromosoma se traslada a otro cromosoma. Esto se llama cromosoma Filadelfia. § Inmunofenotipificación: prueba en la que se observa bajo un microscopio una muestra de sangre o de médula ósea usada para determinar si los linfocitos malignos (cancerosos) se originaron en linfocitos B o en linfocitos T.






Pronostico

El pronóstico y las opciones de tratamiento dependen de lo siguiente:

§ La edad del paciente.

§ Si el cáncer se ha diseminado hasta el cerebro o la médula espinal.

§ Si está presente el cromosoma Filadelfia. § Si el cáncer se ha tratado anteriormente o si ha recurrido (reaparecido).







Bibliografía
http://www.ferato.com/wiki/index.php/Leucemia






LEUCEMIA
Definición de la leucemia
La leucemia es una afección caracterizada por la excesiva producción de glóbulos blancos (una de las células que componen el tejido sanguíneo), y de sus precursores en los tejidos. La leucemia parece ser el resultado de una falla en la medula ósea para funcionar adecuadamente. El bazo y el hígado son infiltrados y dañados por el exceso de leucocitos. El sistema linfático y nervioso también se ve afectado. Los tratamientos naturales y también en conjunción con drogas citotóxicas, han mejorado la tasa de remisión (mejoría) en este tipo de cáncer en un 80%.

Sintomatología de la leucemia
Incremento en el conteo de células blancas de la sangre (leucocitos) con una disminución o ausencia de la producción de células rojas (eritrocitos) Cansancio extremo y anemia, palidez, moratones que se forman con gran facilidad ante lesiones mínimas, dolor de huesos, delgadez y perdida de peso, infecciones recurrentes, especialmente en los infantes; mal funcionamiento del bazo, síntomas similares a la anemia perniciosa.

Etiología de la leucemia
El uso indiscriminado de rayos X y de algunas drogas, especialmente en niños y mujeres embarazadas. Mal nutrición severa, consumo excesivo de carbohidratos refinados (especialmente en niños), excesiva fluorización del agua o la sal, mal funcionamiento de la tiroides, deficiencias de vitamina D, hierro, vitamina B12 y ácido fólico, infecciones virales crónicas, propensión hereditaria.
Productos Naturales para la leucemia
La clorofila es un excelente reconstructor celular para la leucemia al igual que el ginseng. Consuma suplementos naturales ricos en hierro como la levadura de cerveza, polen, germen de trigo, melaza, caraotas, lentejas, mora, garbanzo, ortiga, remolacha, Pau D´arco, equinacea, espino albar, astrágalo, chaparral, ajo, ají cayena.
Tratamientos para la leucemia
Evite los pesticidas, los rayos X y la exposición a las radiaciones de toda clase. El valor saludable de los alimentos se pierde muy rápidamente en esta afección. Asegurarse que la dieta sea muy nutritiva para reponer esta perdida.


TIPOS DE LEUCEMIA


Leucemia mieloide aguda (LMA). En este tipo de leucemia, la médula produce una gran cantidad de glóbulos blancos inmaduros (blastos) anormales procedentes de células madre mieloides. Hay varios subtipos de LMA, dependiendo de qué tipo de célula llega a ser cancerosa y en qué etapa de su proceso de maduración. Típicamente, la enfermedad se desarrolla y agrava con rapidez. Es una enfermedad infrecuente. La mayoría de los casos se dan en personas de más de 40 años.

Leucemia linfocítica crónica (LLC). En la LLC hay una gran cantidad de linfocitos B anormales. La razón principal de la acumulación de linfocitos anormales es que viven demasiado tiempo; es decir, no mueren después del tiempo de vida normal en un linfocito (a diferencia de los tipos agudos de leucemia donde las células se multiplican rápidamente fuera de control). Por lo general, la LLC se desarrolla y progresa muy lentamente (meses o años incluso sin tratamiento). Es el tipo más común de leucemia. La mayoría de los casos ocurre en personas de más de 60 años.

La leucemia mieloide crónica (LMC)**. Este tipo de leucemia se produce debido a que una célula madre mieloide de la médula ósea llega a ser anormal. Esta célula anormal se multiplica y las células procedentes de ella maduran y se convierten en glóbulos blancos casi normales, principalmente neutrófilos, basófilos y eosinófilos (los llamados granulocitos). Por lo general, la LMC se desarrolla y progresa lentamente meses o años incluso sin tratamiento. Es el más raro de los cuatro tipos principales de leucemia. Ocurre principalmente en adultos, y es más común con el aumento de la edad.


http://www.cepvi.com/medicina/articulos/leucemia4.shtml


Wendy Carolina Fajardo Rivera
1626199100230
Patología Sistémica